martes. 28.06.2022
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Las reivindicaciones corcheras serranas a finales del siglo XIX

En 1891 se creó la Junta Corchera de Higuera de la Sierra.
Las reivindicaciones corcheras serranas a finales del siglo XIX

El corcho es uno de los recursos naturales y forestales más importantes de la provincia de Huelva, que se encuentra entre los territorios más destacados de la Península Ibérica en este sector.

El arraigo de esta actividad en la comarca serrana especialmente, ha dejado costumbres, lazos familiares, relaciones industriales, económicas y laborales muy relevantes que forman parte del patrimonio de la zona.

A la espera de investigaciones más profundas, se recuerda el trabajo de Lasso de la Vega publicado en las Jornadas del Patrimonio como un esbozo inicial de referencia. A éste, se van sumando pequeños datos que se incorporan al cuerpo documental de la historia corchera.

Un documento aportado por el investigador zufreño Santiago González Flores ofrece nuevas líneas de investigación. Se trata de la constitución de la Junta Corchera de Higuera de la Sierra en 1891, promovida para “gestionar sin descanso cerca de los poderes públicos la protección que reclaman el estado de la clase obrera y la importancia suma del asunto”.

La proclama está firmada por personas de intensa raigambre en la cuestión, encabezadas por el presidente, José M. Ordóñez Rincón, seguido de apellidos como Garzón, Reixach o Santos, entre otros.

La Junta denuncia la deplorable situación del sector en muchos lugares de España y reclama la creación de juntas corcheras en los pueblos cercanos, con el objetivo de “trabajar con constancia hasta conseguir de nuestros hombres de Gobierno que con una reforma en los Tratados salven a los obreros de este país del fin tristísimo que les amenaza de cerca, y libren a este ramo de la producción nacional de los perjuicios que ya se tocan”.

Según González Flores, aunque hay noticias de esta actividad desde el siglo XVIII, se da por buena la fecha de 1820 como la iniciadora de la explotación industrial del corcho en la provincia de Huelva, concretamente en los términos municipales de las villas de Higuera de la Sierra, Zufre y Santa Olalla del Cala, al contar con las dehesas con más densidad de alcornoques por hectáreas. En 1850 se crea la Unión Corchera, con sede en Higuera de la Sierra, pero con una actividad efímera ya que se disuelve un año después por discrepancias internas. Otros apuntan al malestar por los llamados "negociantes" que veían en esta unión e intereses comunes una injerencia y perjuicio de los propios.

Ya desde mucho antes, en 1835, Higuera de la Sierra cuenta con dos fábricas de tapones de corcho que a través de Sevilla nutría principalmente el mercado catalán.

Entre 1850 a 1867 se hacen varios intentos de crear, entre propietarios y comerciantes, una infraestructura corchera; conversaciones que, en diversas fases, concluyen en contratos y negociaciones muy puntuales ante la falta de interés y "desconfianza" de los propietarios.

El 5 de noviembre de 1867, ante el jurista de Higuera de la Sierra Antonio Ordoñez Rincón, se formaliza la más seria iniciativa hasta la fecha en relación a las explotaciones del sector corchero de la provincia de Huelva, con la creación de la llamada Compañía Sociedad Mercantil del Corcho creada por Ramona Castilla y Garzón, de 60 años y viuda de Pedro Badía, uno de los pioneros del sector, y Juan Badia y Pickman, de 36 años y negociante del sector.

Otras pinceladas de interés las aporta el historiador aracenense Omar Romero de la Osa, en su trabajo ‘Oposición al sistema caciquil y discurso republicano en ‘La Propaganda’. Junio 1891-mayo 1892’, en el que introduce la cuestión corchera tal como se publicó en la revista ‘La Propaganda’. Los republicanos de la época tenían como objetivos atraer a los pequeños comerciantes y relanzar la industria, por lo que este órgano editorial visibilizó una defensa a ultranza del corcho a petición de la Agrupación local de Higuera de la Sierra.

La mencionada creación de la Junta Corchera el 21 de junio de 1891 va ligada al Comité Republicano higuereño, que se reorganiza apenas tres días después.

Según Romero de la Osa, “el caso del corcho pone de relieve la importancia de la unión de las diferentes facciones de los republicanos, separarse de las divisiones y fraccionamientos que favoreciendo sólo a la monarquía y sus secuaces nosreduce a la impotencia y cobra en triste desairada situación. Esta era una necesidad del Comité Local de Aracena, por ello, creará en mayo de 1891 el Comité de Distrito, cuyo órgano será La Propaganda’”

Este investigador ha hallado también otro documento que refuerza estos orígenes, concretamente una carta de 1890 que recoge un trato ‘Muñiz Hermanos’, una empresa de corcho de Galaroza, con un tratante de Valencia.

En décadas posteriores el sector corchero de Higuera de la Sierra duplicará progresivamente el número de fábricas y talleres. Ya en 1895, el Informe Estadístico sobre la Provincia de Huelva recogía que " ... hay muchos individuos dedicados a la elaboración de tapones ...".

Según los investigadores serranos, el carácter privado de estas sociedades y la destrucción sistemática del patrimonio documental industrial dificultan cualquier intento de investigación. No obstante, se continúan estudiando los archivos públicos y privados para seguir aportando datos de interés a este y otros apartados históricos de la industria serrana.

Las reivindicaciones corcheras serranas a finales del siglo XIX