lunes. 20.05.2024
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Las mujeres de Fuenteheridos recuerdan sus vivencias

Un proyecto investiga los oficios y saberes de las ‘paperas’. ‘La ruta del agua: un paseo por la identidad local a través de las vivencias de las mujeres de Fuenteheridos’.
Mujeres de Fuenteheridos en el taller
Mujeres de Fuenteheridos en el taller
Las mujeres de Fuenteheridos recuerdan sus vivencias

Los recuerdos son una lenta bajada a la memoria, como dijo Pedro Antón Cantero. Su rescate es una necesidad que diversas instituciones tienen como objetivo; entre ellas, el Ayuntamiento de Fuenteheridos, que ha impulsado un proyecto denominado ‘La Ruta del Agua: un paseo por los oficios y saberes de las mujeres de Fuenteheridos’

El resultado de esta iniciativa de investigación etnográfica para la igualdad de género ha tenido lugar recientemente, a través de una exposición instalada en el museo local que se ha titulado ‘La ruta del agua: un paseo por la identidad local a través de las vivencias de las mujeres de Fuenteheridos’.

La idea ha partido del Consistorio papeo y ha sido financiada a través de la subvención ‘Asistencia económica de concertación 2022, actuaciones en materia de igualdad’ concedida por la Diputación de Huelva. Las personas que han realizado el trabajo de campo y el análisis de los resultados han sido Tania Laso Rosa, psicóloga y promotora de igualdad de género, y Leonor Fernández Cañuelo, antropóloga y especialista en patrimonio cultural desde la igualdad.

Durante el transcurso de la investigación se han realizado una decena de entrevistas a mujeres con perfiles singulares por sus vivencias y oficios vinculados a la cultura del agua y por su aportación a la riqueza económica e identitaria de  la localidad.

Según sus autoras, “los oficios documentados hablan de infancias rotas por trabajos obligados a base de cantaros porteados, de idas y venidas a la fuente para lavar y encontrarse entre ellas, de paperas, apañaoras, jornaleras, trabajadoras domésticas sin sueldo digno ni tiempo para descansar, de generosidad y cuidados, de cambios en el campo que les hace inventarse nuevas formas de sobrevivir, de un turismo que llega para disfrutar de la calidad de vida de la Sierra, de mujeres que se reinventan cada día y fluyen con el agua del río Múrtiga que las ha visto nacer”.

Laso y Fernández abundan en que “son las voces de mujeres que se reinventan, que se reciclan exprimiendo sus mentes, sus conocimiento, su curiosidad. Sus herramientas son sus manos que como la tierra convierten lo que cae en ellas en una nueva fuente de vida. Mujeres que miran hacia adelante con la mirada ajada de tanto remiendo, de tanto esfuerzo. Mujeres que caminan adelante, luchaoras, cuidadoras amorosas, compasivas e incansables.

En su piel llevan grabados los surcos de la invisibilización, de la resignación a la que los avatares del tiempo las relegó, vidas de fatigas trabajadas en el campo y en el agua, del castañar a la fuente, de la fuente a la casa. Pilares de la vida que como las columnas de los templos pasan desapercibidas. Mujeres que están y que se fueron mantenidas vidas en nuestro recuerdo. Mujeres que riegan nuestra memoria con la historia de sus vidas”.

Este trabajo profundiza en la identidad local y lo hace desde una perspectiva de género, intentando aflorar el papel de las mujeres paperas en la historia reciente de Fuenteheridos.

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