martes. 16.04.2024
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Gonzalo Barrio: "Soy defensor de lo público, que es lo que garantiza la igualdad"

Gonzalo es persona culta, afable, muy semanasantero, abuelazo, risueño, alto sentido de la amistad, empático, positivo, de ideas claras.... 
Gonzalo Barrio: "Soy defensor de lo público, que es lo que garantiza la igualdad"

Gonzalo Barrio Robles, nuestro invitado de hoy, es de esas personas entrañables que tengo la satisfacción de conocer y gozar de su amistad, lo mismo que de su esposa María Dolores, siendo habitual antes de la pandemia que nos juntáramos para ir a cenar muchos fines de semana, lo cual era motivo de satisfacción, pues son personas amenas y conversadoras con las que siempre es gratificante reunirse

Gonzalo es persona culta, afable, muy semanasantero, abuelazo, risueño, alto sentido de la amistad, empático, positivo, de ideas claras....

Como no podía ser de otra manera, tenía que estar en esta serie de entrevistas en tiempo de pandemia, por lo que se lo propongo, accede y comenzamos a charlar.

P.-  Gonzalo, ¿Qué opinión tienes de la situación que estamos viviendo?

R.- Estamos en una crisis sanitaria sin precedentes de tal profundidad y extensión que ha originado además otra económica que está destruyendo la prosperidad que hasta ahora habíamos conseguido, y que demuestra que no afecta solo al individuo como tal sino a la comunidad en general, por lo que debemos de combatirla unidos como hemos hecho los seres humanos desde siempre. El ser humano, es semejante a una comunidad, no puede impedir sentir los riesgos, los peligros y las crisis que son necesarias evitar, por eso todos los órganos de nuestro cuerpo luchan unidos contra ellos hasta devolverle el equilibrio del bienestar. Hemos de estar unidos para combatir la pandemia, lo hemos hecho, por ejemplo, para tener una vacuna, que se han financiado con dinero público, de todos  nosotros y de todos los países, y parece ser que ha sido un éxito, por eso la vacuna será para todos sin distinción y gratuita. No habría sido posible si se hubiese financiado con dinero privado. Pero en este proceso, es necesario que veamos, también, la parte más positiva que pueda guiarnos hacia comportamientos que nos hagan mejores seres humanos, más responsables de nuestro propio futuro y el futuro de los otros.

Aun así, voy a poner el acento en la siguiente cuestión; cuando veo las colas del hambre que se están originando ante “los bancos de alimentos” recuerdo con desasosiego las colas que tuve que soportar, en los años 50 y 60, en alguna tienda de la ciudad de las que teníamos noticias de que se había abastecido de aquellos alimentos que escaseaban, como el azúcar, el café, las patatas, el pan, etc. o del carbón y petróleo para poder cocinar.

Hoy veo también las colas en la calle, haga calor, frio o llueva, ante los centros sanitarios para que te vea un médico por enfermedad, si tienes suerte y no te han dado la consulta “on line”, o un sanitario para que te pongan la vacuna de la gripe, aunque esto es buena señal, pues sabes que te van a atender. La historia se repite y el desasosiego también.

Tengo la impresión que vivimos tiempos de COLAS a la intemperie y que va para rato. Todo esto está empobreciendo a una parte importante de la población. Las bolsas de pobreza son enormes con lo que se está aumentando la desigualdad, desigualdad que por lo menos es preocupante para la convivencia por la vulnerabilidad y facilidad de manipulación que origina, es necesario que salgamos lo más pronto posible de esta pandemia.

P.- ¿Qué hiciste en tu día a día durante el confinamiento, dónde y con quién lo pasaste? 

R.- El confinamiento no fue demasiado duro para mí, sólo al principio estuve algo desconcertado, por el tema de cómo y cuándo podía salir para ir a los comercios de alimentación que no estaban cerrados. Lo pasé con mi mujer María Dolores, hicimos algo más de lo que hacíamos normalmente, excepto salir, que lo compensábamos con andar  por la casa; del salón a través del pasillo al dormitorio, casi 45 minutos andando, nos manteníamos en forma. Como cosa extraordinaria hicimos un mantenimiento más exhaustivo de la casa. El resto del tiempo, leyendo, escribiendo, viendo la tele.

Estábamos bastante bien organizados. Nos levantábamos temprano y nos acostábamos bastante tarde. Como casi todos los vecinos. También a las ocho de la tarde salíamos al balcón para aplaudir, saludar y escuchar música e incluso algunos sacaron pequeños Pasos en procesión por el balcón. Por supuesto todos los días hablábamos por video-llamada con la familia; hijos, nietos, cuñaos, etc. ¡esto de la tecnología es extraordinario!.

La sensación fue de tranquilidad, de silencio, había tiempo para todo, aunque echamos de menos las reuniones con amigos y familiares. Por cierto, nunca estuvimos en pijama, como diría algunos, siempre estábamos presentables. Como anécdota, añadir que se nos estropeó la máquina de hacer café, eso sí que fue un buen contratiempo, (a esta edad cualquier cosa es un contratiempo), no había sitio dónde ir a comprar una. La tuvimos que comprar por internet a unos grandes almacenes y tardó más de una semana. Todo el mundo compra por internet.

P. - ¿Crees que habrá una tercera ola de contagio tras las navidades y volvamos al estado de alarma? 

R.- En cuanto si habrá otra tercera ola, me atengo a lo que dicen los virólogos, esto no son olas, son oleajes, habrá tiempo en que bajará los datos y otros en los que subirán, hasta que podamos vacunarnos, y esperemos que este virus se quede de forma residual como otras enfermedades como la viruela etc. o bien tendremos que aprender a vivir con él como ocurre con la gripe. De todas las maneras no creo que volvamos al estado de alarma.

P.- ¿Te gustaría ser de los primeros en vacunarte?

R. - Yo me voy a vacunar, sin lugar a dudas, en cuanto el proceso de vacunación esté en marcha, y en el orden que me toque, si es antes pues antes si es después pues después, tenemos que entender que si nos vacunamos, no sólo nos protegemos nosotros, estamos evitando los contagios a los demás.

P.- Cómo crees que cambiará la vida después de la pandemia y sobre todo el mundo de la educación? 

R.- Por desgracia creo que cambiará poco, somos lento a la hora de cambiar, así ha sido siempre, ojalá todas estas precauciones que estamos tomando con la pandemia se continúen después; menos aglomeraciones, más limpieza, más distancias en los restaurantes, menos gente fumando, más separaciones entre los asientos de los autobuses y aviones, menos baboseo, en fin un poquito de más pulcritud. Por el contrario, volver a nuestros horarios de salidas y entradas, a nuestras cenas, nuestras copas, nuestras tertulias con los amigos etc. en definitiva tampoco creo que haga falta que cambie mucho.

Espero que no se aprovechen para meternos los horarios europeos.

Sin embargo algo si debe cambiar en la sanidad y en la educación, que son los grandes pilares del bienestar, ¡si es que queremos conservar el Estado del bienestar, claro! Y eso pasa por invertir más en sanidad y educación pública. Yo soy defensor de lo público, que es lo que garantiza la igualdad. En sanidad ya estamos viendo las deficiencias, menos

profesionales, menos hospitales, los que hay no están suficientemente dotado, no hay espacios, las personas están en la calle esperando a que los atiendan etc. Es el escaparate de nuestra pobreza.

En cuanto a la educación me reitero en la educación pública, he estado cuarenta años en ella, al igual que en sanidad, es necesario invertir más en educación más colegios, más institutos, más centros de formación profesional, más profesores y maestros, aulas en mejores condiciones; más amplias, más ventiladas, más bibliotecas, todas estas carencias las ha puesto de manifiesto la pandemia. Si hubiésemos hecho bien las cosas no estaríamos hablando de estas carencias, hablaríamos de ciencia, literatura, arte, filosofía historia, tecnología, diseños, etc… que es de lo que tenemos que hablar, al hablar de educación y de formación, y en mi opinión de ninguna manera mirar a las empresas para que estas asignaturas se llenen de contenidos.

P.- ¿Has pasado miedo en algún momento?

R.- No. Como todo el mundo me ha producido inquietud, pero no miedo, también indignación cuando he visto por televisión los casos de personas afectadas en los hospitales, y por supuesto por las muertes que ha producido. El miedo es una de las enfermedades de nuestro tiempo; tenemos miedo de perder el trabajo, de perder la vivienda, de no llegar a fin de mes, de tener enfermedades etc.. tenemos miedo por casi todo, y por ahora solo me produce inquietud y sobre todo respeto, a lo que no vemos hemos de tenerle respeto y no miedo pues el miedo nos atenaza nos inmoviliza y tenemos que reaccionar y luchar, y como he dicho unidos, atendiendo a todas las recomendaciones que nos dan desde las autoridades sanitarias.

P.- ¿Qué proyectos tiene para el futuro?

R.- Bueno, como diría el poeta “somos el tiempo que nos queda”. Ahora, a uno ya le ponen horarios especiales para poder pasear y preferencias a la hora de pagar en los supermercados, y te aconsejan que te vacunes. Por ahora estoy enredado en una hermandad y cofradía, y tratando de regatear al COVID 19 a ver si lo engaño, y por supuesto cuidar de mi familia, mis hijos y nietos sobre todo que no es “moco de pavo”.

Pero como todo el mundo me apunto a lo que sea, con mis amigos, claro, cuando todo esto pase. Un “proyecto” y un “sueño” son similares. Yo cuando me jubilé tuve un “sueño”, fue que me nombraran miembro de un Consejo de esos que regulan las denominaciones de origen, por ejemplo del “Jamón de Bellota”, de la “Gamba de Huelva”

o de los “Vinos del Condado” para que seamos otros los que hagamos una degustación, pero no he tenido suerte, sólo te quieren para trabajar. ¡Siempre son los mismos lo que siempre están ahí! Mis proyectos son el día a día.

P.- ¿Qué es lo que has echado de menos en estos nueves meses que llevamos de pandemia? 

R. - Sin lugar a dudas mi familia, no poder tocarlos, abrazarlos, besarlos, convivir con ellos como antes de la pandemia. En otro orden de cosas poder salir con mis amigos. Habrá quien diga que la libertad, pero yo no, he sido siempre libre, pero también responsable, he sabido siempre que es lo que debía hacer para evitar esta enfermedad. Por lo tanto me parece que la libertad está en la mente de cada uno y no en otros sitios.

P.- ¿Cómo ve el futuro de Huelva?

R. - Para mí el futuro de Huelva es el que estoy viviendo, es lo que se ve, edificios parados y casi en ruinas, casas abandonadas sin que sus dueños las mantengan, jardines sin hacer, un ensanche en el que no se edifica, no hay un corredor cultural, la plaza más emblemática la preside un colonizador teniendo a un premio nobel en una rotonda, un edificio para museo en el que no cabe un museo, empresarios que se quejan de que no traen a Huelva

proyectos pero que ellos no ponen ni un euro para que venga, empresas que ganan millones de euro y lo invierten en otros sitios, bancos que se marchan a otras ciudades y cierran las sucursales de aquí, en fin para predecir el futuro tenemos que fijarnos en lo que tenemos, cada uno que asuma su responsabilidad, de esta, yo eximiría a la población en general.

P.- ¿Otro año más sin Semana Santa en la calle? ¿Los cultos propios de las hermandades se siguen celebrando?

R. - Sí, será el segundo año consecutivo sin semana santa en la calle, no podemos a arriesgarnos a grandes contagios con tanta gente en las calles, debajo de los pasos, en los cortejos procesionales o en las Iglesias tanta gente. Sería una temeridad. Tampoco contemplo que haya un sucedáneo de pasos en la calle, sería una hipérbole de cofradía.

En definitiva, quedémonos en casa hasta que todo esto pase. Los cultos son otra cosa, se han celebrado y se seguirán celebrando con todas las garantías sanitarias recomendadas, pero con la prestancia de siempre. Sólo se dejó de celebrar durante el confinamiento.

P.- ¿Cómo ve el papel de los medios de comunicación? 

R. - Los medios de comunicación han sido esenciales durante el confinamiento y después, yo no he dejado de leer el periódico de “papel” y he estado informado continuamente, la televisión, los informativos y las series han sido fundamentales para el entretenimiento y visualizar que lo que estaba ocurriendo en los hospitales, creo que los profesionales de la comunicación han estado excelente y realizado un gran esfuerzo en esa labor de información.

P. - ¿Y el de las redes sociales? 

R. - En cuanto a las redes sociales, no lo sé, yo sólo utilizo el WhatsApp, y ha sido también fundamental, aquí los protagonistas ha sido la gente que han desarrollado un ingenio

extraordinario, con los chistes, nos hemos cachondeado del virus, pero sin perderle el respeto, han sido geniales.

Gonzalo, que ha sido todo un lujazo tenerte en esta serie de entrevistas y desde luego, apoyo donde haga falta tu candidatura a consejero de alguna denominación de origen, especialmente del jamón o de la gamba y como no, a ver si se normaliza la vida y que podamos reunirnos de nuevo.