lunes. 24.06.2024
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Moguer y Aqualia se acusan mutuamente por el hundimiento del firme en una vía pública

El clima de tensión sigue creciendo, registrándose actos vandálicos contra uno de los vehículos de la compañía
Moguer y Aqualia se acusan mutuamente por el hundimiento del firme en una vía pública

El hundimiento de una parte del firme en la Plaza de la Coronación, junto a un pozo de saneamiento, vuelve a enfrentar al Ayuntamiento con la empresa Aqualia. 

Los socialistas moguereños mantiene que la calzada está cediendo por la indolencia de la compañía a la hora de “supervisar la construcción y buen estado del citado pozo”, añadiendo que son ellos quienes han de resolver el problema que está generando en la vía pública. 

El alcalde, Gustavo Cuéllar, ha hecho de la “privatización” del agua por parte del PP uno de sus principales caballos de batalla política, lo que han enquistado las relaciones entre la compañía y la institución desde que hace once años Aqualia se hiciese con la gestión del agua, redes de abastecimiento y saneamiento de la ciudad. 

Los socialistas afirman que,  “tras haber estado intentando localizar a los responsables” de la compañía “durante todo el día, han pasado varias horas hasta que han reaccionado y acudido para poner una solución provisional cubriendo la hondonada con una chapa”.

El partido de Izquierdas califica de “indignante” que Moguer “tenga que seguir sufriendo las consecuencias de la insensata gestión que el Partido Popular llevó a cabo en los tiempos en los que el actual delegado de la Junta de Andalucía, Álvaro Burgos, estaba al frente de aquella gestión”.  En este sentido, sostienen que las condiciones “agresivas para Moguer continúan afectado a los vecinos” pretendiendo “exprimir la economía local mediante intentos constantes de subida de agua y denuncias al Ayuntamiento para obtener más rentabilidad.

La respuesta de la compañía no se ha hecho esperar y achaca el socavón a las obras del parking subterráneo que ejecuta una “constructora contratada directamente por el Ayuntamiento” y que “nada tiene que ver con Aqualia. 

La compañía privada deja entrever que la institución local concedió las obras a una empresa que “presentó una oferta económicamente muy baja”. Sin embargo, más allá de ello mantiene que tras una inspección con cámara comprobaron el estado interior de ejecución de la instalación de saneamiento “comprobando que el problema no era este sino la falta de compactación del terreno”. 

Igualmente, recuerdan que en julio de 2020, dieron su informe favorable a las instalaciones de saneamiento, si bien pusieron  objeciones como el “leve hundimiento a la entrada de la plaza por la Av. de la Constitución que corría el riesgo de romperse en un futuro por el paso de los vehículos, como así ha sucedido. Ni la instalación de las tuberías de saneamiento ni la falta de compactación del terreno de esta obra son responsabilidad de Aqualia, pues ni ejecutó su construcción ni era su potestad la supervisión de los trabajos, que correspondía a la dirección de obra nombrada por el Ayuntamiento”. 

Un vehículo de Aqualia aparece con las lunas rotas.

El clima de crispación continúa en escalada y generando un caldo de cultivo que ya se ha cobrado actos violentos contra el patrimonio de la compañía, que ayer escribió un nuevo capítulo. En este caso en la noche del sábado uno de los vehículos de la compañía amaneció con la luna rota. La compañía mantiene que estos hechos “supone un perjuicio para todos los moguereños, puesto que afectan a los medios materiales de este servicio público que presta la compañía”

Aqualia condenó los hecho al tiempo que pidió moderación en las declaraciones de los representantes públicos.