La seguridad y la financiación centran el debate del Congreso Nacional de Hidrógeno Verde que se celebra en Huelva
Expertos y empresas coinciden en que sin un marco normativo claro, protección eficaz y proyectos bancables no habrá despliegue real del H₂ renovable
El Congreso Nacional de Hidrógeno Verde, que se celebra estos días en Huelva, ha puesto sobre la mesa dos cuestiones clave para el futuro del hidrógeno renovable en España: la seguridad industrial y la ruta crítica que permita que los proyectos pasen del papel a la ejecución real.
En una de las mesas técnicas más relevantes de la jornada, dedicada a distancias de seguridad y sistemas de protección contra incendios, se lanzó un mensaje claro y compartido por el sector: no habrá despliegue del hidrógeno verde sin un marco de seguridad claro, técnico y aplicable. Bajo la moderación de Rosa Sánchez Torres, se defendió la necesidad de abandonar criterios rígidos basados únicamente en metros estándar y avanzar hacia distancias de seguridad basadas en análisis de riesgo, con escenarios realistas y niveles de riesgo aceptables que permitan diseños seguros y viables.
Los expertos coincidieron también en la urgencia de una normativa con seguridad jurídica, que evite interpretaciones dispares entre administraciones y permita soluciones técnicas alternativas siempre que estén justificadas mediante análisis rigurosos y medidas de mitigación. En materia de incendios, se insistió en un enfoque integral: la protección no debe entenderse como un simple checklist, sino como un sistema de “capas” que combine diseño robusto, ventilación, detección temprana y mecanismos de actuación como aislamiento, corte o despresurización, integrados desde la fase inicial de los proyectos.
Paralelamente, la Plenaria 4 del congreso abordó otro de los grandes cuellos de botella del sector: la llamada ruta crítica del hidrógeno verde. Representantes de empresas como Avalon Renovables, HyFive, BBVA, Acciona Plug y EDP coincidieron en que la demanda es el factor determinante. Sin offtakers claros y contratos con visibilidad a largo plazo, no hay decisión final de inversión (FID).
La mesa subrayó además que el mayor obstáculo se sitúa antes de la FID, en una fase que requiere fuertes inversiones en ingeniería, permisos y licencias, con costes que alcanzan millones de euros. En este contexto, se reclamaron instrumentos financieros específicos para el pre-FID, como garantías o apoyo público, ya que el project finance tradicional solo llega cuando el riesgo se reduce.
Otros factores clave señalados fueron la necesidad de una regulación estable, el impacto real de los costes eléctricos —más allá del precio del mercado mayorista— y la competencia por la capacidad de red con nuevas demandas como los centros de datos.
La conclusión compartida fue clara: el hidrógeno verde solo avanzará si se logra encajar mercado, regulación, redes, seguridad y financiación, convirtiendo la ambición en proyectos realmente ejecutables.