miércoles. 29.05.2024
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Domingo Martín: "En este país saltarse la normativa legal sigue siendo el deporte nacional"

Domingo Martín, nuestro invitado de hoy a esta serie de entrevistas en tiempos de pandemia, ha tenido toda una vida dedicada a la enseñanza.
Domingo Martín: "En este país saltarse la normativa legal sigue siendo el deporte nacional"

Domingo Martín, nuestro invitado de hoy a esta serie de entrevistas en tiempos de pandemia, ha tenido toda una vida dedicada a la enseñanza. No en vano son 35 los años que ha estado como maestro de escuela, como a él le gusta decir, ejerciendo brevemente en Huelva, Encinasola, Isla Cristina, Escacena y Cartaya, localidad esta en la que desarrolló su labor docente durante 34 años, 8 de ellos como director del colegio público Concepción Arenal. Su profesión y vocación la compartió durante 26 años con el periodismo, como corresponsal del diario Huelva Información, aparte de formar parte de la Asociación Onubense de la Prensa Deportiva, donde actualmente sigue en su Junta Directiva.

Al ponerme en contacto y después de ponernos al día de nuestras cosillas, no lo duda, acepta y comenzamos asi:

¿Qué opinión tienes de la situación que estamos viviendo?

Por insólita nos ha pillado sin conocimientos ni recursos para  abordarla. Después de casi un año de esta nueva pandemia aún hay sectores de la sociedad que no la han asumido, incluso niegan la existencia del virus. Ello dificulta su control, porque, a falta de medios, lo único que parece eficaz es el aislamiento social y nuestra cultura

no lo favorece.

¿Cómo crees que cambiará la vida después de la pandemia, sobre todo en el mundo de la prensa y la enseñanza?

En ambos sectores ya había cambiado mucho antes de aparecer la pandemia. El desarrollo de las nuevas tecnologías supuso una revolución en el mundo de la prensa. La aparición de prensa digital  trajo la inmediatez en la información y una importante reducción en la venta de la prensa impresa. Como consecuencia, se han reducido las plantillas, han desaparecido cabeceras y han aparecido otras exclusivamente digitales. Recuerdo mi niñez, cuando la prensa nacional tardaba hasta dos días en llegar a los puntos de venta y había hasta colas para comprar la prensa.

Hoy cuando nos llega un ejemplar impreso ya está obsoleto, porque la digitalización nos permite recibir la actualidad con inmediatez en nuestro teléfono móvil.  Llevamos la prensa en el bolsillo. La pandemia no ha influido en esta

revolución, que ya se había producido antes.

Respecto a la educación, también el desarrollo de la digitalización ha  influido  antes de la pandemia. Pero las medidas de  prevención del covid-19 ha obligado a que la enseñanza online sea un recurso importante, sobre todo en niveles superiores, porque en la enseñanza infantil, primaria y secundaria es imprescindible la interacción alumno-profesor y eso no se consigue por internet. En esos niveles no solo se transmiten conocimientos, sino que también se educa con la importante contribución de las familias, factor  fundamental en la formación de las nuevas generaciones.

La pandemia hace necesaria más dotación de recursos, principalmente humanos y no solo de profesorado. Si el mantenimiento de la distancia social es una medida fundamental para combatir el covid-19, no se entiende cómo no se reducen las ratios para disponer de más espacio en las aulas. Ello conlleva la adaptación de los espacios disponibles en los centros y la remodelación de los mismos.

En cualquier caso, las medidas adoptadas en la organización de la vida  escolar parecen que están siendo muy efectivas para frenar la entrada del virus en los centros. Las comunidades educativas siempre han sido innovadoras, yendo muy por delante de la  administración educativa en la resolución de problemas y ahora también con la pandemia.

¿Qué proyectos tienes de futuro? ¿Qué haces en la actualidad?

A mi edad mi futuro no va más lejos del día de mañana. Carpe diem. Trato de vivir al día y disfrutar del momento y de los pequeños detalles. Llevo cuatro años jubilado tras treinta y cinco dedicado a la enseñanza, de los que disfruté plenamente de mi profesión. Ahora me dedico a pasear, viajar cuando me es posible y ayudar en las tareas del hogar.

¿Cómo pasaste el confinamiento?

Con la responsabilidad que ello demanda. Saliendo de casa lo  imprescindible, iniciándome en el mundillo de la cocina, aprovechando para pintar buena parte de mi casa, leyendo mucho y viendo películas.

¿Qué es lo que más te ha dolido en estos meses de pandemia?

La falta de responsabilidad en ciertos sectores de la sociedad al no respetar las normas que las autoridades promulgan para contener el virus. En este país saltarse la normativa legal sigue siendo el deporte nacional.

¿Qué diferencias ves entre el litoral de Huelva y el del Algarve en  cuanto a proyección turística?

Principalmente de infraestructuras. El aeropuerto de Faro es básico para llegar a cualquier punto del Algarve, lo que permite la llegada de importantes flujos turísticos desde los principales países europeos. De esa infraestructura también se beneficia el litoral onubense, aunque se necesita potenciar un receptivo turístico que facilite al turista su llegada a Huelva. Intentos ya hubo de potenciarlo, pero hasta ahora los que se iniciaron no tuvieron éxito. Hasta que aquí no se disponga de un aeropuerto y de una nueva y buena infraestructura ferroviaria el destino turístico onubense no abandonará su estacionalidad.

Aquí tenemos todo para ser punteros, clima, cultura, paisajes y gastronomía son factores espectaculares para atraer importantes flujos turísticos. Solo nos faltan infraestructuras adecuadas. Eso es un clamor. Solo así acabaremos con la estacionalidad, que no se produce en el Algarve. Porque capacidad de plazas hoteleras hay para atender la demanda. Aunque ahora, por la pandemia, el turismo algarvío también acusa la falta de turistas e incluso están cerrando hoteles, algo insólito allí.

¿El deporte, después de tanto tiempo sin público, se está debilitando?

Lo que es evidente es que no es lo mismo. Es un deporte descafeinado, al que le falta la aportación del público, que tanto influye en la consecución de resultados por la motivación que produce en los deportistas y que es más influyente en los deportes individuales. Nunca habíamos vivido esta situación, que es peor en el deporte de base que, además, está siendo más afectado por la suspensión de las competiciones. Aquí si supone un debilitamiento, ya que se frena el desarrollo de la base que tiene que surtir al deporte de élite.

¿Qué te parece el papel que juegan los medios de comunicación y redes sociales en estos momentos de pandemia?

Hay que rebuscar para encontrar una información que no sea tendenciosa. El capital que está detrás de los principales grupos de información trata de influir en la opinión pública y a mí me cuesta ya hasta seguir las tertulias. Casi siempre los mismos tertulianos opinando como expertos en pandemias, aunque sean auténticos analfabetos en la materia, capaces de defender una opinión y la contraria, según la evolución de los acontecimientos. Nada de objetividad y poca crítica constructiva, capaces de ver la paja en ojo ajeno y no apreciar la viga en el propio.

En cuanto a las redes sociales, soy muy cauto con su uso. Son el medio ideal para manipular a la opinión pública y difundir bulos.

¿Qué opinas del papel de los políticos en general en esta crisis sanitaria y económica?

Lamento la falta de unión en esta situación tan excepcional. Sé que es pedir peras a un olmo, pero hay que sumar y aportar soluciones, no poner palos en las ruedas. Sorprende la falta de ética en la mayoría de políticos de esta nueva hornada que ha llegado para dirigir desde la administración local a la nacional. Ante esta pandemia que ha devastado el sistema sanitario del país no pueden primar la economía sobre la salud de la ciudadanía. Es una cuestión de valores. Y no pueden anteponer los intereses de partido sobre el interés general. Así ya no sorprende que hoy algunos pidan lo que en los primeros meses denostaban, contribuyendo de paso a restarles aún más credibilidad.

Así, por ejemplo, me deja perplejo que se confine a todas las provincias andaluzas y se me permita en principio ir a Sierra Nevada a esquiar o a una montería en cualquier lugar de la región. ¿Cazar y esquiar son actividades esenciales? Medidas como esta son difícilmente entendibles para mí, con todo respeto al comité de expertos que asesora a nuestros dirigentes regionales.

¿Cuáles son tus mejores recuerdos al frente de tu vida profesional?

Mis mejores recuerdos son de cuando aprobé las oposiciones, de mi primer destino en el colegio público Rufino Blanco, de Encinasola, que entonces era una odisea llegar a esta bonita localidad serrana, y de mi aportación al movimiento de las asociaciones de padres y madres de alumnos, contribuyendo a crear dos ampas en Cartaya y a dirigir al colectivo provincial, siendo elegido presidente de la Asociación Provincial de Madres y Padres de alumnos Juan Ramón Jiménez de la provincia de Huelva, cargo en el que permanecí varios años y contribuyendo a conseguir una nueva sede que aún disfruta el colectivo. También de mi elección como director del colegio público Concepción Arenal, de Cartaya, cargo en el que permanecí ocho cursos y en cuyo centro se ha desarrollado casi toda mi trayectoria profesional.

¿Te gustaría vacunarte pronto?

Creo que hay colectivos que la necesitan más que yo y que deben tener preferencia. Principalmente los colectivos de más riesgo y los profesionales que atienden todos los servicios públicos, desde la sanidad, la educación, pasando por todas las administraciones. Los servicios públicos deben funcionar a pleno rendimiento en esta situación excepcional. A mí cuando me toque. Mientras tanto a observar las recomendaciones que las autoridades nos indican, principalmente el confinamiento voluntario, aunque ello me prive del contacto físico con mi familia y amigos a los que se echan mucho en falta.

Domingo, que es todo un lujazo echar un ratito de charla contigo, que te deseo lo mejor y que pronto podamos estar en circunstancias propicia