sábado. 13.04.2024
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Fali Durán: "Los medios de comunicación están siendo contadores de muertos y voceros del poder"

Fali es persona sociable, cordial, risueña, cariñosa, trabajadora, intuitiva, inteligente, solidaria, alto sentido de la amistad, empática, le encantan los retos, con carácter, fiable... Y sobre todo muy buena gente.
Fali Durán: "Los medios de comunicación están siendo contadores de muertos y voceros del poder"

Fali Durán, nuestra invitada de hoy a esta serie de entrevistas en tiempo de pandemia es una excelente profesional de la  comunicación con experiencia en medios escritos, radio, televisión y gabinetes de prensa, aunque en la actualidad no ejerza esta actividad que ha suplido por un taller de costura, donde yo la veo de lo más feliz y eso es importante.

Uno de los puntos fuertes de Fali es la comunicación en público y la gestión de grupos, la interacción. Polifacética, con facilidad de adaptación a nuevas situaciones y/o compañeros. Trabajadora nata en  formación continua y con interés en social media y la comunicación 2.0. Se motiva con facilidad y le gustan los retos profesionales y ella suele decir que "hay muchas cosas por aprender y por hacer para ponerse limitaciones.

En la actualidad regenta la empresa 'Trapos con otro punto' donde ella es socia fundadora desde hace 8 años, allí diseñan y realizan ropa y complementos de forma artesanal. Ropa a medida, diseños propios y realización de talleres temáticos. Reutilización de materiales y reciclaje.

Fali tiene un currículo impresionante dentro del mundo de la comunicación, donde fue presidenta de la Asociación Onubense de la Prensa Deportiva, y siempre ha contado, que una de las experiencias más edificante de su trayectoria profesional, especialmente fue con el proyecto Azul y Blanco, un programa televisivo de información de deportes con enorme calado y permanencia en la parrilla.

Fali es persona sociable, cordial, risueña, cariñosa, trabajadora, intuitiva, inteligente, solidaria, alto sentido de la amistad, empática, le encantan los retos, con carácter, fiable... Y sobre todo muy buena gente.

Ya tenía ganas de charlar un ratito con Fali, por lo que me pongo en contacto con ella y acepta la entrevista, aunque tuvimos que demorarla un poquillo por una situación que impidió hacerla antes, pero una vez que empezamos, la encuentro con ganas de hablar  y así se desarrolla la entrevista.

P.- ¿Qué opinión tienes de la situación pandémica que estamos viviendo? 

R.- ¡Qué difícil! No se me ocurre un aspecto de la vida al que no haya afectado esta situación tan triste y desagradable. El trato personal, las relaciones, la situación económica… La salud y la sanidad pública. Pienso mucho en el bicho y sus consecuencias. Nos ha pillado desprevenidos porque nos centramos en el avance económico y nunca analizamos las consecuencias de la globalización. Voy a hacer una metáfora que seguro que se entiende.

Cuando el Recreativo consiguió ascender a Primera División todos nos concentramos en disfrutar del éxito deportivo, la hazaña histórica, la calidad de los jugadores, la repercusión mediática nacional e internacional. Estábamos en el mapa… ¿Qué se perdió por el camino? La cercanía, el tú a tú, el poder relacionarte con los jugadores y técnicos sin tener que superar una montaña de obstáculos burocráticos de la Liga, el club, el representante, el entrenador… Fuimos más grandes pero menos nuestros. Creo que es una metáfora perfecta de la sociedad actual… Las redes sociales, las comunicaciones, Internet, WhatsApp, las vídeo llamadas, los vuelos baratos, desayunar por la mañana en Huelva, almorzar en Berlín y cenar en Moscú… Todos estos avances de comunicación nos ha hecho aparentemente más libres (o más esclavos de otras necesidades, según se mire) y al mismo tiempo ha posibilitado una pandemia mundial rápida y que ha dejado KO a todos los Estados.

El error que estamos cometiendo es mirarnos demasiado al ombligo sin pararnos a pensar que España es un punto insignificante en la grandeza del planeta. ¿Imaginas lo que está pasando en el centro de África? ¿En los pueblos escondidos de los países asiáticos, lejos del foco de las grandes ciudades? ¿En América del Sur? Una parte real del problema está siendo la comunicación, los comunicadores (perdona que no diga periodistas porque cada vez hay menos y son menos importantes) tenían o teníamos un reto y nos hemos dejado vencer por las imágenes del baile en el balcón y los discursos enfrentados de los políticos de turno. Han sido meros contadores de muertos y de anécdotas. Por cierto, ahora que tengo la oportunidad de decirlo públicamente: menuda vergüenza la actuación de la “oposición” en nuestro país… era el momento de luchar juntos y no de morder como perro rabioso.

P.- ¿Qué hiciste en tu día a día, durante el confinamiento, dónde y con quién lo pasaste? 

R.- 53 días sin salir de casa. Podría ser el título de un libro (jejeje) pero para mí ha sido un calvario. Soy asmática y por lo tanto personal de riesgo. El confinamiento me pilló con mi hermana Manuela, mi compañera de aventura empresarial, que hace un año que se  vino a vivir a Huelva desde Barcelona, y era ella la que salía a realizar las compras necesarias. Anímicamente para mí fue una tortura, soy una persona eminentemente social y quitarme el contacto con la gente es como quitarme el aire.

Después de dos semanas, nos surgió el reto de hacer mascarillas para un par de residencias de ancianos que no tenían material y nos centramos en estas donaciones. Una vez que se corrió la voz, se convirtió en un pequeño negocio que nos ha permitido mantener las puertas abiertas de nuestra tienda. Repensar el negocio está siendo un reto, la verdad, porque la identidad de Trapos es el contacto interpersonal… Si perdemos eso… Nos perdemos a nosotras mismas.

P.- ¿Cómo crees que cambiará la vida después de la pandemia y sobre todo el mundo de la comunicación? 

R.- ¿Recuerdas los atentados del 11 de Septiembre y posteriores? Han cambiado nuestra forma de viajar, la seguridad en los aeropuertos, la visión general que tenemos del mundo árabe… pues esto es un gigante atentado mundial… Ya hay personas que están obsesionadas con la distancia de seguridad, las aglomeraciones y el hidroalcohol. No es malo, es adecuado mientras dure la pandemia, pero cuando esto pase veremos en qué deriva.

Por lo pronto, cuando salgamos a la calle sin restricciones nos vamos a dar cuenta de que hay personas que ya no existen, se las llevó el bicho o cualquier otra  enfermedad no bien atendida o no bien diagnosticada durante este casi año ya, habrán desaparecido de nuestro entorno y no sabemos los detalles ni nos hemos podido despedir o presentar nuestros respetos a su familia. También veremos que hay muchos negocios que no existen, un bar que aguantó sólo cinco meses, una tienda que no volvió a abrir, una empresa de espectáculos que se han tenido que reconvertir… y otras muchas cosas seguirán igual… seremos igualmente egocéntricos y egoístas y se salvará quién pueda…

En la comunicación, más de lo mismo. Como bien sabes, estoy apartada de la  comunicación como actividad profesional desde hace unos cuatro años más o menos, pero nunca va a dejar de ser mi pasión. No me gusta nada la evolución… los medios no han sabido adaptarse a los cambios sociales y técnicos y, en mi opinión, se han convertido más que nunca en voceros de grupos de poder. Los partidos políticos, las asociaciones empresariales, etc gestionan sus informaciones con sus gabinetes de prensa sin dejar un resquicio al análisis ni la crítica. Se habla por negación o afirmación de lo que ellos quieren que se hable y salvo en algún espacio residual no hay lugar para la vida, para las historias reales que importan a la gente. Ha sido un retroceso bestial en los últimos 10 años que hemos sufrido/vivido muy crudamente en Huelva con la desaparición de medios y la reconversión de profesionales. Como tienes mucha más experiencia y recorrido que yo, José Luis, igual a ti te parece un capítulo más en el camino. A mí me parece el asesinato de una profesión que amo. (Fali, estoy totalmente de acuerdo contigo)

P.- ¿Qué proyectos tienes para el futuro? 

R.- Sobrevivir, seguir adelante. Como te comentaba, las limitaciones de aforo y la distancia interpersonal son diametralmente opuestas a mi proyecto vital/empresarial. Mi negocio trataba de relaciones personales, de compartir, de sentarse a charlar e intercambiar conocimientos, hacer proyectos comunes con las labores, el consumo  responsable, la reutilización como hilos conductores y ahora se hace todo complicado. Estamos estudiando dar un salto a lo digital, pero es algo que no puede hacerse de forma rápida por inversión económica y por planificación.

P.- ¿Los pequeños empresarios son de los más perjudicados económicamente con esta pandemia? 

R.- Está claro que los grandes empresarios no han perdido nada, salvo alguna excepción, seguro que tienen menos beneficios pero pueden seguir sus vidas. Los pequeños empresario, la mayoría de ellos trabajadores autónomos o autoempleadores, somos el efecto colateral de esta crisis mundial.

Por una parte, las ayudas por primera vez desde que tengo conocimiento y mi madre fue autónoma toda la vida han llegado, es cierto, pero son insuficientes y dejan al margen a mucha gente: los feriantes, los bares de copas sin terraza, los espectáculos musicales artísticos… Por mencionar algunos.

Por otra, la crisis ha sido la puntilla para unos hábitos de consumo que estaban cambiando y contra los que no podemos combatir, tiene que ser la gente, y la realidad es que ni se paran a pensarlo. Te pongo un ejemplo… si te compras online la lana para tejer un jersey porque las grandes superficies de mercería online ofrecen ventajas, te las llevan a casa, etc , cuando necesites un metro de elástico o unos botones no vas a encontrar una mercería en Huelva, porque no pueden mantener su actividad a base de compras de 1,5 €, necesitan también consumidores de mayor cantidad.

Podemos extrapolar este ejemplo a cualquier actividad: un traje de novio y los calcetines, ropa deportiva, complementos, etc. El centro de Huelva  está vacío porque los onubenses nos hemos acostumbrado y asistimos indiferentes a la desaparición de los negocios diferentes, mientras la homogeneización de franquicias de  ropa, comida, etc nos entretiene. Vuelvo a la globalización y su parte negativa.

P.- ¿Qué papel han jugado los medios de comunicación en estos meses? 

R.- Contadores de muertos y voceros del poder. Me da una pena horrible decir esto pero desde hace muchos meses no veo la televisión ni escucho la radio. Leo las noticias en los medios de comunicación y asisto con vergüenza a un recuento de muertos, como si no fueran seres humanos, y a remarcar opiniones dirigidas por unos y otros… ¿Alguien ha hablado/analizado el boom de las aseguradoras médicas con teleasistencia y vídeo diagnóstico? Lo digo porque estamos cansados de escuchar reclamaciones, muchas  con fundamento, sobre la atención telefónica en los centros de salud.

Los medios, al igual que los políticos, deberían haber hecho un compromiso público de ser constructivos en esta situación… ¡Ojo! Que no estoy hablando de ocultar muertos o de falsear datos, estoy hablando de vaciar los espacios informativos de crispación. ¿Me puedes dar una explicación de por qué dudamos del número de muertos en España pero nos creemos a rajatabla los de China o Rusia, dos países opacos comunicativamente hablando y férreamente controlados socialmente? Me hago muchas preguntas todos los días.

P.- ¿Y el de las redes sociales? 

R.- ¿Las redes? Es como dar a conducir un Ferrari a personas que aún no han aprendido a manejar los pedales del coche de la autoescuela. La falsa democratización de la información y la comunicación. Nos hemos pensado que por tener un teléfono última generación y el acceso a Internet ya tenemos las herramientas adecuadas para salir a ese mundo y dar nuestras opiniones.

El requisito más importante para la comunicación social es la responsabilidad y, sin embargo, la democratización del más poderoso y grande medio de comunicación hasta ahora conocido nos ha hecho pensar que estamos en la barra del bar o con los amigos. Opinamos igual, como si sólo nos escuchara nuestro círculo, preferentemente afín en opinión, y lanzamos mentiras, medias verdades, intuiciones, sensaciones o “lo que me ha dicho mi primo, que le dijo un compañero de trabajo que le pasó a un vecino de su padre” como realidades.

El gran altavoz que suponen las redes sin responsabilidad o análisis no es más, para mí, que otra mala consecuencia de la globalización. El Ferrari va dando trompicones, acelerones y frenazos hasta que se estrella y se lleva a alguien por delante. No hay nada más complicado que restaurar que la reputación social.

P.- ¿Qué echaste de menos en el confinamiento? 

R.- A mis amigos, a mi familia, a mis alumnas, a los camareros del Saxo, a Carmen de la Bodeguita… A la fauna que compone mi día a día interpersonal. La verdad es que hace tiempo que no los veo tanto como quiero, pero la imposibilidad de hacerlo me ha hecho y me hace sufrir mucho.

P.- ¿Porqué dejaste el periodismo? ¿Piensas en volver algún día?

R.- El periodismo me dejó a mí, José Luis. Es un tema del que ni siquiera me gusta hablar pero voy a intentar explicarme. La crisis de 2008 se llevó muchas cosas por delante entre ellas a los pequeños medios que intentaban sobrevivir en una ciudad como Huelva, por cierto, en ese momento sobresaturada de oferta mediática. Entre los muertos de esta crisis estuvo CNH, el penúltimo medio en el que trabajé y donde viví años muy felices, la verdad.

Lo cierto es que yo me fui un poco antes del cierre por una desavenencia con los jefes en cuanto a cómo debía hacer mi trabajo y con quién, pero era una cuestión de meses como se confirmó después. Aún así me formé en redes sociales y creación de contenidos online, colaboré con Andaluces.es durante un año y utilicé mi otra especialización, la comunicación empresarial, para trabajar con distintas empresas … Pero lo cierto es que no me gustaba demasiado esa rama de la comunicación que tiene más que ver con la venta que con la información y me decidí por otro proyecto personal que llevaba años desarrollando de forma amateur.

Por cierto, que tampoco he tenido ofertas interesantes: un señor que pretendía pagarme 600 € de lunes a sábado a jornada completa por hacer vigilancia en los juzgados y otro empresario local que ofrecía 800 € por información deportiva. Rechacé amablemente las dos ofertas porque creo que respetarse a una misma está por encima de las pasiones profesionales.

En cuanto a lo de volver… creo que después de esto (jejeje) está descartado. En realidad, no me importaría volver si se dan las circunstancias que lo propicien. Ya sabes cómo localizarme.

P.- ¿Te gustaría ser de las primeras en vacunarte? 

R.- No lo sé. Leo mucho últimamente sobre las vacunas y no me queda claro. Espero que las primeras vacunas en llegar a la población sean seguras, pero tampoco las espero antes del próximo verano.

P.- Cuéntanos como es tu negocio artesanal y como se pueden adquirir las prendas aparte de ir a la tienda

R.- "Trapos con otro punto" no es una tienda de ropa, sino una tienda taller en la que  diseñamos y confeccionamos todo lo que vendemos, además de ofrecer talleres de costura creativa, patronaje o técnicas de tejido. Hacemos prendas y complementos para bebés, niños y adulto apostando por materiales y diseños que se salen de los circuitos comerciales, para hacernos entender, es algo alternativo a la moda de las  grandes marcas.

Nuestra forma de trabajar es también lejana a las grandes marcas.  Hacemos un muestrario de prendas y damos la posibilidad de que la cambies a tu gusto. Si buscas cosas originales y no necesariamente caras puedes encontrar algo que se ajuste a tu gusto. Nuestra venta es principalmente en la tienda de la plaza de la Merced, pero desde hace años, incluso antes de tener el local, vendemos por nuestra página de Facebook, Instragram o WhatsApp a toda España incluso a fuera de nuestras fronteras. Hemos probado con tienda online y otras plataformas de venta, pero al no tener catálogo de productos ni prácticamente stock es complicado.

Otra rama importante de nuestra idea de negocio son los materiales. Estamos apostando por marcas nacionales que no están en primera línea o que hacen propuestas novedosas.

P.- ¿Es gratificante tu actual trabajo y se valoran los productos que fabricas? 

R.- Me encanta crear y tratar con la gente, es algo a lo que no quiero renunciar, aunque en el placer está el sacrificio. Hay clientes de todo tipo, unos se convierten en amigos casi forman parte de tu familia y otros a los que te gustaría no volver a ver, es condición humana. En cuanto a si se valoran los trabajos artesanales: rotundamente no.

En un mundo acelerado como el nuestro en el que el usar y tirar es la máxima tanto en los bienes de consumo como en las relaciones interpersonales, decirle a alguien que está comprando diseño, esfuerzo, conocimiento, ensayo y  finalmente algo único por ser artesanal es como predicar en el desierto. Aunque es cierto que el movimiento slow, consumo responsable, moda sostenible, reutilización, etc., cada vez tiene más adeptos y normalmente cuando conocen que hay ese tipo de tienda en Huelva, repiten.

Fali, me han encantado tus reflexiones y tu forma de exponer las opiniones, y desde luego, es una auténtica pena que no estés en los medios de comunicación, pues nos perdemos una profesional como la copa de un pino. Estamos llegando al final de esta agradable y ilustrativa exposición tuya sobre la actualidad, pero si quieres añadir algo más, hazlo.

Me he enrollado como una persiana, José Luis… Parece que tenía ganas de hablar.

Ha sido todo un lujazo tenerte en esta serie de entrevistas. Un abrazo grande y que se vayan cumpliendo todos los sueños y proyectos que tienes, te lo deseo de todo corazón.