martes. 31.01.2023
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Cecilio Gómez: “A los hijos, alas para volar, y raíces para volver”

Se acerca hoy, el día después de la entrevista número mil, por esta ventana pública el podólogo Cecilio Gómez Felipe, un apasionado del deporte, que nació un día de Año Nuevo de hace 50 años. 
Un reto de nuestro protagonista
Un reto de nuestro protagonista
Cecilio Gómez: “A los hijos, alas para volar, y raíces para volver”

Se acerca hoy, el día después de la entrevista número mil, por esta ventana pública el podólogo Cecilio Gómez Felipe, un apasionado del deporte, que nació un día de Año Nuevo de hace 50 años. 

Cecilio, ante su título oficial
Cecilio, ante su título oficial

Toda su etapa escolar transcurrió en el Colegio Colón de los Hermanos Maristas de Huelva salvo el COU de aquella época que lo cursó en el Colegio de las Teresianas.

En 1990 inicia la carrera de Podología en la Universidad de Sevilla.  En 1994 regresa a Huelva donde continua sus estudios universitarios en la carrera de Enfermería. En 1998 inicia su vida laboral como enfermero en la Clínica de Los Naranjos, a la vez que la consulta privada de Podología en La Placeta. En 2002 cursa la especialidad de Enfermería en Salud Laboral.

Ese mismo año forma su familia con la que hoy es su mujer, María José también enfermera.

Desde hace 25 años ha trabajado en diferentes servicios de enfermería del Hospital Juan Ramón Jiménez. En la actualidad desarrolla su actividad laboral en el servicio de Infectología del Hospital Infanta Elena de Huelva.

Los últimos cuatro años ha pertenecido a la Junta de Gobierno del Ilustre Colegio Profesional de Podólogos de Andalucía como vicepresidente. Tiene tres hijos, Pedro, Elena y Berta, los dos mayores ya estudiando en la Universidad de Sevilla. 

Con su familia
Con su familia

Cecilio, aparte es una persona cordial, entrañable, deportista, servicial, optimista, empático, solidario, honesto y muy buena gente, que cuando me pongo en contacto con él para realizar esta entrevista, no lo duda, acepta y empezamos de tal manera:

P. - ¿Qué opinión tienes de la situación que estamos viviendo?

R. - Nos está tocando vivir en tiempos revueltos, de mucha incertidumbre. La pandemia nos ha golpeado a todos muy de cerca, en la salud, la familia, las relaciones sociales. Eso, unido a la tragedia de la guerra en Ucrania y la crisis económica, nos deja un cuadro bastante complejo del mundo en el que vivimos. Pero yo soy optimista por naturaleza, se que el futuro será positivo y que siempre lo mejor está por llegar.

P. - ¿Cómo crees que ha cambiado la vida con el covid?

R. - Han sido dos años muy duros, y lo digo en primera persona, como sabes tanto yo como mi mujer somos enfermeros y nos ha tocado vivir situaciones muy críticas en nuestro trabajo. Hemos visto morir gente, sufrir a muchos y eso deja huella.

Pero también ha sacado lo mejor de cada uno de nosotros, tanto en el trabajo como en la vida. Se ha palpado la solidaridad innata de nuestra sociedad para ayudar en los momentos más duros.

Y creo que en líneas generales estamos saliendo más fuertes de esta pandemia que aún perdura.

El COVID se nos ha llevado a muchos seres queridos, pero también nos ha enseñado a luchar y salir adelante cuando las cosas vienen mal dadas, y eso es un gran aprendizaje como sociedad que no debemos olvidar.

P. - ¿Te esperabas una guerra en Europa en pleno siglo XXI?

R. - Una guerra en el corazón de la Europa moderna, parecía impensable. Pues aquí la tenemos, tambaleándonos como sociedad tanto en lo político como en lo económico.

Me hace recordar que en la actualidad hay más de 20 guerras activas en el mundo, donde sufren y mueren a diario multitud de personas y casi las desconocemos.

La democracia y la libertad son logros muy frágiles y tenemos que luchar a diario por conservarlos, en Europa pero también en el resto del mundo. Dios quiera que pronto se acabe tanta desgracia.

P. - ¿Has pasado miedo en algún momento?

R. - Tras sacar a mi padre de un infarto en el salón de su casa… y en la ambulancia de camino al hospital, ahí si pasé miedo, se me hundió el edificio de mi vida. Finalmente falleció.

Con su esposa
Con su esposa

P. - ¿Qué significa para ti Huelva y como lo valoras? 

R. - Me siento choquero por los cuatro costados, allá donde voy llevo a gala ser de Huelva, y para mi es donde mejor se vive del mundo. Mis padres, sin ser oriundos de aquí nos han enseñado desde pequeños a amar esta tierra. Pero también me duele mi Huelva, el abandono y la dejadez en la que nos tienen sumidos.

Falta de inversiones e infraestructuras de forma histórica están haciendo de nuestra provincia uno de los vagones de cola de nuestro país, y eso no puede ser. Le pido a los políticos, de cualquier color que luchen por su gente, a la que dicen que representan, hay que dar un golpe en la mesa.

Huelva tiene un futuro esplendoroso, solo hay que darle un empujón y los choqueros haremos el resto, a trabajadores no nos gana nadie, solo es ponernos los medios. Soy optimista con mi tierra, sigo creyendo que lo mejor está por llegar.

P. - ¿Cuántos años llevas ejerciendo como podólogo y que te indujo a dedicarte a esta profesión?

R. - Este año hará 30 que terminé la carrera de podología. Tras terminarla, la complementé estudiando la carrera de enfermería, tras la cual instalé mi consulta privada en La Placeta, donde en mayo cumpliré 25 años de ejercicio profesional.

Las cosas no pasan por casualidad, desde pequeño quise dedicarme a la sanidad, en cualquiera de sus especialidades, la podología se cruzó en mi camino como una gran desconocida, y me subí al tren. Hoy por hoy creo que fue la mejor decisión que he tomado en el plano laboral.

Desde la enfermería desarrollo mi profesión en el Hospital Infanta Elena, donde comparto trabajo con un equipo inmejorable de profesionales.

En un congreso
En un congreso

P. - ¿Se cuidan los pies en general los onubenses?

R. - Cada vez hay más conciencia de la importancia del cuidado de los pies en la salud personal y comunitaria. La figura del podólogo como especialista en el cuidado de los mismos, es cada vez más demandada por la sociedad, eso, unido al gran grupo de especialistas que tenemos en Huelva, con un nivel de formación excelente y un trato humano inmejorable, hace que a día de hoy las consultas de podología sean un referente para la salud y el bienestar de la población.

Esperemos que en breve sea posible la presencia de podólogos en los servicios públicos de Salud, desde el Colegio Profesional de Podólogos de Andalucía hemos trabajado estos últimos años con la administración para que pronto esto sea una realidad, es una demanda social cada vez más necesaria.

P. - ¿Cómo fue tu niñez y qué soñabas ser de mayor?

R. - Mi niñez transcurre entre la Isla Chica y el Colegio de Los Maristas…todo buenos recuerdos, amigos de clase para toda la vida, pistas deportivas, juegos en la plazoleta del Estadio.

Viajes con la familia, veranos en Punta Umbria… veranos eternos, que ahora con la edad añoramos, pero se guardan con una sonrisa enorme en mi recuerdo. En fin, una infancia feliz.

Cuando eres niño, uno siempre quiere ser futbolista, en mi caso me gustaba más el baloncesto, o ser bombero, o arqueólogo, médico o submarinista … la verdad que siempre quise ser cualquier 

cosa referente a ayudar a la gente, me siento satisfecho en el plano laboral, aunque a decir verdad, crear mi propia familia junto a mi mujer y mis hijos es el mejor proyecto de vida que jamás imaginé.

Sus padres, sus referentes
Sus padres, sus referentes

P. - ¿Quiénes son tus referentes personales y profesionales?

R. - Sin lugar a dudas, mis padres. María y Cecilio, luchadores natos, son para mi un ejemplo de vida. Llegaron en los 60 a Huelva, mi padre tras acabar su carrera en la Universidad Politécnica de Madrid viene a trabajar en Celulosas, no tenían ningún familiar por estas tierras, vinieron solos, pero aquí los acogieron como se hace en esta bendita tierra. Hoy por hoy, después de más de 60 años puedo estar orgulloso de la gran cantidad de amigos que aprecian a mis padres y que son parte ya de nuestra familia. Pero sobre todo, es que han sido muy buenas personas.

Mi madre siempre atenta y pendiente, hoy por hoy intento disfrutar de ella en lo posible. A mi padre lo echo de menos a diario.

En el plano profesional, mi referente es mi gran amigo y podólogo Eduardo Rico, pionero de la podología en Huelva, un gran tipo, y a nivel personal, excepcional.

P. - ¿Qué es para ti la semana santa y en especial la hermandad de la Victoria?

R. - Los que me conocen saben que nunca he sido una persona cofrade, no ha habido tradición en mi familia. La Hermandad de la Victoria me dio hace 10 años la oportunidad de acercarme a la Semana Santa. Durante tres años coordiné la Obra Social de la Coronación de María Santísima de la Victoria.

Tras terminar mis estudios universitarios participé un verano como voluntario en la República Dominicana con las misioneras Adoratrices. Desde entonces siempre he colaborado con ellas en múltiples proyectos. Mi Hermandad me dio la oportunidad de construir en ese país un Centro de Capacitación para mujeres marginadas, que se convirtió en la Obra Social de la Coronación. Diez años después, la Hermandad sigue colaborando económicamente en el sustento de dicho Centro. 

Fue un orgullo, trabajar esos años mano a mano con la Junta de Gobierno en una celebración tan importante para la Semana Santa de Huelva.

Celebrando un entreno simpático
Celebrando un entreno simpático

P. - ¿Cuáles son tus aficiones preferidas y a qué dedicas tu tiempo libre?

R. - El poco tiempo libre que tengo, intento dedicárselo a mi familia, compartir ratos juntos, viajar en la medida de lo posible. Mis hijos mayores ya estudian en la universidad fuera de Huelva, y cada vez son menos los momentos que compartimos los cinco juntos, así que, viajar con ellos son momentos únicos.

Como afición personal tengo el running. Desde hace 10 años me enganché a este deporte, y a día de hoy ya es una necesidad vital. Además correr, me sirve para despejarme del trabajo y los problemas diarios. Se lo recomiendo a todo el mundo. Seguramente nunca ganaré una carrera, pero es todo un reto preparar una Maraton y poder llegar a la meta con el objetivo cumplido.

Es muy parecido a la propia vida, entrenamiento, disciplina, esfuerzo, cansancio, superación para conseguir una meta o cumplir un objetivo. Suelo salir a entrenar con mis compañeros del No-Club Runners La Palmera, un grupo humano inmejorable que además nos hace pasar buenos ratos juntos.

Sus amigos de carreras
Sus amigos de carreras

P. - ¿Con qué personaje te gustaría compartir una cena y que le preguntarías?

R. - Más que una cena, una buena charla sin límite de tiempo, con Vicente Ferrer, fundador de la Fundación que lleva su nombre.

Hace unos años y gracias al running, tomé contacto con ellos, fui dos años a la India, a correr la Ultramaraton Anantapur, donde no solo corrimos, sino que conocí a fondo la Fundación, y todo  el trabajo que realizan en esa zona tan deprimida del sur de la India.

Parece casi un milagro lo que Vicente cambió en ese lugar, dar dignidad y futuro a cientos de miles de personas de las zonas mas deprimidas. Conocí a su mujer, Anna, a su hijo Moncho y a muchos de sus responsables allí, Sheeba, Nagappa, Nirmala, Nagaraju, Sai… todos hablaban de Vicente como un santo.

Seguramente en esa charla le preguntaría pocas cosas…me dedicaría casi exclusivamente a escucharle.

En su trabajo cooperante
En su trabajo cooperante

P. - ¿Qué proyectos tienes cara al futuro?

R, - Con 50 años ya cumplidos, me siento joven y con ganas de SEGUIR emprendiendo nuevos retos. En el plano profesional, seguir atendiendo con excelencia a mis pacientes, ofreciéndoles el mejor servicio y dándoles el trato más humano posible. La consulta de un podólogo con los años se convierte también en un diván donde tus pacientes, ya amigos entrañables muchos de ellos, te  cuentan su vida, sus preocupaciones, sus angustias. En un mundo cada vez más individualista, es importante escuchar, sobre todo a nuestros mayores.

En el plano personal, seguir viendo crecer a mis hijos, disfrutar con sus logros, ayudarles en sus fracasos, y participar de sus vidas en la medida de lo posible, cada vez más lejos de casa.

Mi padre tenía un lema escrito en un papel en su cartera, decía así: “A los hijos, alas para volar, y raíces para volver”. Gran frase esa como proyecto de vida.

En el plano más lúdico, este año intentaré correr por primera vez la Maratón de Nueva York con mis compañeros de Runners La Palmera.

De turismo con su familia
De turismo con su familia

¿Qué es para ti la felicidad?

R. - Para mi es un estado de ánimo, es algo muy personal y depende de la situación vital de cada uno.  Yo personalmente soy feliz con poco, una puesta de sol una tarde de verano en mi playa de Punta Umbría por ejemplo, doy gracias a Dios por poder seguir disfrutando de esa felicidad cada año que pasa junto a mi familia.

Cecilio, ha sido todo un lujazo que hayas aceptado pasar por este serie de entrevistas #MadeInHuelva. Me alegro verte feliz, con ilusiones y siempre tan solidario y... no dejes de la mano lo de correr la maratón de New York, yo lo corrí a la misma edad que tú tienes ahora, y aunque también hice otros como el de París, el de la gran manzana es simplemente otra historia. 

Cecilio Gómez: “A los hijos, alas para volar, y raíces para volver”
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