A falta de Cibeles, piscina de plástico en El Portil
Sin lugar a dudas, la victoria de la selección española de fútbol ante el combinado nacional argentino ha hecho que en todas las ciudades de este país se haya celebrado con gran júbilo la consecución del segundo mundial del conjunto dirigido por el riojano Luis de la Fuente Castillo.
Como no podía ser de otra manera, El Portil también tuvo su celebración y, cuando Ferran Torres logró el gol de la victoria, las ventanas de las casas se iban abriendo y el personal se lanzaba a la calle para mostrar su alegría desbordante uniéndose a los aficionados de la "roja", que habían decidido irse a las terrazas de los bares que habían sacado los televisores a la calle para que se siguieran en directo tan histórico choque futbolístico.
Los coches hicieron sonar sus cláxones, las bandera y bufandas ondeaban al aire, los cohetes se abrían hueco en el cielo portileño e incluso hubo un bar que puso una piscina de plástico en la puerta de su establecimiento, para que celebrará allí el éxito del fútbol español, y es que a falta de fuente bueno era una piscina, dejando patente el ingenio de esta tierra.
El prestigioso psicólogo de los escalafones inferiores de la selección española de futbol, Nicolás Sainz, nos enviaba una foto suya en el estadio neoyorquino al que acudió invitado por la RFEF, mostrando una bufanda del Real Club Recreativo de Huelva, contándonos que era la primera final de un mundial que presenciaba y que había sido una experiencia inolvidable.
Pero sigamos con la celebración portileña. Durante la ceremonia de entrega de medallas, y posterior celebración con la entrega del trofeo que diseño el escultor italiano Silvio Gazzaniga, la presencia en las pantallas de televisión de los distintos protagonistas de esta final fue motivo de gritos y aplausos o abucheos de distinta forma, mientras Cucurella, Ferran, Rodri, Pedro Porro, Cubarsí, Olmo...y el hermano de Lamine Yamal eran los que más simpatías recibían de los portileños, los argentinos Paredes y Messi fueron los que se llevaron los abucheos del respetable.
En definitiva, una noche para la historia del fútbol español, vivida por este pequeño núcleo del litoral onubense, como es El Portil, que hemos querido que ocupe un pequeño espacio en la prensa española como homenaje de otros muchos pequeños municipios de nuestro país, que no ocupan la atención de grandes rotativos.
Viva España, viva El Portil y viva el ingenio, que a falta de Cibeles, este rincón del litoral tuvo su piscina de plástico para celebrar el éxito de España en el mundial de fútbol.