lunes. 20.05.2024
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Mar Toscano: "la pandemia me ha servido para valorar aún más todo lo que tenemos"

Hablamos con Mar Toscano, periodista y escritora de Huelva que ha publicado este año su primera novela, 'El tesoro de Isla Carolina'.
Mar Toscano: "la pandemia me ha servido para valorar aún más todo lo que tenemos"

A nuestra invitada de hoy la conocí hace casi una década, cuando empezó a trabajar en Ceimagen y escribía sus primeros artículos e informaciones en Estadio Deportivo, y ya se le veía la pasión que tenía por el mundo de las letras. Me estoy refiriendo Mar Toscano,  licenciada en Periodismo y Máster en Escritura Creativa por la Universidad de Sevilla.

Periodista y reportera en Diario de Huelva. Community manager freelance. Ha trabajado como periodista y presentadora de informativos en Condavisión, perteneciente al Grupo Azahara de Comunicaciones. También escribiendo y colaborando ocasionalmente con el portal del grupo, Huelva Hoy.

Como periodista ha trabajado y colaborado para diversos medios tanto de prensa tradicional (El Mundo Huelva Noticias, Radio Nacional de España, Estadio Deportivo, Huelva Express) como digital (Weblogs, Ceimagen). Como redactora freelance ha escrito fundamentalmente sobre naturaleza, turismo, ocio, cultura y deporte, en especial sobre esgrima, otra de sus grandes pasiones junto la literatura. De hecho, es colaboradora habitual de la Real Federación Española de Esgrima.

Durante un año se trasladó a Guangzhou, China, para trabajar en el departamento de prensa de la Cámara Oficial de Comercio de España en China como beneficiaria del programa Faro Global de la Universidad de Valladolid.

También escribe ficción. En octubre salió a la luz su primera novela, El tesoro de isla Carolina, gracias a Pábilo Editorial. Además ha publicado varios relatos en diferentes antologías. Entre ellos, "Operación Blancanieves" en Haberlas, Haylas, antología publicada en 2019 por la editorial Pez de Plata; "El viaje de Ana", en El miedo tiene los ojos grandes, de SM Editores y "La locura de Elizabeth O’Tootle" en Tiempo de relatos, colección de los diez finalistas del IV certamen Booket Universitario de Editorial Planeta.

Hacía tiempo que no sabía de ella, pero me dio mucha alegría saber que volvíamos a ser compañeros en diariodehuelva.es y cuando me pongo en contacto con ella para concretar esta entrevista, noto que le hace ilusión y después de ponernos al día, comenzamos con nuestra conversación y este es el resultado.

P.- Mar, ¿qué opinión tienes de la situación que hemos estado viviendo?

R.- Creo que ha sido un golpe de realidad. Hemos vivido muy tranquilos mucho tiempo, sin grandes guerras y sin grandes epidemias que nos afectaran directamente. Un oasis si ves la Historia en sentido amplio o ves otras partes del mundo. A mí, personalmente, la pandemia me ha servido para valorar aún más todo lo que tenemos.

Muchas veces damos por sentada la paz, la concordia, el bienestar, la salud… Y no es así. Todo de lo que disfrutamos hoy es fruto de un trabajo previo, de un esfuerzo colectivo previo, y mantenerlo para que siga funcionando es nuestra responsabilidad. Una responsabilidad que dejamos en manos de nuestros políticos y a la vista está que es un gran error. La pandemia me ha servido para darme cuenta de que es importante actuar desde la sociedad civil al margen de la política.

P.- ¿Crees que volverán las olas de contagio?

R.- Sí, aunque creo que con menor intensidad según vaya avanzando el plan de vacunación. Al fin y al cabo, la gente sigue reuniéndose, muchas veces sin mascarilla si tienen confianza con las personas con las que están, pero al virus le da igual que seamos amigos del alma: si uno lo tiene, contagiará.

P.- ¿Cómo crees que cambiará la vida después de la pandemia y sobre todo el mundo de la cultura?

R.- Pues… Al principio costará reactivarse y quizás sea algo gradual. Muchos artistas y personas del mundo de la cultura lo están pasando francamente mal ahora. Sin espectáculos, sin presentaciones, sin conciertos...

Lo bueno es que creo que en conjunto, como sociedad, se nos olvidará pronto. Así ha sido siempre con todas las grandes tragedias de la humanidad y, aunque parezca frío, al final es la manera en que la vida sale adelante. Además, hay muchas ganas de volver.

P.- ¿Qué proyectos tienes para el futuro?

R.- Llevo tiempo pensando en escribir otro libro, tengo una idea por ahí para mi segunda novela, pero con este año de trabajo tan loco ha sido imposible sentarse a escribir. Así que de momento seguiré centrada en la promoción de El tesoro de isla Carolina, que la publicamos en octubre de la mano de Pábilo Editorial, gracias a Joaquín Cabanillas, y aún estamos trabajando para hacerla llegar al público. Poco a poco va llegando feedback de los lectores y me hace mucha ilusión ver que está gustando bastante.

Después… Estos últimos años he aprendido a improvisar y a aprovechar las oportunidades según se me van presentando. Planifico lo justo y necesario, más por tener una hoja de ruta que por seguir un guión, porque al final la vida es imprevisible y tienes que adaptarte a lo que viene.

P.- ¿Cómo has vivido el confinamiento?

R.- Sinceramente, he tenido mucha suerte. Durante los meses más duros del confinamiento aún trabajaba en Condavisión y los periodistas éramos considerados profesionales esenciales. Así que seguí yendo a trabajar cada día. Fue duro, sí, pero de una forma diferente porque nosotros salíamos de casa.

Tuve la fortuna de contar con una segunda familia en forma de compañeros de trabajo y eso facilitó mucho todo porque nos apoyamos los unos en los otros para tirar adelante. Piensa que al principio no sabíamos bien ni qué estaba pasando ni qué alcance tenía la enfermedad. El miedo y la incertidumbre eran terribles. Además perdimos a mi abuela en pleno confinamiento, después de una larga enfermedad, y no pudimos estar con ella para despedirla. Fue un duro golpe para mi familia y para mí, y mis compañeros se portaron de diez.

Si tuviera que volver a pasar por algo así, volvería a elegir a mis cuatro compañeros de pandemia para sobrevivirlo: Jesús Pérez, Cristina Bueno, Carlota Cabello y Rocío Valhondo. Grandes profesionales y mejores personas. Ellos son la razón por la que el confinamiento se hizo más fácil de llevar, sacando el trabajo cada día con mucho esfuerzo, sí, pero desde la alegría siempre. Creo que a veces valoramos poco la capacidad de poner buena cara ante las adversidades, pero una actitud negativa dificulta aún más las cosas.

También tengo la enorme fortuna de contar con una familia maravillosa, con la que todo es más fácil, haciendo barbacoas en el patio para entretener los largos días de encierro.

P.- ¿Qué has echado de menos en estos 12 meses que llevamos de pandemia?

R.- Lo que más, viajar, porque tengo a gran parte de mis mejores amigos viviendo en el extranjero y echo de menos tanto que ellos puedan venir como poder ir yo a visitarlos. Aunque mantenemos el contacto casi diario, es cierto que se echa de menos una tarde de cervecitas y risas sin una pantalla por medio. Los eché mucho de menos en la presentación del libro, por ejemplo, porque llevan años escuchando hablar de Emma y de mis piratas. ¡Incluso se han leído los borradores! Sé que les habría gustado estar aquí disfrutando de la alegría de verlo por fin en papel. También con lo de la abuela, porque la conocían desde siempre y sé que le tenían mucho cariño. Les habría gustado estar aquí para vivir esos dos momentos tan importantes, pero no pudo ser.

Eso sí, benditas tecnologías. Esto en otra época hubiera sido mucho peor, pero hoy en día hemos podido disfrutar de la compañía en la distancia. De hecho, retransmitimos la presentación de la novela por Instagram, por ejemplo, que fue muy divertida gracias a la magnífica actuación de la Alota del Tinto. Fue muy emocionante ver cómo los personajes del libro cobraban vida allí en directo.

P.- ¿Qué te parece el papel que están jugando ante la pandemia los medios de comunicación y redes sociales?

R.- Indispensable. Nos están cayendo más palos que a una estera, pero solo somos personas que hacemos lo que podemos de la mejor manera posible, limitados muchas veces por los recursos de que disponemos. Y, aún con todo, el esfuerzo que realizamos por sacar adelante una información veraz y contrastada es, en la mayoría de los casos, ímprobo. Por supuesto, hay de todo, como en botica, pero conozco más buenos profesionales que malos profesionales.

P.- ¿Cómo calificarías la actitud de los políticos en general ante esta crisis sanitaria y económica?

R.- Vaya por delante que nadie nace aprendido y que es lógico que una situación como esta supere a cualquiera, al menos al principio. Sí que creo que mandar mensajes contradictorios por parte de las autoridades ha generado confusión en la ciudadanía en momentos de mucho miedo e incertidumbre, y eso era algo evitable.

En general, considero que ha faltado altura política. Muchos han entrado en el barro para hacer su juego y es un momento muy serio que requería de más sentido de Estado, creo yo.

Por supuesto, hay excepciones y también he visto de primera mano políticos que se han dejado la piel por sus vecinos, aunque los mejores políticos que conozco son los que están más pegados a las bases y al servicio directo del pueblo, en cargos con muy pocas recompensas y muchas responsabilidades.

P.- ¿Qué necesita Huelva para despegar de una vez?

R.- Abrirse al mundo, conectarse con él. Pero claro, para eso hacen falta mejores infraestructuras. A mi juicio, es prioritario un servicio de tren que nos conecte con Sevilla en media hora. Sea con AVE o sea cambiando el trazado y construyendo un cercanías en condiciones. Sin comunicaciones, estamos perdidos porque van directamente relacionadas con el empleo. Generar empleo de calidad es básico para no perder a la gente joven, especialmente a la mejor formada.

P.- Dice Juan Ceada que el mundo funcionaría mejor si hubiera más poetas y menos políticos. ¿Estás de acuerdo y porqué?

R.- Bueno… Con menos políticos quizás sí, porque da la sensación de que hay muchísimos y en todas partes, pero no necesariamente con más poetas porque al final el poeta tiende a contemplar el mundo y recrearse en él, pero para sacar las cosas adelante hay que actuar. Necesitamos gente que tire del carro, sea poeta o barrendero. Gente que ame lo que hace y trabaje por ello en todos los sectores de la sociedad.

Mar, me ha encantado echar este ratito de charla contigo, siento mucho la perdida de tu abuela. Te deseo se cumplan tus sueños y seas feliz.

Un abrazo grande.