jueves. 18.04.2024
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La pandemia agudiza la soledad de las personas mayores

Más de 3.800 personas mayores de 65 años reciben apoyo de Cruz Roja en la provincia de Huelva, un 16 % más que en 2019.
La pandemia agudiza la soledad de las personas mayores

Cruz Roja Huelva se une a la campaña de Cruz Roja Andalucía #laOtraAyudaHumanitaria, con la que la Organización quiere visibilizar la “catástrofe” que provoca la soledad en miles de personas mayores, que sufren un aislamiento social que se ha visto agravado como consecuencia de la pandemia del covid19.

 El número de personas mayores que han recurrido a Cruz Roja Huelva durante este difícil año se ha incrementado un 16% con respecto a 2019, ya  que el número de personas que han participado en el programa de Atención Integral a Personas Mayores ha pasado de 3.308 el pasado año a 3.836 en 2020. Este proyecto, financiado por la Consejería de Igualdad y Políticas Sociales de la Junta con fondos de la casilla para ‘actividades de interés social’ de la declaración de la renta, ofrece a estas personas el acompañamiento del voluntariado y multitud de actividades que fomentan un envejecimiento activo y participativo, además de información y seguimiento en temas de salud. Todo, con el objetivo de retrasar y evitar en lo posible las situaciones de dependencia y reducir las consecuencias sociales y de salud que provocan el aislamiento social y la soledad.

La pandemia ha agravado la situación de soledad de muchas personas mayores, de ahí que el Programa de Atención Integral a Personas Mayores, que en Huelva se desarrolla en la capital y en las asambleas locales de Aracena, Ayamonte, Bollullos, Cartaya, Cortegana, Huelva, Isla Cristina, Lepe, Moguer, Nerva, San Bartolomé y Valverde del Camino, se refuerce con la puesta en marcha de la campaña #laOtraAyudaHumanitaria, que se desarrolla en redes sociales y muestra situaciones que suponen una tragedia o una catástrofe para muchas personas: no poder salir de casa; no tener con quien conversar o con quien compartir momentos y recuerdos; o la pérdida progresiva de estos.

La pandemia ha disparado también los casos de miedo ante la incertidumbre, de aislamiento y duelos inesperados, situaciones sobre las que también llama la atención esta campaña,  que en el lado positivo muestra la respuesta desinteresada del voluntariado de Cruz Roja Española en Andalucía ante todas estas situaciones, incluso en tiempos de emergencia sanitaria.

No en vano, el covid19 también ha tenido consecuencias en la labor del voluntariado de Cruz Roja en Andalucía. La Organización ha tenido que adaptarse para seguir prestando apoyo a las personas mayores, a la vez que garantizaba su seguridad y su salud, al tratarse de un colectivo con un mayor riesgo ante la enfermedad. En un tiempo record, hubo que transformar prácticamente todas las actividades, para evitar suspenderlas.

Por ejemplo, los acompañamientos en casa pasaron a hacerse por llamada telefónica, y miles de voluntarios han ofrecido apoyo, consejos frente a la pandemia y escucha al otro lado del teléfono con un seguimiento continuo del estado de salud y de ánimo de las personas mayores. Y las actividades que se hacían en grupo, como los talleres de memoria o de envejecimiento saludable, se trasladaron a los domicilios con materiales para reforzar el ejercicio físico desde casa y fomentar la memoria.

En lugar de abandonar la actividad, el número de intervenciones en el proyecto Atención Integral a Personas Mayores en la provincia de Huelva en 2020 se ha incrementado en un 140%, pasando de 19.916 en 2019 a 47.815 en 2020. En concreto, las actividades de acompañamiento por soledad casi se han duplicado este año, pues se ha pasado de 1.463 intervenciones en toda la provincia en 2019, a 2.870 en 2020. También han aumentado un 70% el número de veces que el voluntariado ha apoyado a estas personas a realizar trámites y gestiones, sobre todo, aquellas que ahora deben realizarse de manera ‘online’ ante la nueva situación, y que obliga a las personas de más edad a salvar una brecha digital que produce numerosas desigualdades.

Durante los meses del primer estado de alarma, el voluntariado también tuvo que asumir nuevas tareas que hasta entonces apenas eran necesarias: por ejemplo, llevar productos de primera necesidad como alimentos y medicinas a los domicilios de las personas mayores, para que no tuvieran que salir de sus casas. Con la nueva normalidad, algunas actividades de acompañamiento han podido retomarse de manera presencial, poco a poco, de manera prudente y reforzando siempre las medidas de prevención y seguridad para evitar contagios. La situación sigue siendo difícil para muchas personas mayores, de ahí la importancia de campañas como #laOtraAyudaHumanitaria para evitar y paliar la soledad de cientos de personas mayores.