domingo. 03.03.2024
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Casi 30 jóvenes agricultores adquieren parcelas en la Zona Regable del Chanza

Casi 30 jóvenes agricultores adquieren parcelas en la Zona Regable del Chanza

Un concesionario adquiere su parcela de cítricos y otro suma una colindante a su explotación.

Un total de 27 jóvenes agricultores han accedido ya a la propie-dad de tierras de la Zona Regable del Chanza. El último, Miguel Anselmo Feria Macías, un emprendedor de 33 años que ha adquirido la explotación que cultivaba para culminar, de este modo, un proceso que se abría con la concesión administrativa que le otorgaba la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural hace nueve años, en junio de 2005, cuando tenía 24 años. En concreto, se trata de una parcela de 9,29 hectáreas que, localizada en los términos municipales de Villablanca (7,86) e Isla Cristina (1,43), se encuentra cultivada de cítricos en estos momentos (en especial, mandarinas) y que también albergó aguacates.

Junto a la firma de esta escritura, en la que ha participado la delegada territorial de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente, Josefa González Bayo, también se ha rubricado ante notario el incremento de la superficie con la que contaba otro de los concesionarios de la Zona Regable del Chanza, Jacinto González Martín. A sus 25 años, incorpora a su explotación fresera, bajo su propiedad desde mayo de 2013, tan sólo cuatro años después de obtener la concesión adminis-trativa, una franja de terreno colindante de 7,35 hectáreas para su transformación en el término municipal de Villablanca. Con ello, cuenta ya con 16,84 hectáreas.

Josefa González Bayo ha valorado, en este sentido, que “estamos ante un nuevo paso hacia el futuro del campo onubense”, porque “hoy se consolidan y crecen los proyectos de dos jóvenes agricultores que, lejos de abandonar el medio en el que han nacido, han creído en él y en sí mismos y lo han convertido en su modo de vida”. Gracias a ello, según ha aseverado la delegada territorial, “avanzamos en ese doble objetivo de incorporar savia nueva a un sector estratégico para la economía de nuestra provincia y promover que el suelo sea productivo, que todos los recursos de los que disponemos estén al servicio de la generación de empleo y valor añadido”. Algo que refuerza al alegar que “estamos ante un capital humano que ha aportado empuje, vitalidad, innovación y, por consiguiente, riqueza a la comarca en unos tiempos en los que lo agroalimentario emerge como una vía de escape y un foco de resistencia a la crisis”.

La responsable de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente en Huelva ha anotado que, con estos nuevos actos de compra, ya han adquirido suelo de fincas que estaban adscritas al extinto Instituto Andaluz de Reforma y Desarrollo Agrario (IARA) el 35 por ciento de los adjudicatarios. Un punto en el que ha recordado que la Adminis-tración autonómica ha promovido con esta iniciativa el nacimiento de hasta 77 explotaciones familiares agrarias en la Zona Regable del Chanza. Todo ello, como ha proseguido, “merced a un programa en el que Huelva es pionera en el conjunto de Andalucía y que se ha saldado en la provincia con la concesión administrativa de un total de 664,72 hectáreas de titularidad pública que se extienden desde Ayamonte y Villablanca hasta Isla Cristina y Lepe, sin olvidar Cartaya y Aljaraque.

El proyecto, que se cimienta sobre un marcado carácter social, contempla la asignación del suelo en régimen de concesión adminis-trativa por un periodo de cuatro años en los que el beneficiario ha de abonar un canon. Una vez transcurrido este tiempo, el adjudicatario ya puede acceder a la propiedad de su parcela, con un precio de compra al que se le descuenta la cantidad pagada en los años anterio-res. No obstante, con la mirada puesta en la continuidad de la explo-tación, en el caso de que el agricultor no cuente en ese instante con capacidad económica para hacer frente a la liquidación siempre puede optar por prorrogar la concesión hasta en 25 años bajo las mismas condiciones.

Desde la Junta de Andalucía, con el fin de facilitar el acceso al crédito, se ha abierto, incluso, la posibilidad de suscribir hipotecas a favor de la Hacienda Pública. Esto es algo que, en palabras de Josefa González Bayo, “se antojaba necesario, dado que a la hora de conceder los lotes se primaba el acceso a personas con escasos recursos económicos y que, en consecuencia, pueden sufrir trabas a la hora de obtener préstamos bancarios”. También se han tenido en cuenta a la hora de resolver el concurso otros aspectos como la residencia en la zona, la formación mediante cursos para la incorporación al sector y la titulación agraria.

El perfil mayoritario de los concesionarios de estas 77 parcelas, que tienen, en su conjunto, una superficie media de 8,41 hectáreas y abarcan a seis municipios de la Zona Regable del Chanza, es la de un joven emprendedor, muchos de ellos hijos de agricultores que han encontrado en el sector una salida profesional y que prosiguen, de este modo, con la tradición familiar. Otro dato a resaltar es la incipiente incorporación de la mujer. En torno al 25 por ciento de estos asentamientos están dirigidos por ellas. Los cultivos elegidos, por su parte, van desde las fresas hasta los cítricos como la naranja o la mandarina, sin dejar atrás otros productos que se abren cada vez más paso en los mercados y que aportan el extra de la diversificación al campo onubense. Entre ellos, los nectarinos, los caquis, los aguacates y las frambuesas.

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