La Guardia Civil interviene más de 54.000 productos falsificados valorados en 6,5 millones
La Guardia Civil ha intervenido 54.332 productos electrónicos y de telefonía falsificados en una operación desarrollada en las provincias de Huelva y Sevilla, en la que además han sido investigadas 13 personas por un presunto delito contra la propiedad industrial. El material incautado está valorado en más de 6,5 millones de euros.
La investigación comenzó tras la denuncia presentada por el representante legal en España de una conocida marca comercial, después de que las autoridades aduaneras de los Países Bajos interceptaran un envío de productos electrónicos falsificados cuyo destino final era la provincia de Huelva.
A partir de esta información, agentes de la Compañía Fiscal y de Fronteras del Puerto de Huelva pusieron en marcha la operación 'APFEL', que permitió localizar once establecimientos minoristas en Huelva y Sevilla donde se vendían artículos supuestamente falsificados de diferentes marcas. Las pesquisas llevaron también a identificar tres comercios mayoristas en la provincia de Sevilla que abastecían a buena parte de estos negocios.
La operación, desarrollada entre los meses de febrero y julio con el apoyo de la Patrulla Fiscal y de Fronteras de Sevilla, se saldó con la intervención de teléfonos móviles, tabletas, fundas, cargadores, consolas y otros dispositivos electrónicos presuntamente falsificados.
Según la Guardia Civil, algunas de las copias presentaban un elevado nivel de calidad, lo que, unido a su precio, la apariencia de los establecimientos y la forma en la que se exponían los productos, dificultaba que los consumidores pudieran distinguirlos de los originales.
Los agentes recuerdan además que este tipo de artículos no supera los controles de calidad y seguridad exigidos por la normativa, por lo que su utilización puede suponer riesgos para los usuarios, especialmente al tratarse de dispositivos eléctricos y electrónicos.
La Guardia Civil destaca que, desde el inicio de las actuaciones, se ha observado un descenso significativo en la comercialización de este tipo de productos falsificados en establecimientos físicos, un efecto que atribuye al carácter disuasorio de la operación y a una mayor concienciación de los comerciantes sobre las consecuencias legales de este tipo de prácticas.
Por ello, recomienda adquirir productos electrónicos únicamente en establecimientos y canales de venta autorizados, comprobando siempre su procedencia y desconfiando de precios muy inferiores a los habituales del mercado.