lunes. 24.06.2024
El tiempo

Ayuntamiento y Consejo discrepan sobre la política deportiva del Recreativo

El Consistorio apuesta por paralizar el fichaje de Dani Alejo y la posible llegada de Emilio Fajardo, porque negocia entregar la gestión deportiva del Recre a una empresa que tiene sus propios candidatos a la dirección deportiva y al banquillo del Decano.
Ayuntamiento y Consejo discrepan sobre la política deportiva del Recreativo

Vuelve la bicefalia al Recreativo de Huelva. Y esta vez la discrepancia no enfrenta al Consejo de Administración con una empresa de gestión, como en los 'viejos malos tiempos' de Eurosamop y Krypteia Capital. Al menos, por el momento. No, esta vez las diferencias oponen a la directiva, encargada de dirigir el día a día del club, y al Ayuntamiento, dueño de la mayoría accionarial de la entidad. Y se centran fundamentalmente en la nueva política deportiva.

Cumpliendo con el mandato del Consistorio, los actuales rectores recreativistas han apalabrado el fichaje de Dani Alejo como nuevo director deportivo del Decano. La operación está prácticamente cerrada, a falta de firma. La llegada del todavía secretario técnico del Algeciras, le abriría las puertas del banco albiazul a Emilio Fajardo, si bien, las negociaciones no están tan avanzadas como en el caso anterior.

Un papel relevante en el pasado reciente

Dos candidatos que, sin embargo, no convencen a los políticos. No tanto por cuestiones deportivas, como por cuestiones empresariales. En las últimas fechas, el Consistorio viene manteniendo conversaciones con una empresa respaldada por profesionales del fútbol que han jugado un papel relevante en el pasado reciente del club, para que se hagan cargo de la gestión deportiva del Recre.

Fichajes en 'stand by'

Y como es lógico, estos empresarios tienen sus propios candidatos a la dirección deportiva y al banquillo del Recreativo de Huelva, alguno de los cuales ya forma parte de la rumorología. Así las cosas, el fichaje de Dani Alejo y la posible llegada de Emilio Fajardo han quedado en 'stand by' hasta que no se resuelva esta discrepancia. Y sobre todo, hasta que no se sepa quién va a gestionar la política deportiva del club.