Almonte recupera la artesanía tradicional de los arcos para la Venida de la Virgen del Rocío
Almonte continúa inmerso en los preparativos para la Venida de la Virgen del Rocío y este año lo hace recuperando una de las imágenes más emblemáticas de esta celebración. El Ayuntamiento ha apostado por rescatar los tradicionales arcos revestidos de papel rizado que durante décadas presidieron las calles del municipio y que forman parte de la memoria colectiva de los almonteños.
Los primeros exornos ya pueden contemplarse en la Plaza Virgen del Rocío, devolviendo al municipio una estampa característica de una celebración que, cada siete años, transforma por completo la localidad con motivo del traslado de la Patrona desde la aldea hasta Almonte.
La recuperación de estos elementos tradicionales responde, según el Consistorio, al deseo de conservar las raíces y el patrimonio cultural del municipio, una decisión adoptada tras escuchar las demandas de numerosos vecinos que reclamaban el regreso de esta singular decoración.
Los nuevos arcos han sido elaborados gracias al trabajo artesanal de mujeres almonteñas, que durante meses han confeccionado de forma manual el característico papel rizado en tonos blancos y dorados. Este minucioso trabajo se integra sobre la estructura metálica existente mediante una cuidada labor de carpintería, recuperando una técnica que forma parte de la identidad de la localidad.
El diseño de esta edición está inspirado en la obra del pintor Francisco Maireles, especialmente en sus representaciones de las abuelas almonteñas, consideradas custodias de las tradiciones locales. La decoración incorpora una estética inspirada en vidrieras que rinde homenaje al legado de estas mujeres y a su papel en la conservación de las costumbres del pueblo.
Los arcos incluyen además representaciones de la Virgen del Rocío en sus dos grandes advocaciones: como Reina, revestida de solemnidad, y como Pastora, imagen con la que abandona la aldea para iniciar el camino hacia Almonte durante la Venida. El conjunto se completa con otras vidrieras dedicadas al Espíritu Santo y a María como Reina del Cielo y de la Tierra.
Mientras tanto, los preparativos continúan en todos los barrios del municipio, donde numerosos vecinos trabajan desde hace meses en la elaboración de millones de flores de papel que adornarán el recorrido de la Virgen. Una labor colectiva que refleja la implicación de todo un pueblo en una de las celebraciones religiosas y populares más importantes de la provincia.
Con el regreso de los tradicionales arcos de papel rizado, Almonte recupera una de sus estampas más reconocibles y refuerza su apuesta por preservar una artesanía que forma parte de la esencia de la Venida de la Virgen del Rocío.