martes. 07.02.2023
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Juan Carlos Manzano: "Amo el rock, no concibo la vida sin su compañía"

Juan Carlos tiene la música metida en el cuerpo y especialmente el rock es su debilidad, pero tiene más debilidades como es el Recreativo de Huelva y la peña Navidad, la decana de todas las que honran al club albiazul.
Juan Carlos Manzano: "Amo el rock, no concibo la vida sin su compañía"

A Juan Carlos Manzano, nuestro protagonista de hoy, al igual que a sus hermanos Javi y Fasu, los conocí cuando eran unos niños, y formaban un grupo musical que hacían las delicias de todos. Siempre iban con su padre, el entrañable Juan Manzano

Juan Carlos tiene la música metida en el cuerpo y especialmente el rock es su debilidad, pero tiene más debilidades como es el Recreativo de Huelva y la peña Navidad, la decana de todas las que honran al club albiazul.

Nuestro entrevistado es persona muy trabajadora, cordial, servicial, comprimetido con la sociedad, solidario, optimista, más de Huelva que un choco, claro, directo, fiable, alto sentido de la amistad....

Me pongo en contacto con él para conocer fundamentalmente su punto de vista sobre la situación que vivimos en la actualidad, acepta y empezamos a charlar.

-¿Juan Carlos, qué opinión tienes de la situación que estamos viviendo?

-Cuando todo esto comenzó en marzo parecía ciencia ficción, pero por desgracia conforme pasaba el tiempo nos fue superando y estamos como estamos, deseando volver a esa normalidad que antes resultaba algo tan eso, tan normal, y que no se valoraba en su justa medida y que ahora añoramos. ¿Quién podría predecir una situación como ésta en pleno siglo XXI?; nadie, pero es lo que hay. Aunque es cierto que en las manos del ciudadano no está la solución integral, debemos ser conscientes y responsables para evitar que la pesadilla se alargue. No soy muy optimista a corto plazo, la verdad, aunque mi otro yo me dice que saldremos más pronto que tarde y que lo haremos reforzados. Habrá un antes y un después de la pandemia.

-¿Qué hiciste en tu día a día, durante el confinamiento, dónde y con quién lo pasaste?

-Pues en casa con mi mujer y mis dos hijos, y como había tiempo para todo, además de las labores propias de la casa, la compañía familiar y trabajar telemáticamente, ocupé gran parte del tiempo en sesiones de gimnasia, lectura y, sobre todo, en la música, que como sabes es una de mis grandes pasiones. Ahí anduvimos embarcados con los compañeros de radio, porque nos propusimos, aprovechando las tecnologías, realizar un programa diario tipo cápsula, logrando salir al aire, aunque fuera en formato podcast, desde el principio hasta el final del confinamiento. Aunque resultó laborioso, quedamos satisfechos y muy contentos con la respuesta de la audiencia.

-¿Cómo crees que cambiará la vida después de la pandemia y sobre todo el mundo del deporte y la música?

-Tengo mis dudas sobre si la sociedad sabrá adaptarse al modo de vida que demandará esa nueva normalidad que se viene irremediablemente. Nada será como antaño, sí, pero hemos de sacar algo positivo, y es que las cosas que antes casi ni se valoraban, ahora tendrán más peso en nuestro día a día.

Respecto al deporte y a la música que decirte… Lo estamos viendo en todos los ámbitos, en unos con más virulencia que en otros, y ambos no son ajenos a ello. Como me tocan muy de cerca, estoy preocupado por el presente y por el futuro más cercano. Supongo que la reinvención debiera ser el antídoto perfecto a tanto desastre pero bueno, también se necesita cierta ayuda externa y potenciar la creencia a base de trabajo. Vale que no sean actividades, digamos esenciales, como se viene diciendo desde el inicio de la pandemia, pero para muchísima gente son necesarias por lo que aporta en todos los sentidos. Ah!, y que no olvide nadie que también son el sustento de muchas familias.

-¿Qué proyectos tienes para el futuro. Y qué haces ahora?

-Laboralmente, en mi gremio, que es el fútbol, estamos ahí intentando a base de mucho esfuerzo recuperar la normalidad después del varapalo que supuso, como en todos los sectores, el parar de aquélla forma tan brusca. Parece que se atisba la luz pero no será fácil retomar plenamente la actividad, aunque quiero pensar, y estoy seguro de ello, que todo volverá a su cauce más pronto que tarde.

En cuando a mis actividades paralelas, principalmente ando centrado en la radio, donde sigo manteniendo junto a mi equipo de colaboradores los proyectos que están en activo desde hace mucho y otros que se están pergeñando de cara a un futuro cercano. Hacer radio me apasiona y cada día siento la misma ilusión que hace trece años cuando empecé.

-¿Qué echaste de menos mientras has estado confinado?

-Lo más duro fue separarte de pronto de la gente del entorno y no saber cuándo volvería a verla. La familia, los amigos, los compañeros… Vale, estaban el teléfono, las videollamadas, las redes… pero no era lo mismo. Y en cuanto al ocio me faltaba algo, mucho diría yo. Salir a correr, nadar, ir al estadio, la radio en directo, los conciertos, mi Peña Navidad, las reuniones con los amigos…; nos tuvimos que resignar y aprender a sobrellevarlo lo mejor posible, no quedaba otra.

-¿Qué opinas de las vacunas?

-Que es la tabla de salvación a la que nos agarramos todos. Creo firmemente en sus efectos. En cuanto a la distribución, los intereses que está creando y creará, el uso que según convenga viene haciendo la clase política… ya ahí creo bastante menos.

-¿Qué es lo que más te ha dolido de estos meses pandémico?

-Sin duda la cantidad de personas que han perdido la vida y el dolor de sus familias al no poder despedirse como hubieran deseado. Y también, el daño tan terrible que ha causado en la economía del país, sobre todo en los pequeños y medianos empresarios, o la gente que ha perdido ese bien tan preciado como es el puesto de trabajo. Tampoco quisiera olvidarme de esos que, desde la inconsciencia, han ‘invitado’ al virus a campar aún más a sus anchas…

-¿Qué te parece el papel que están jugando medios de comunicación y redes sociales?

-Me parece bien la información detallada, los consejos y la amplia cobertura que le vienen dando los medios a las crisis desde el principio. Lo que también pienso es que, a veces, el sensacionalismo y la reiteración han provocado en la ciudadanía aún más inquietud. Muchos, demasiados números… No por mucho madrugar amanece más temprano; ya me entiendes, ¿no?. Y las redes sociales tanto de lo mismo; de los que se dedican a informar, perfecto, los que se esconden en ellas como en tantos otros asuntos para contaminar, mejor no hablar…

-¿Cuáles son tus mejores recuerdos y peores de tu vida como Recreativista?

-Daría para un serial los malos momentos… así que prefiero obviarlos. Los aficionados de toda la vida saben perfectamente cuáles son; mejor no desenterrarlos, aunque desgraciadamente el negro sigue presente desde hace mucho.

Me quedo con los buenos, que han sido menos pero saboreados y vividos intensamente. Por supuesto los ascensos y la Final de Copa son momentos inolvidables. Si he de quedarme con uno, te digo que el ascenso a 2ª división en mayo de 1998 con Caparrós en el banquillo. Aquellos cuatro partidos de liguilla, y el gol de Cuyami contra el Deportivo B fue un hito espectacular; ¡por fin salíamos del pozo de la 2ªB!. Ah, bueno, y aunque con un sabor amargo por lo que todos conocemos, el 0-3 del Bernabéu, que presencié en directo con mi gente de la peña, lo tengo grabado a fuego.

-¿Estás de acuerdo con el VAR, perjudica o beneficia al fútbol?

-Me gustaba más el fútbol antes de la llegada del VAR. Si los futbolistas y los entrenadores fallan y aciertan ¿por qué los árbitros tienen que ser infalibles?. Las decisiones arbitrales forman parte del espectáculo, y como siempre se dicen, a veces te dan y otras te quitan… El día que yo vea que un aficionado le mete la bronca a su portero por tragarse un gol o a su delantero por fallar a puerta vacía, empezaré a creer en la honestidad en el entorno del fútbol; es una quimera, ¿verdad?. Pues eso.

Cierto es que las nuevas tecnologías han llegado para quedarse, y como el VAR se va a quedar, habrá que convivir con él. Llegará a ser una herramienta útil no sólo ya cuando se unifiquen los criterios en las decisiones, si no también cuando las televisiones antepongan la esencia del juego a la polémica. Amarillismo puro. Si ves una jugada de VAR repetida catorce veces, desde la tercera te has hecho el ‘cacao’; en cada una de ellas ves algo nuevo, asique mientras siga habiendo ‘entendidos de camiseta’, esto no tendrá arreglo…

-¿Cómo ves el futuro del Recre?

-Corramos un tupido velo José… Ya lo dije antes, impera el negro. De más está lo que pueda pensar un simple aficionado, por más que lleve casi cincuenta años de socio. Seguramente mis pensamientos estén en consonancia con los de gran parte de la afición. Todos sabemos dónde radica el mal y cuál pudiera ser el antídoto perfecto. Quiero ser optimista. Ahí lo dejo.

-¿Qué significa para ti el rock?

-Es como el Recre, parte esencial de mí. Como el Decano, me lleva acompañando desde niño. Es un sentimiento que quizás mucha gente no llegue a entender. Lo amo. No concibo la vida sin su compañía.

-¿Cuál es el consejo que te ha dado tu padre y no olvidas?

-Simplemente siendo como es, y mirándome en su espejo, ya supera todos los consejos que me pudiera dar. Aprender de sus valores y de su forma de ir por la vida ha sido lo mejor que me ha pasado. Está claro que todo el mundo dice que como su padre ninguno; yo, además de eso, digo que el mío es modelo entre los modelos. Tú lo conoces como tantísima gente en Huelva. Y si el concepto que todos tenéis de él es común, pues está todo dicho.

-Juan Carlos que me ha parecido muy gratificante e interesante el ratito de charla que hemos mantenido, pero llegamos al final y si quieres añadir algo más, hazlo.

-Nada amigo, que aunque no soy mucho de redes sociales, suelo seguir estas entrevistas que haces a la gente de nuestra tierra, donde veo a muchos amigos. Gracias por haberte acordado de mí. Ha sido un placer. Un abrazo.

Juan Carlos Manzano: "Amo el rock, no concibo la vida sin su compañía"