Los alcaldes de la zona afectada piden acelerar las ayudas
La alcaldesa de San Bartolomé de la Torre y secretaria general del PSOE de Huelva, María Eugenia Limón, ha comparecido este viernes junto al alcalde de Villanueva de los Castillejos, Jairo Rodríguez, y la alcaldesa de Gibraleón, Lourdes Martín, para hacer balance de las consecuencias del incendio forestal que ha afectado a los tres municipios y que ha dejado un perímetro de 5.086 hectáreas.
Desde el Puesto de Mando Avanzado instalado en el Centro Hípico de San Bartolomé de la Torre, los responsables municipales han insistido en la necesidad de mantener la coordinación entre administraciones y comenzar a preparar la fase de recuperación una vez finalicen definitivamente las labores de extinción.
La comparecencia se produce después de que la subdelegada del Gobierno en Huelva, María José Rico, confirmara que ya se ha trasladado al Ministerio de Política Territorial la petición para que la zona sea declarada gravemente afectada por una emergencia de protección civil. No obstante, Rico recordó que primero será necesario extinguir completamente el incendio y evaluar con precisión las consecuencias del fuego antes de determinar el alcance de las ayudas.
Limón ha destacado la respuesta conjunta de los servicios de emergencia durante los días más complicados del incendio. “Hemos visto a los cuerpos y fuerzas de seguridad, a Protección Civil, a los ayuntamientos y al 112 coordinando todo a la perfección para que hoy no tengamos que lamentar una desgracia mayor”, señaló.
La dirigente socialista ha asegurado que durante estos días han vivido de cerca la preocupación y la impotencia de numerosos vecinos. “Hemos visto lágrimas de impotencia de personas que se acercaban a pedir ayuda mientras el fuego avanzaba. Ahí es donde se demuestra qué es la política: estar al lado de los vecinos y buscar soluciones a sus problemas”, afirmó.
Uno de los mensajes más contundentes de su intervención estuvo dirigido a la situación laboral de los efectivos del Plan Infoca. Limón ha explicado que varios bomberos le trasladaron durante el operativo su preocupación por la falta de refuerzos y recursos. “Me decían entre lágrimas: no os olvidéis del fuego, porque si os olvidáis del fuego también os olvidáis de nosotros”, relató.
Asimismo, ha defendido la actuación de todas las administraciones durante la emergencia y rechazó cualquier enfrentamiento político. “El fuego no entiende de colores políticos. La coordinación y la ayuda han sido fundamentales y ahora toca seguir juntos en la reconstrucción”, indicó.
En cuanto a los daños, los alcaldes han explicado que todavía es pronto para ofrecer una valoración definitiva. Los ayuntamientos han comenzado a recopilar información sobre explotaciones agrícolas, ganaderas y forestales afectadas para remitirla posteriormente a las administraciones competentes.
“Estamos pidiendo a los vecinos que nos hagan llegar los datos de hectáreas afectadas, daños materiales, pérdidas de ganado y cualquier perjuicio sufrido. Esa información será fundamental para tramitar las ayudas y la declaración de zona gravemente afectada”, señalaron.
Los responsables municipales reconocieron que existen ya indicios de pérdidas importantes en explotaciones ganaderas, especialmente relacionadas con el cerdo ibérico, aunque insistieron en que todavía no existe un balance cerrado porque muchos propietarios continúan revisando sus fincas para comprobar el alcance real de los daños.
Mientras tanto, el incendio continúa en fase de control y vigilancia. Las administraciones mantienen la prioridad en lograr su completa extinción antes de iniciar la evaluación definitiva de unas consecuencias que podrían tener un importante impacto económico para agricultores, ganaderos y empresas de la zona.
Los tres alcaldes coincidieron en que el objetivo inmediato es que ningún afectado quede atrás. “Ahora llega el tiempo de la reconstrucción, de seguir al lado de los vecinos y de conseguir todos los recursos posibles para ayudar a quienes han visto cómo el fuego ha puesto en riesgo su forma de vida”, concluyeron.