Recomendaciones que salvan vidas: Emergencias alerta sobre los riesgos de incendios en el hogar durante el invierno
La Agencia de Emergencias de Andalucía recuerda la importancia de la prevención y ofrece claves básicas para evitar incendios domésticos y saber cómo actuar en caso de emergencia
Con la llegada del invierno y el uso intensivo de sistemas de calefacción, braseros y estufas, el riesgo de incendios en el ámbito doméstico se incrementa de forma notable. Por este motivo, la Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA) ha difundido una serie de recomendaciones dirigidas a la ciudadanía con el objetivo de prevenir accidentes en el hogar y minimizar sus consecuencias en caso de que se produzcan.
Desde la EMA subrayan que la prevención es la herramienta más eficaz para evitar incendios. Antes de la llegada de los meses más fríos es fundamental revisar los sistemas de calefacción, los tiros de chimeneas y las salidas de gases, así como comprobar el estado de enchufes e interruptores. En el caso de las instalaciones de gas, recuerdan la obligatoriedad de realizar la revisión periódica cada cinco años, respetar la caducidad de las conducciones y mantener en buen estado las uniones, además de no obstruir nunca las rejillas de ventilación.
Especial atención merecen los métodos de calor que funcionan mediante combustión, como braseros tradicionales o estufas de gas. En estos casos, es imprescindible mantener la estancia ventilada dejando una rendija abierta que permita la renovación del aire, ya que una mala combustión puede generar monóxido de carbono, un gas altamente tóxico que puede resultar letal. Asimismo, se recomienda no abusar de alargaderas ni enchufes múltiples y utilizar, siempre que sea posible, tomas de tierra homologadas.
En el interior de la vivienda, los expertos aconsejan alejar cortinas, mantas, cojines y otros tejidos de cualquier fuente de calor, así como extremar las precauciones si hay niños pequeños o mascotas, ya que un descuido puede provocar que acerquen objetos inflamables a estufas o radiadores. En la cocina, uno de los espacios donde se producen más incendios, es importante evitar la acumulación de grasa en hornillas y campanas extractoras, no almacenar productos de limpieza cerca de hornos o calentadores y no dejar nunca ollas o sartenes al fuego sin vigilancia. En caso de incendio en una sartén o cacerola, nunca debe emplearse agua, sino una tapadera que permita sofocar el fuego por falta de oxígeno.
La Agencia de Emergencias también recomienda disponer en casa de un extintor y conocer su manejo, así como instalar detectores de humo, dispositivos que permiten alertar de forma temprana de la presencia de fuego y pueden resultar decisivos para una evacuación a tiempo.
En cuanto a la actuación en caso de incendio, el servicio 112 insiste en mantener la calma y llamar de inmediato al teléfono de emergencias, respondiendo con claridad a las preguntas del gestor. Si el fuego es pequeño y controlable, se puede intentar apagar siempre situándose entre el foco y la vía de escape. Si no es posible, se debe abandonar la vivienda sin asumir riesgos, cerrando las puertas al salir de cada estancia para frenar la propagación de las llamas y evitando en todo momento el uso de ascensores.
Si el humo invade la vivienda, se recomienda desplazarse lo más cerca posible del suelo y, antes de abrir cualquier puerta, comprobar que no esté caliente ni salga humo por las rendijas. En caso de quedar atrapado, lo más seguro es refugiarse en la habitación más alejada del fuego, preferiblemente con ventana al exterior, tapar las ranuras de la puerta con trapos mojados y pedir ayuda. Por último, ante el incendio de la ropa, la EMA recuerda una norma básica: no correr, tumbarse en el suelo y rodar sobre uno mismo hasta apagar las llamas.
Pequeñas precauciones y una correcta actuación pueden salvar vidas. Por ello, desde Emergencias insisten en que la concienciación ciudadana es clave para reducir el número de incendios domésticos y sus graves consecuencias.