jueves. 18.08.2022
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El doble juego de Gas Natural, suspende su proyecto en Doñana pero siguen las expropiaciones

Mientras que por un lado la empresa ha paralizado del todo las obras, por otro, permite que el Gobierno, que declaró el proyecto de utilidad pública el pasado 10 de marzo, haga expropiaciones en beneficio del futuro proyecto de la empresa
El doble juego de Gas Natural, suspende su proyecto en Doñana pero siguen las expropiaciones

Gas Natural Fenosa ha detenido sus trabajos en las inmediaciones de Doñana, aunque el pasado mes de septiembre inició todo el periplo para los trabajos de un almacén de gas en las inmediaciones de Doñana, actualmente no se trabaja en la zona.  El escollo interpuesto por la Junta de Andalucía para que se otorgue el permiso de explotación en las zonas que afectan directamente a Doñana, ha hecho que la compañía haya agotado los trabajos en el único sector en el que se le ha permitido operar hasta el momento, mientras que, para el resto, tiene hasta el momento a Junta y a la opinión pública en contra. Obtener la Autorización Ambiental necesaria por parte de la Junta parece ahora algo muy lejano.

El propio consejero de Medio Ambiente, José Fiscal, ha ratificado que las obras están paralizadas aunque no existe una constatación oficial por parte de la empresa que, simplemente, ha dejado de trabajar en la zona.

Entretanto, mientras la compañía mantiene en 'stand by' las obras, el Gobierno continua adelante con los planes de la compañia y recientemente ha procedido a la expropiación de los terrenos afectados por una de las cuatro partes en las que está dividido el proyecto de almacenamiento de Gas en Doñana. Concretamente el proyecto denominado Marismas Occidental. En total están afectadas unas 4,5 hectáreas de terreno que afectan al propio ayuntamiento de Almonte y a varios empresarios agrícolas de la zona.

No solo eso, además la compañía mantiene un litigio con la Junta de Andalucía a la que le reclama en los tribunales más de 300 millones de euros para que le permita continuar adelante con sus planes.  Desde la Junta de Andalucía, han señalado que esta reclamación patrimonial se interpuso en el año 2014 y después de esto también hubo un intento de la empresa de pedir medidas cautelares para continuar con los trabajos, a día de hoy, ninguna de los dos litigios se ha resuelto.

En cualquier caso, mientras por un lado la empresa ha paralizado del todo las obras, por otro, permite que el Gobierno, que declaró el proyecto de utilidad pública el pasado 10 de marzo, haga expropiaciones en beneficio del futuro proyecto de la empresa.

Esta situación deja ahora en el aire a un proyecto que se inició con una gran polémica (campamento de Greenpeace incluido) y que tenía previsto una inversión de 200 millones de euros.  La compañía mantiene su confianza en obtener los permisos y tiene abierta una reclamación contra la Junta de Andalucía.

La compañía no tiene fecha por el momento para retomar los trabajos debido a la falta de permisos y autorizaciones para continuar con el proyecto. Gas Natural pretendía iniciar los trabajos e ir gestionando el resto de trámites necesarios en tanto realizaba las obras en esa primera fase, pero los tiempos han ido en contra de la compañía.

Desde el pasado 29 de diciembre la primera de las cuatro fases del proyecto de Gas Natural se ha dado por concluida (la fase conocida como Marismas Occidental) las otras tres fases, ahora mismo se dirimen entre una larga espera o la clausura total del proyecto.

El proyecto que contempla Gas Natural en la zona es doble, por un lado, pretende extraer todo el gas natural de esta zona, mientras que por otro, una vez extraído este gas pretende inyectar su propio gas en el subsuelo, algo que según los estudios aportados por la compañía  permite el sellado geológico de esta zona.

En total, la compañía pretende realizar una red de gasoductos de 72 kilómetros que se adentran en el Espacio Natural de Doñana, de los cuales, según la propia empresa, 13 ya existen y se mantendrán, 37 serán renovados de la infraestructura actual y 22 serán de nuevo trazado. El gasoducto tendrá (de llevarse a cabo finalmente) un diámetro de 15 centímetros.

Pese a que la compañía lleva operando con gas en el entorno de Doñana casi 30 años, el hecho de querer inyectar gas en el subsuelo es lo que ha hecho saltar las alarmas de los ecologistas, quienes creen que el riesgo de fugas se incrementa y sobre todo teniendo en cuenta que se trata de un entorno de alto riesgo sísmico y que con los antecedentes de Castor, sería algo "inadmisible".

Las obras que ya ha concluido Gas Natural y que se han llevado a cabo fuera del Espacio Natural de Doñana han consistido en la sustitución de 5 kilómetros de gasoducto y en la restitución de los terrenos intervenidos, según la compañía no se ha producido "ninguna afección al entorno".

La Consejería de Medio Ambiente sólo ha dado luz verde a dos de los cuatro proyectos de Gas Natural, Marismas Occidental y Aznalcázar. La autorización ambiental  Integrada para los otros dos ha sido denegada, además la Junta con considera que los cuatro subproyectos deberían haber sido evaluados medioambientalmente de forma conjunta  y de forma individual como ha hecho el Gobierno central.

El conflicto alrededor del proyecto podría acabar dirimido en los tribunales. Gas Natural mantiene una reclamación patrimonial de 359 millones de euros contra la Junta de Andalucía, por considerar que ha cambiado su posición a lo largo de su tramitación.

El doble juego de Gas Natural, suspende su proyecto en Doñana pero siguen las expropiaciones