sábado. 02.03.2024
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Menosse y Braulio invocan el fantasma de la fuga masiva

Menosse y Braulio invocan el fantasma de la fuga masiva

El central piensa en regresar al Wanderers y el delantero dice tener ofertas del extranjero. Montoro interesa al Levante y Ríos, al Córdoba.

El temor está en la calle, aunque no tanto en el club, y la plantilla juega con habilidad sus cartas. Cansados de los retrasos y de la falta de comunicación por parte de la cúpula directiva, los jugadores del Recreativo comienzan a amagar con una fuga masiva en el mercado de fichajes de invierno.

Sobre el papel, el artículo 50, apartado 1B, del Estatuto de los Trabajadores, que establece "la falta de pago o retrasos continuados en el abono del salario pactado" como causa para la rescisión unilateral del contrato por parte del empleado, faculta a los futbolistas del Decano para abandonar el Nuevo Colombino, en una especie de 'caso Sotres', pero al revés.

El más contundente en sus declaraciones ha sido Hernán Menosse, quien ha reconocido que "muchas veces me planteo volver a mi país y jugar con Wanderers la Copa Libertadores. Lo tendré que ver con mi representante y tomaré una decisión después de Navidad".

En la misma línea se expresa Braulio, que asegura haber recibido "varias ofertas de fuera de España, y la duda está ahí, una vez llegado el momento habrá que ver qué sucede y valorar las cosas", añade. Por si acaso se anticipa a cualquier movimiento de sus compañeros al anunciar que "apoyaré al que se vaya a un sitio en el que esté a gusto".

De momento, guardan un prudente silencio Montoro y Pedro Ríos, jugadores que se encuentran en la órbita del Levante y el Córdoba, respectivamente, aunque está por ver que ambos clubes puedan fichar en invierno, pues se encuentran atados de pies y manos por los mecanismos de control económico de la LFP.

Sin embargo, la práctica muestra que no es tan sencillo para un jugador desvincularse unilateralmente de su club y continuar su trayectoria deportiva con normalidad durante esa misma temporada. Para empezar es obligado acudir a la vía de la demanda y los criterios judiciales al respecto no son claros.

Habitualmente, el impago de más de tres mensualidades consecutivas y/o que el impago de los salarios no sea un mero retraso esporádico, sino un comportamiento continuado y persistente, han sido suficientes para dar la razón al trabajador, pero los jueces también valoran si los retrasos afectan a toda la plantilla, la situación de la empresa (sobre todo si está en concurso de acreedores) y si existe o no mala fe por parte del empresario.

En el caso del fútbol, la situación se complica aún más, como muy bien sabe Dani Sotres. El hoy portero del Recre rescindió unilateralmente su contrato con el Racing por los continuos impagos del club santanderino, pero aunque pudo fichar y entrenar con el Decano, la Real Federación Española de Fútbol no le concedió la licencia federativa, imprescindible para jugar, hasta varios meses después, cuando los dos equipos llegaron a un acuerdo económico. Y eso que Pablo Comas se había asegurado el apoyo de la Liga de Fútbol Profesional y de la Asociación de Futbolistas Españoles.

La posibilidad, casi certeza, de un tiempo prolongado sin poder jugar, es el riesgo que correrían los futbolistas que decidieran abandonar a las bravas el Nuevo Colombino. Por no hablar de que el control económico de la LFP limitará los movimientos en el mercado de fichajes de invierno.

Sólo Hernán Menosse y Javier Cabrera tendrían una salida fácil por su condición de cedido y por las buenas relaciones de Víctor Hugo Mesa, propietario del Recreativo, con el Wanderers de Montevideo, su más que probable destino.

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