Investigados once conductores en Huelva por delitos de exceso de velocidad durante 2025
La Guardia Civil detectó las infracciones en controles de velocidad realizados en carreteras de toda la provincia
La Guardia Civil ha investigado y puesto a disposición judicial a once conductores en la provincia de Huelva a lo largo del año 2025 por delitos contra la seguridad vial relacionados con el exceso de velocidad.
Según ha informado el Subsector de Tráfico de Huelva, los vehículos fueron detectados durante los dispositivos operativos de control de velocidad que la Agrupación de Tráfico desarrolla de forma habitual en las distintas vías de la provincia. Estos controles forman parte de los planes preventivos destinados a reducir la siniestralidad y mejorar la seguridad en las carreteras.
Las investigaciones se iniciaron tras constatar que los conductores superaban ampliamente los límites de velocidad establecidos legalmente, lo que constituye un delito tipificado en el Código Penal. En un número significativo de casos, la elevada velocidad a la que circulaban los vehículos impidió su interceptación inmediata, por lo que fue necesario llevar a cabo investigaciones posteriores para identificar a los conductores responsables.
Gracias a estas actuaciones, los agentes lograron esclarecer los hechos y determinar la autoría de los delitos, procediendo a la investigación de los implicados y a su puesta a disposición judicial. La Guardia Civil destaca la importancia de este tipo de controles no solo como herramienta sancionadora, sino también como medida de concienciación sobre los riesgos del exceso de velocidad, una de las principales causas de accidentes graves y mortales en carretera.
Desde la Agrupación de Tráfico se recuerda que estas conductas ponen en grave peligro tanto al propio conductor como al resto de usuarios de la vía. Por ello, los dispositivos de control se mantendrán de forma continuada en la red viaria provincial.
Los investigados por este tipo de delitos se enfrentan a penas de prisión de tres a seis meses, multas de seis a doce meses y, en todos los casos, a la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por un periodo de entre uno y cuatro años, según establece la legislación vigente.