jueves. 11.08.2022
El tiempo

Una teoría que rompe el molde histórico: Huelva era Tartessos y la auténtica Gadir

El investigador Fernando F. Díaz lanza su tercera obra de investigación, "Ella: cómo encontramos Tartessos, y las columnas de Hércules, en Huelva". Y rompe moldes muy consolidados. Una revolución, anuncia con su trabajo.
Una teoría que rompe el molde histórico: Huelva era Tartessos y la auténtica Gadir

El investigador Fernando F. Díaz lanza su tercera obra de investigación, "Ella: cómo encontramos Tartessos, y las columnas de Hércules, en Huelva" Su obra “Capitales Imperiales de Tartessos” es de las mejor valoradas por los lectores en Amazon, y comparte sus descubrimientos en el muro de Facebook “Troya y Tartessos”.

El próximo jueves 2 de diciembre presenta su tercera investigación en el Centro  Cultural José Luis García Palacios.

Cree el investigador que "la localización de la capital de Tartessos no podía demorarse más: era una necesidad fundamental hoy, para su investigación, y para el desarrollo turístico, y cultural de Andalucía, y del suroeste de La Ibérica".

Pero ¿cómo ha podido dar con la capital de Tartessos?:

Explica en un comunicado que "conociendo muy bien la provincia de Huelva y su entorno, y segundo, leyendo yo mismo lo que escribieron los clásicos sobre ella, en lugar de lo que los autores recientes, la mayoría de ellos de fuera, dicen que dijeron. Hay que conocer bien el terreno".

Ahora añade que "el planteamiento que me ha inspirado es del catedrático de Geología de la Universidad de Huelva, D. Juan Antonio Morales González. Morales, quien dice algo importantísimo para leer a los clásicos: “Ninguno de los acontecimientos naturales ha sido tenido en cuenta por los historiadores para explicar los fenómenos humanos de esas fechas” (“Más allá de las Columnas de Hércules”, p. 289-294, 2.013). Y dice:

En su nueva obra demuestra que todo el conocimiento sobre la cultura de Tartessos, supuestamente en el Valle del Guadalquivir, en realidad fronterizo, se basaba en una premisa equivocada: "creyeron que la “GADIR” de 1.200 a.C. era Cádiz. Presento cientos de pruebas, no se trata, de una hipótesis. Esa premisa errónea llevó a confundir todas las demás toponimias e hidronimias: el Betis-Tartessos (Beturia), no era el Guadalquivir, el Ligustino no estaba en Doñana sino junto a la capital de los ligustres, en el Odiel, y la Eritia y el Heraclion, no estaban en Cádiz.

Eso, dice el investigador, "es lo que afirma R. F. Avieno, en Ora Marítima, que certifica que Huelva era Tartessos, y confirma que era la auténtica Gadir, la de antes del 55 a.C.. Estrabón, y otros autores también lo confirman".

Explico sus textos, con un lenguaje para todos los públicos, con decenas de ilustraciones, y muestro que Huelva tiene el registro arqueológico “Capital de Tartessos”.

Ahora, en esta hipótesis, avanza que, "las referencias en los mapas actuales, son también actuales. Ese problema no supieron resolverlo investigadores como H. Schliemann o Adolf Schulten, porque ni siquiera sabían que existía, es decir, pensaban que lo mismo daba consultar un mapa de la época de Roma, y que los “griegos” y “egipcios” de entonces, eran los actuales. Así, por ejemplo, las Columnas, no eran peñones. El sentido “común”, nos dice que la sociedad griega, que nos ha llegado, no era una cultura post-neolítica, como la fue Tartessos (1.300 a.C.), sino prerromana (400 a. C.). La Grecia que Vd. puede visitar hoy, prácticamente intacta, aunque expuesta en museos de Londres y Berlín, no era la “Grecia” de que hablaron los clásicos, la Ibérica".

Qué interesante. Habrá que “desaprender” la versión de la Historia, con la que nos adoctrinaron, reflexiona el autor. Pero ¿cómo ve la arqueología de Tartessos, en la capital?

"En cuanto a su divulgación, veo que se están haciendo algunas mejoras por parte de la Universidad, y su Servicio de Publicaciones, aunque el muro en Facebook,  del supuesto “Plan General de Investigación. Zona Arqueológica de Huelva”, no se ha actualizado desde junio. Me parece un despropósito, y un sumidero de subvenciones".

También hace una sugerencia al Colegio Oficial de Arquitectos de Huelva sobre cómo se deberían mostrar yacimientos: Una pirámide de cristal protege un atractivo para el turismo de cruceros en centro de Málaga (puestos de trabajo): antiguas piletas de salazón frente al anfiteatro. Y respecto al Museo, escribe, "está totalmente politizado y falto de fondos; ni hace, ni deja hacer, se enroca en el ocultismo, y se ha quedado anclado en los 50, con medio edificio dedicado a pinacoteca, y una “Asociación de Amigos del Museo” incapaz de aportar nada, y mucho menos criticar, al tener su sede, dentro del propio Museo. Y del farol de su traslado, ni hablemos, pues Huelva es la España de tercera, en los presupuestos, a pesar de tener mucha más población e Historia que Cádiz y Sevilla".

Sobre las actividades museísticas en Huelva apunta que "el Museo mantiene una aparente actividad, con charlas basadas en el pasado, y donde se abordan yacimientos de fuera de la ciudad, o piezas concretas, pero no se trata a la ciudad como tal, como la capital que fue, ni se le da su sitio. Las cosas serias, se están haciendo siempre fuera, en Aljaraque, Trigueros, o Mérida, entre otras".

Cree el investigador que a nivel municipal, se tienen iniciativas muy buenas, como la de arreglar el Mirador del Conquero, y La Fuente Vieja, del Acueducto Prerromano reparado pro Roma, pero se inician a sabiendas de no tener de entrada la financiación para concluirlas. En mi opinión, dice, dejarlas empantanadas es peor que no haberlas iniciado, pues da una imagen desastrosa para el visitante, de abandono total. Otra obra comenzada y abandonada en Huelva: un mirador, en el peor sitio posible: rodeado de árboles y junto a un repetidor. La iniciativa, en principio, es buena.

Fernando, ¿podrías adelantar algo del contenido de “Ella”?

En la obra explico los 10 errores de Schulten, y el motivo de que haya piezas egipcias en el registro arqueológico de Tartessos, que no era el que se creía, sino mucho más antiguo.  También muestro sus yacimientos, y  sus piezas más significativas. Detallo su Historia. La auto-atribución, por los semitas, de ese registro a partir del comercio fenicio reciente, que no explicaría la existencia de edificios egipcios, en Huelva. También pruebo, en la obra, que Estrabón no habla de la fundación por éstos de Cádiz. Demuestro que su datación fue impuesta, y que no es correcto que una Civilización como Tartessos, se limite al 1.000 a.C., y se despache en solo 300 años. Tartessos se extiende, al menos, desde 1.500 a.C.

También muestro la ciudad de Heráclea, el Templo de Heracles (Heráclion), su pozo, imágenes, y las verdaderas columnas de Hércules. Pruebo la relación de Tartessos con Troya, las visitas de Julio César a Huelva, y el motivo del traslado de la toponimia “Gadir”, de Huelva a Cádiz. También explico y demuestro, los 10 nombres antiguos que tuvo en Huelva, quién, cuando, y cómo desmontó sus barbacanas, y la diferencia entre las antiguas Gorgonas, y las “Amazonas” escitas, llegadas a Tartessos: vemos el importante rol de la mujer en la Historia, para nada secundario Encontramos el origen de la escritura, y que los escritos de Tartessos, pervivieron en el Egeo. Muestro muchos, hasta ahora inéditos.

Por último, demuestro dónde vivían realmente los fenicios, y dónde estaba “Ofir”, la “Társis” de Salomón, y la correcta datación, y ubicación, de la ciudad atlántica descrita por Homero en Odisea, VI y ss., y por Platón en Critias, 115 al 121.

Con este trabajo inédito, abro un abanico de nuevas vías de investigación, para las futuras generaciones, podrán seguir. Por último, como en todas mis obras, incluyo una breve guía de visita, a la zona.

El próximo 2 de diciembre, jueves, a partir de las 19: 30 horas, Fernando F. Díaz presenta, en el Salón en Huelva-Centro  Cultural Jose Luis García Palacios, cedido por cortesía de la Fundación Caja Rural del Sur, las diapositivas (PowerPoint) de su tercera obra de investigación, “Ella: cómo encontramos Tartessos, y las Columnas de Hércules, en Huelva”.

Una teoría que rompe el molde histórico: Huelva era Tartessos y la auténtica Gadir