sábado. 01.10.2022
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Santiago Albert: "Huelva necesita más tejido empresarial"

Nuestro protagonista de hoy ha estado vinculado profesionalmente al mundo bancario y la agricultura. Ahora, ya jubilado, nos cuenta su visión del mundo y su apasionante vida personal.
Santiago Albert
Santiago Albert
Santiago Albert: "Huelva necesita más tejido empresarial"

Se asoma hoy a esta ventana pública Santiago Albert Morelló, al que conozco hace un montón de años y con el que siempre ha existido una gran empatía. Empresario en la gestión bancaria y en la agricultura. Nació en Moncada provincia de Valencia. Estudió en el Colegio alemán, Escuelas Pias, y en la Escuela Agrícola en Villarreal. En 1974 decidió hacerse onubense de por vida, trabajando en explotación agraria familiar. 

Su primer trabajo por cuenta ajena fue en 1975 como delegado para Huelva y Badajoz de una empresa de fitosanitarios valenciana. Ingresó en Banco Zaragozano en 1982, hasta 1990, con un paréntesis de un año como director comercial en Ambamar Agrícola. En 1990 y hasta 1993 fue director de Banco del Comercio. En 1994 inaugura la sede un nuevo banco en Huelva, el Deutsche Bank, y allí estuvo de director diez años, hasta 2004. En el año 2005 Santigo abre en Huelva la primera franquicia de Banesto con oficina propia, transformada posteriormente en Banco del Santander, hasta el año 2017 en que se jubila.

Santiago, es una persona cordial, observador, optimista, respetuoso, responsable, risueño... Buena gente en definitiva. 

Cuando lo llamo para proponerle esta entrevista, en principio le coje de sorpresa, se hace rogar, pero como no podía ser de otra manera acepta, y, estos son los resultados de un ratito de lo más entrañable 

¿Qué opinión tienes de la situación que estamos viviendo?

 Mi percepción es que ha coincidido en el tiempo una mezcla, cuanto menos inquietante. Por una parte, dos años de pandemia con un enorme coste humano y económico, con una foto política nueva y un aumento de la deuda publica muy importante, necesaria para ir atendiendo los gastos nuevos y brutales de esta nueva situación que afecta a la salud, el trabajo y las emociones. Con el covid por fortuna y al menos por ahora, estamos aprendiendo a convivir.

Por otra, la económica, existe un fantasma poco visible, pero que tendrá sus efectos, poco deseables, que solo en parte, se debe a la situación antes comentada , que es la gran deuda que acumulamos como nación. La deuda, llega un momento, que te la condonan, te declaras en quiebra o hay que pagarla. No tengo claro qué ocurrirá. 

¿Cómo crees que ha cambiado la vida después de 2 años de pandemia sobre todo en las entidades bancarias?

A nivel personal creo que a todos nos ha cambiado en mayor o menor medida. Yo lo viví con incertidumbre, y, en algún momento incluso con miedo. Luego con mucha tranquilidad y silencio. Tuve la suerte de pasarlo en El Portil y nos sirvió para reflexionar sobre las cosas importantes de la vidad, la necesidad de cuidar el entorno, la conciencia… El discurso de siempre en los momentos duros, una lección que dura hasta el momento en que todo vuelve a la normalidad.

En las entidades bancarias se aceleró un proceso que ya estaba en marcha: eliminación en lo posible de recursos humanos, cierre y concentración de oficinas y más atención a la banca privada. Al resto de clientes, al grueso, se les “obligó” a utilizar internet para las gestiones que necesitasen realizar. Básicamente, app, cajeros y otros medios de internet. La cercanía con el cliente se ha perdido tras la pandemia en un proceso que como digo se había iniciado antes. El covid sólo lo aceleró... 

¿Has pasado miedo en algún momento? 

Si, como dije antes, son momentos que reservo para mí. 

¿Cómo valoras la labor de los políticos en general en este tiempo pandémico? 

Para dar una valoración hay que retrotraernos a aquellos momentos y circunstancias. No eran fáciles. ¿Se pudo hacer mejor? Pues posiblemente sí. pero fácil no era. La premura y el miedo estaban muy presentes. Actuaron todos como políticos.

¿Te esperabas una guerra en Europa en pleno siglo XXI?

Esperar como algo que tiene obligatoriamente que suceder no, pero extrañarme tampoco. Seguimos siendo los mismos humanos de toda la evolución y acabamos actuando siempre igual. Cada siglo ha tenido sus guerras. No extraña que en el veintiuno sigan existiendo. La diplomacia no resuelve la voluntad de imposición de unos sobre otros y está claro que hay interés en reordenar el “Poder” en el mundo. Ojalá tengamos el cupo cubierto. 

¿Qué proyectos tienes para el futuro y que haces ahora?

El futuro, el mío, ya es más corto que el pasado y lo proyectos también. En la jubilación, lo que me queda y lo que quiero es disfrutar de la familia, de los amigos, viajes, y mantel. Leer, pasear, cuidar del jardín es el día a día. Mantengo aún cercanía y amistad con antiguos clientes a los que sí me lo piden, les doy mi opinión sobre asuntos financieros. 

¿Qué entiendes necesita Huelva para despegar de una vez? 

Huelva lleva buen camino. Ha mejorado en los últimos treinta años a un ritmo superior a la mayoría de provincias. Se debió empezar por el sector primario para hacer un crecimiento con base. No se hizo en los sesenta pero sí en los ochenta. Está muy optimizada la agricultura. Hay que cuidar y mimar mucho las posibilidades de los recursos, en especial del agua, de la que se está haciendo, un uso abusivo. Creo que hay que seguir con las explotaciones mineras, aceptando sus ciclos y consecuencias. 

Huelva necesita más tejido empresarial. Ellos, los empresarios, con la colaboración de los trabajadores, son los que logran el desarrollo económico y social de la provincia. La administración sólo debe estar para facilitar esas vías de desarrollo, infraestructuras que permitan a los empresarios generar riqueza y crecimiento. 

El Puerto está tirando muy bien y de forma muy visible. En lo económico y en lo social, logrando una conexión con los habitantes de Huelva que antes no tenía. Para mejorar, la provincia necesita conexiones ferroviarias más operativas con Sevilla, pero también con Extremadura para que Huelva se convierta en destino y puerto natural de esa zona.

¿Qué significa para ti Huelva? 

Pues casi todo. Llegué hace más de cuarenta y cinco años, he vivido gran parte de sus cambios y la recuerdo perfectamente aún con el encanto de los años 70. Su entorno era y es un paraíso donde decidí quedarme , donde conocí a mi esposa, familia, donde nacieron mis hijos, donde he desarrollado mi labor profesional, mis amigos… Huelva es todo para mí. 

¿Cuáles son tus mejores y peores recuerdos profesionales? 

Los peores, que los habrá, no los recuerdo y no pienso dedicar ni un segundo a buscarlos. Los mejores sin duda los viví en la agricultura. Disfruté mucho transformando y proyectando la instalación de fincas para convertirlas en productivas. En banca, después de muchos años, todos en Huelva capital, dirigiendo oficinas de cinco entidades distintas, puedo decir que paseo muy tranquilo por la calle.

¿Realmente han perdido las entidades bancarias la cercanía con sus clientes? 

Si, definitivamente. Con el cierre de oficinas y el uso de la banca on line, se ha perdido el trato amable y amigable. Los grandes perjudicados han sido los mayores. Pero me consta que muchos trabajadores bancarios , compañeros con los que hablo, se toman mucho interés en que ese trato no se pierda.

¿Crees tardará mucho en que el dinero físico tenga poco protagonismo y todo de compre o se pague a través de Internet? 

Si. De hecho es ya una realidad. Gran parte del comercio nacional e internacional se hace a través de internet y apuntes contables. En teoría, el efectivo, ha quedado reducido en operaciones a importes menores a mil euros. Dentro de este campo, las tarjetas van ampliando su uso. Es muy habitual ya pagar un café o una cerveza con algún medio de pago distinto al efectivo. Alguna gente con más edad, aún mantiene la preferencia del efectivo, los jóvenes no. Estos medios de pago hay que reconocer que son cómodos, seguros y dejan rastro. Todos los medios sirven y funcionan mientras en un acto de fe colectiva los utilicemos y se acepten.

¿Cómo fue tu niñez y qué soñabas ser de mayor? 

Recuerdo mi niñez con agrado en un pueblo de la huerta Valenciana, Moncada, cerca de la capital, Recibí una buena educación, crecí en el esfuerzo y el respeto. Espero que lo haya puesto en práctica para mi beneficio y alegría de mis educadores. Yo no recuerdo que de niño tuviera sueños sobre qué quería ser de mayor, pero mis padres si contaban a sus amigos, que yo les decía que quería ser farmacéutico y futbolista. El primero para trabajar, y ganar, entre la semana y el segundo para jugar, y ganar, el fin de semana. Sueño frustrado.

¿Quiénes son o han sido tus referentes en la vida personal y profesionalmente?

En la vida personal siempre tuve como referencia a mis padres. Seguro estoy de haber tenido una buena referencia. En lo profesional en el mundo agrícola, tuve como referencia, y creo firmemente que la agricultura de Huelva está en deuda con ellos a José Luis y Padro Artes.En la banca fui práctico y como referentes tuve a dos directores de oficina con los que trabajé. Eran muy distintos en su gestión, pero eficaces en sus resultados: Antonio Rubio y Justo Cuesta. 

¿Con qué personaje histórico te gustaría cenar, y porqué? 

Con Cristóbal Colón. Ya puestos. Por eso de estar en Huelva y tener Palos a cinco minutos. Hace muchos años leí “En busca del gran Kan” y fue como estar viviendo una película del descubrimiento. ¿Cuánto de verdad o de imaginación tenía?. No lo sé. No estaría mal que Cristobal me lo contara.

Santi, ha sido toda una gozada, compartir este ratito de charla contigo.

Nos debemos una cervecita en  Portil. 

Un abrazote grande amigo 

Santiago Albert: "Huelva necesita más tejido empresarial"
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