viernes. 01.03.2024
El tiempo

La evaluación ambiental estratégica, nuevo escollo para la presa de Alcolea

La Fundación Nueva Cultura del Agua y WWF defienden que "no se debe financiar con fondos europeos un proyecto con grave impacto ambiental" como la presa de Alcolea.
La evaluación ambiental estratégica, nuevo escollo para la presa de Alcolea

La continuación de las obras de la presa de Alcolea está en un limbo de informes, contra-informes, estudios de incidencia económica, costes y, lo peor, en un mar de dudas sobre la salubridad de las aguas que desde sus afluentes ubicados en zonas con ácidas escorrentías mineras pretende regar miles de nuevas hectáreas de regadíos.

Regantes, administración andaluza, confederación hidrográfica, ecologistas y Gobierno tienen por delante el bloqueo o desbloqueo de una obra que unos consideran un "absoluto despilfarro" y otros "una actuación clave para el desarrollo de Huelva".

Ahora se ha vivido un nuevo episodio de este 'enfrentamiento', fundamentalmente entre la Fundación Nueva Cultura del Agua y las cooperativas de regantes (Coprehu), que acaba de invitar a un nuevo jugador al partido: la empresa que pretende instalar una planta de tecnosuelos en Riotinto que ha sido rechazada ya por el Ayuntamiento de Riotinto, municipio donde iría ubicada y que según los regantes ayudaría a implementar los planes de regeneración de suelos contaminados.

Precisamente los colectivos Fundación Nueva Cultura del Agua y WWF urgen "escuchar a la ciencia frente a la desinformación en el caso de la presa de Alcolea".

En una larga nota enviada a diariodehuelva.es explican que "en contra del sentido común y las evidencias científicas, los regantes de Huelva y la Junta de Andalucía esgrimen un informe del instituto holandés Deltares que justifica la milagrosa recuperación de la calidad de las aguas ácidas cargadas de metales pesados de los ríos Tinto y Odiel para acusar a la Fundación Nueva Cultura del Agua (FNCA) y WWF España, de falsificar datos con el fin de impedir la construcción de una nueva presa de Alcolea". Y añaden que, mientras, "científicos españoles expertos en la materia han analizado el informe holandés para evidenciar la falta de rigor del análisis y solicitar a Deltares que abra una investigación interna sobre la falta de aplicación de su propio código de conducta y que revise el informe".

Según sus trabajos, "el embalse de Alcolea es un proyecto anticuado que data de 1995, planteado al calor de la expansión del regadío en la provincia de Huelva".

Y recuerdan el informe de 2020 de la Fundación Nueva Cultura del Agua y WWF España Estudio de casos para la aplicación de la metodología sobre la recuperación de costes de los servicios del agua. El embalse de Melonares y la presa de Alcolea. España, donde se resalta que no es un proyecto viable ya que "en primer lugar no se ha justificado adecuadamente ni la necesidad de la obra, ni su objetivo, ni su viabilidad económica ni los usos previstos del agua almacenada en ella".

En segundo lugar, añade, "no se han presentado estudios de mercado sobre la evolución de la rentabilidad de los cultivos de primor a los que se pretende dedicar las 25.000 ha que se pondrían en riego en la comarca de El Condado, ni tampoco una evaluación real el impacto de dicho proyecto en la creación de empleo en la región".

En tercer lugar, "no se ha atendido al problema de la calidad de las aguas que quedarían embalsadas cuya elevada acidez (pH menores a 4 buena parte del año) y gran contenido en metales pesados limita severamente la posibilidad de su uso".

Todas estas razones justifican la demanda de la FNCA y WWF de una moratoria de la obra hasta la realización de una evaluación ambiental estratégica de todo el proyecto y un análisis de los costes, que consideren conjuntamente el embalse y los regadíos del Canal de Trigueros.

Estudio de Deltares, sesgado para interés del cliente

Pocas semanas después de hacerse público este informe, ha explicado el colectivo, "la Junta de Andalucía presentó otro informe encargado   al  instituto  holandés  DELTARES titulado “Síntesis sobre los posibles impactos en la calidad del agua de la futura presa de Alcolea” que incluye la afirmación de que la calidad del agua mejorará significativamente hasta para ser apta para el riego. El informe de 42 páginas sólo usa para su estudio los datos aportados por el cliente, ignorando la amplia bibliografía científica existente y manejando datos solo hasta el año 2016".

En opinión de WWF y FNCA, "el informe de Deltares contiene graves errores e inconsistencias, asunciones no fundamentadas, errores de redacción y una gran falta de rigor científico. Entre ellas se encuentra la falta de conocimiento sobre la situación actual del río Odiel y los vertidos mineros que recibe, así como sobre el drenaje minero".

Por otro lado, añade, "la carga de contaminantes al embalse de Alcolea sólo se estima como la suma de los transportados por el río Oraque y los del río Odiel justo después de la confluencia con el Olivargas, infravalorando los cálculos necesarios ya que es necesario considerar los aportes de las minas de Almagrera, Tinto Santa Rosa, Sotiel, Torerera, Campanario y otras de menor entidad. Además, el informe no justifica el cálculo para la reducción de la contaminación por cobre en el embalse del Sancho y es totalmente contradictorio con otros estudios previos".

Asimismo, la FNCA y WWF afirman que el cálculo del pH del futuro embalse de Alcolea incurre en cuatro errores graves. "En primer lugar, se basa en una metodología incorrecta al considerar sólo la acidez producida por los protones y no la que producen los metales tóxicos al precipitar. En segundo lugar, utiliza numerosas simplificaciones que introducen una gran incertidumbre en los resultados. En tercer lugar, no se justifica el incremento de pH de 1.3 que se añade a los resultados calculados y finalmente se elige, sin ninguna discusión, el valor de pH más elevado de los obtenidos por los dos métodos aplicados".

Abel La Calle de la FNCA considera que “con estas deficiencias el informe de Deltares infringe sus propios Principios de Trabajo y el Código de Conducta que establecen que ‘Deltares aplica el principio de precaución a retos ambientales’, ‘Producimos servicios de alta calidad y basados en evidencias’ y ‘Nuestro rol es el de una organización de conocimiento independiente”. “Por ello el pasado 18 de mayo solicitamos a Johan Remkes, Director del Consejo de Supervisión de Deltares, una revisión del informe, sin haber obtenido respuesta hasta la fecha” añade Juan Carlos del Olmo de WWF.

Además de infringir sus propias normas, insisten, "el informe de Deltares ha dañado la reputación de WWF y de la FNCA y está siendo utilizado para defender y justificar activamente la continuación del proyecto de la presa de Alcolea a pesar del deterioro del río Odiel".

La FNCA y WWF defienden que "no se debe financiar con fondos europeos un proyecto con grave impacto ambiental que implica construir un embalse, y cuyas aguas no se podrán utilizar sin unos elevados costes de tratamiento adicional". Asimismo, consideran que "el informe de Deltares ha sido utilizado por la Junta de Andalucía, ante la presión de los usuarios promotores de esta infraestructura, para seguir defendiendo el proyecto de la presa de Alcolea, en contra de las numerosas dudas planteadas en el Esquema de Temas Importantes (ETI) de la Demarcación del Tinto, Odiel y Piedras, y una vez concluido el proceso de consulta pública en el marco del proceso formal de planificación hidrológica en curso".