sábado. 24.09.2022
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Antonio Martín: "Fue innecesario el embrollo jurídico de la expropiación del Recre"

Antonio Martín
Antonio Martín
Antonio Martín: "Fue innecesario el embrollo jurídico de la expropiación del Recre"

Antonio Martín Contreras, nuestro invitado de hoy a esta serie de entrevistas, nació en Huelva en su propia casa, en la Isla Chica, arriba del Bar California. Estudió en Teresianas, Colegio Francés, Instituto Alonso Sánchez y se licenció en Derecho en la Universidad de Huelva. Ejerce la abogacía desde hace 29 años.

Fue consejero del Recreativo de Huelva en uno de los momentos más convulsos de la historia del Club. 

Persona muy vinculada a las tradiciones de Huelva, cordial, amable, amante del mundo del caballo, semanasantero, disfrutón, recreativista, rociero, alto sentido de la amistad, optimista... 

Tenía yo ganas que se acercara por esta ventana pública y cuando se lo propongo, "se deja querer" y tardamos un tiempo antes de empezar, pero una vez puesto  todo va fluyendo, y, este es el resultado:

¿Qué opinión tienes de la situación que estamos viviendo?

Estamos viviendo una época incierta porque se nos han presentado situaciones que no esperábamos. Pensábamos que formaban parte de la historia pero que ya no se repetirían. Sin embargo, la realidad es tozuda y nos hemos topado con una pandemia y con una guerra totalmente inesperadas.

¿Cómo crees que ha cambiado la vida tras más de 2 años de pandemia? 

Pasado ya un tiempo empiezo a tener la sensación de que la memoria es muy corta. Empezamos dando un gran valor a muchas pequeñas cosas de las que veníamos disfrutando y que de repente nos vimos privados de ellas. Pero pasados ya unos meses me da que se está olvidando todo demasiado pronto.

Como me has dicho antes, no te esperabas una guerra en Europa en pleno siglo 21

Sinceramente no. Pensaba que no llegaría la sangre al río y que habría una solución negociada que evitaría la guerra. Pero ya ves, fíjate la que hay liada. 

 

¿Has pasado miedo en algún momento? 

Miedo No. Profunda preocupación. Mucha gente ha perdido la vida. Quizá nos hemos confiado falsamente o en nuestro entorno hemos tenido suerte. Pero miedo no.

¿Qué proyectos tienes de cara al futuro? 

Mi único proyecto a día de hoy es seguir trabajando, viviendo y disfrutando lo que pueda de la vida con la mejor compañía posible. Que es lo que tengo. Es cierto que proyectamos dar un paso más en nuestro trayecto profesional, pero en el fondo no hay mejor proyecto que seguir disfrutando de la vida con salud y la cercanía de las personas que quieres.

¿Qué recuerdos guardas de tu etapa en el Recreativo y cómo lo valoras? 

Afortunadamente tenemos una memoria selectiva y con el paso del tiempo retenemos lo bueno muy por encima de las malas experiencias.

Guardo gratos recuerdos especialmente de las personas que he conocido en esa etapa, que han sido muchas y buenas, tanto dentro como fuera de la entidad. Creo que dí la cara siempre. Más de la cuenta. Y me equivoqué en muchas cosas. Pero la valoración es siempre positiva porque es una experiencia de vida enriquecedora. Hubo buenos y malos momentos, buenas y malas personas. De los buenos disfrutamos y de los malos aprendimos.

¿Qué era lo que más te atraía de esa etapa? 

Lo que más me atraía era precisamente lo que más me frustró: la posibilidad de contribuir a una causa tan nuestra como es el Recreativo de Huelva. Era atractiva la posibilidad de formar parte de un proyecto y de contribuir al engrandecimiento del club. La dificultad para conseguir ese objetivo resultó frustrante. Y no me consuela que la gestión posterior fuera aún peor. 

¿Crees que la expropiación a Comas era la solución para el Recre o Pablo tenía soluciones de verdad? 

Absolutamente no. Si Gildoy tenía que salir y había opciones de venta de haberse contado con la implicación del Ayuntamiento. Creo que la participación municipal era determinante para una venta limpia que hacía innecesario el embrollo jurídico de la expropiación. Realmente había un abanico de opciones. Pero en esto, como en tantas ocasiones, primó la rentabilidad política. El Ayuntamiento nunca ha querido, ni antes ni ahora, desprenderse del control del club. 

Si quiero reconocer públicamente la tarea de todos los directivos del club, los de antes y los de después, porque han tenido y tienen una dificilísima tarea que el público desconoce. Históricamente y hasta nuestros días es una empresa mucho más ingrata y compleja de lo que se piensa. Y Espero que los actuales tengan el mayor de los éxitos por el bien del Recreativo.

¿Qué significa para ti Huelva? 

Donde naces y te haces. La casa. donde me siento más cómodo. Huelva es cofrade. Huelva es Rocío. Y es música. Siempre tiene una melodía. Está hecha de retales de una provincia increíble.Y desde luego maltratada desde dentro y desde fuera. 

¿Qué representa para ti la Semana Santa de Huelva? 

Ha sido una de las páginas determinantes en mi vida. Es la celebración que más personas moviliza en Huelva. Es la expresión religiosa, cultural y artística más amplia de la cuidad. Desde muy joven viví la semana santa a través de El Polvorín que era mi parroquia. Con la Sagrada Cena hice mi primera salida procesional. Fue mi primera Hermandad y salí varios años. Con muy poca edad limpiábamos la plata o pintábamos los palos de madera para los codales en los patios de la cubierta del Sagrado Corazón. Mi familia paterna y el azar me llevaron a la Hermandad de Pasión donde fui los pies del señor por primera vez con 14 años (una barbaridad) en 1980. Fui costalero del Señor 12 años, luego auxiliar de los capataces otros tantos, y capataz durante otros 8 años. Durante esos años auxilié a Javier Prieto en una de sus primeras salidas como capataz de Jesús de la Victoria en Los Mutilados. Fui costalero de la Virgen de la Paz al menos 3 años. Otros tantos de la Esperanza. Los mismos en la Soledad del Silencio. Y durante unos cuantos más del Señor de la Oración, donde sufríamos, pero disfrutábamos muchísimo. Hoy pongo mi granito de arena en la Junta de Gobierno de mi Hermandad de Pasión. En fin, que la Semana Santa, la llevo en el pellejo…

¿Qué recuerdos guardas de tu niñez y qué soñabas ser de mayor? 

Muchísimos. Nací frente a la puerta de vestuarios del Estadio Municipal. Recuerdo que todas las tardes salíamos con el bocata de la merienda en mano y jugábamos dentro del estadio como una plaza más, mientras se entrenaba o jugaban un partidillo.

Yo quería ser bombero. Recuerdo la plaza del estadio en primavera (y muchos barrios), durante un mes entero antes de la Romería, con una algarabía hoy impensable de niñas y niños vestidos de flamenco como preludio de lo que se avecinaba. No puedo olvidarme de los caballistas paseando por las calles de la Isla Chica en las semanas previas poniendo a punto a los animales -y a los cuerpos- apostados en la puerta de los bares.

Recuerdo que -aunque en mi casa nadie iba a la romería- cuando salía Huelva me plantaba con los mocos pegados al cristal de la ventana desde muy temprano a ver cómo los carros y caballistas se dirigían a la parroquia del Rocío para preparar la salida. A día de hoy ya casi llevo los 40 años de romería.Seguiría sin parar. Cosas de la edad. No sé cómo tengo tan mala memoria y tantos recuerdos. (je, je)

¿Quiénes han sido tus referentes en la vida personal y profesionalmente?

Mis primeros referentes son mis padres, que nos educaron en el bien y la tolerancia. Soy una persona religiosa gracias a ello, lo que es una referencia esencial.Parece que casi sin conocerlo, salgo a mi abuelo Manolo Contreras, que como a él me gusta todo y le doy a todos los palos. Debe ser mi único y principal precedente.

Creo que valoro las virtudes y grandezas de las personas en su justa medida. Pero no idolatro a nadie ni me excedo en los referentes porque sé que todos tenemos defectos y miserias que arrastrar. Nadie es perfecto.

Profesionalmente he ido aprendiendo de todo el que he podido. Admiro la trayectoria de algún compañero, y él lo sabrá. De todos tenemos aspectos que aprender. Se me viene a la cabeza la referencia de Juan José Domínguez, decano eterno, tanto por su saber jurídico como por su personalidad singular y el modo de encarar la vida.

¿Con quién te gustaría cenar, porqué y que le preguntarías? 

La verdad es que con nadie en particular. Me gustaría cenar regularmente con las buenas personas que me rodean -seguir haciéndolo- y que no tengamos la necesidad de hacernos preguntas.

¿Cuáles son tus aficiones y a qué dedicas el tiempo libre? 

Jajajaja que complicado. Tengo demasiadas aficiones para las que me falta el tiempo.Practico deporte desde siempre y actualmente sigo entrenando 5 días a la semana. Soy aficionado al fitness, CrossFit, y lo que se me ponga por delante. Mantengo la equitación como práctica deportiva durante todo el año. 

Me gusta el bricolaje. Con más o menos tiempo, pero es raro que no esté arreglando o restaurando algo. 

Paso la mitad del año en la aldea de El Rocío entre una cosa y otra.Aficionado a la manzanilla y los vinos generosos.

A las tareas cofrades dedico su parte.A nuestros hijos intentamos dedicarles el tiempo que nos dejan porque ya tienen unas edades que van por libre. Pero nos gusta viajar y procuramos cuadrar cada año una escapada juntos. 

Tú sabes que Yolanda y yo somos muy disfrutones y en realidad el tiempo libre lo dedicamos a festejar la vida todo lo que podemos procurando no molestar a nadie. 

¿Te gustaría añadir algo más? 

Nada, sólo agradecer tu interés, y desearte lo mejor siempre.

Antonio, siempre es una gozada echar un ratito de cháchara contigo. Un abrazo grande, y, mira cuando vas a contar todo lo que realmente pasó en el Recre con Pablo Comas, y me avisas, pues dentro de mi información, entiendo que la expropiación era la única solución.

Antonio Martín: "Fue innecesario el embrollo jurídico de la expropiación del Recre"
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