miércoles. 24.04.2024
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Ciudadanos consolida un tándem de Huelva para liderar la 'resistencia' del partido en Madrid y Andalucía

Dos onubenses: Rocío Ruiz y Edmundo Bal (Ciudadanos) se convierten en el dique de contención de Ciudadanos mientras arrecia el temporal político en Andalucía y Madrid.
Ciudadanos consolida un tándem de Huelva para liderar la 'resistencia' del partido en Madrid y Andalucía

Dos onubenses: Rocío Ruiz y Edmundo Bal (Ciudadanos) se convierten en el dique de contención de Ciudadanos mientras arrecia el temporal político en Andalucía y Madrid.

Mientras, el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno (PP) y su vicepresidente y sostén del Gobierno, Juan Marín (Ciudadanos), se han apresurado a firmar un documento para blindar el Gobierno andaluz de la ‘pandemia’ de mociones de censura que crece por España. En realidad, Moreno y Marín se están blindando ellos mismos y su autoridad.

Porque los vientos llegan racheados a diestra y siniestra. Moreno lo acaba de sufrir en sus propias carnes. Porque su jefe de filas, Pablo Casado, le acaba de limar su autoridad en Sevilla colocando a una candidata díscola (Virginia Pérez). Casado teme al efecto sándwich que le puedan provocar el líder gallego Alberto Núñez Feijoo, y Moreno desde el sur.

Y Casado no se conformará con controlar Sevilla. También le interesan provincias como Huelva donde los movimientos entre los afines a Moreno Bonilla y Pablo Casado están claros desde hace tiempo. Aquí tiene el líder nacional el terreno abonado para intentar otro ‘sevillazo’.

En este ambiente se han comenzado a mover cuestiones pendientes,  y no solo en el PP, que pueden tener consecuencias de gobierno y/o electorales.

La consejera de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación, la onubense Rocío Ruiz, ha comenzado a asomar en el tablero. Marín le tiene respeto y VOX no la acepta.

Una posible candidatura de la onubense a las primarias de Ciudadanos en Andalucía puede animar fácilmente a un partido que atraviesa un bache visible.

La consejera se limita a decir que “estoy a disposición del partido” y aleja fantasmas de cambio de rumbo en un escenario donde, ha dicho, “cualquier cosa puede pasar” en relación al momento de celebración de unas elecciones primarias en su partido.

Ruiz desvía balones y dice centrarse en la ‘Estrategia por la Infancia y la Inclusión’ y por evitar una cruda cuarta ola tras la Semana Santa.

El caso es que los y las de Huelva comienzan a alzar su voz en Ciudadanos ante los órdagos roncos y broncos de VOX, que van camino de convertirse en el apoyo (sine qua non) imprescindible para que el PP de Moreno Bonilla se mantenga en el Gobierno.

Rocío Ruiz sabe (lo ha sufrido ya) que VOX la quiere fuera. Así que sus movimientos son previsibles. Y evitar por todos los medios que su cargo dependa de Santiago Abascal. Un partido que la tiene por "liberal".

Hay que remontarse a hace dos años para entender la inquina política que VOX tiene a la onubense. Ahí estalló la primera ‘crisis’ en el Gobierno andaluz.

Ruiz había escrito un simple artículo hablando de la Semana Santa y sus tradiciones. No sentó bien a VOX que comenzó la campaña de acoso y derribo contra Rocío Ruiz que aún sigue. Pidió su cese. Y lo hizo el mismísimo líder, Santiago Abascal. Luego vino el choque por cuestiones de “violencia intrafamiliar” y otras cuestiones. Y las críticas del ex juez Francisco Serrano, pero éste ya está fuera del juego.

Por eso la consejera Ruiz no oculta sus discrepancias con VOX. Así que el refuerzo de este partido de extrema derecha en Andalucía no le interesa.

 

No es la única en Ciudadanos que pisa fuerte. Otro onubense, en este caso Edmundo Bal, portavoz adjunto en el Congreso y aspirante a gobernar en Madrid tras ganar las primarias, hombre de confianza de Inés Arrimadas, también quiere dar el salto.

En una reciente entrevista concedida al diario El País, Bal presume de ser de Huelva. Y dice que quiere “frenar los populismos” sean de derechas o de izquierdas.

Así que VOX no le interesa y tampoco Podemos claro.

El tándem ha mostrado esta semana sus aspiraciones. Rocío Ruiz, diputada por Huelva, y Edmundo Bal, onubense, se están convirtiendo en referentes de Ciudadanos en Andalucía y Madrid. Y ellos se juegan evitar el naufragio total del barco que empujó hacia el iceberg Albert Rivera a toda máquina.

Quién es quien: Edmundo Bal y Rocío Ruiz

Rocío Ruiz Domínguez (Huelva, 1967) profesora y política del partido Ciudadanos, por el que ha sido elegida diputada por Huelva en la XI legislatura del Parlamento de Andalucía. Ejerce el cargo de Consejera de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación en el gobierno de la Junta de Andalucía presidido por Juan Manuel Moreno.

Se incorporó a la política en las pasadas elecciones andaluzas con el bagaje de una larga trayectoria de casi tres décadas en la docencia y la gestión pública.

Licenciada en Ciencias de la Educación, ha dirigido durante catorce años el Instituto de Educación Secundaria Pérez Mercader de Aljaraque, donde ha obtenido el reconocimiento de la comunidad educativa y la sociedad civil. Previamente, Ruiz ejerció la docencia en varios centros andaluces, impartiendo clases de educación Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato. Destaca la experiencia en centros de educación preferente y en zonas educativas especiales, como el colegio Onuba de la barriada del Torrejón en Huelva.

Ha sido coordinadora del Plan de Igualdad y Coeducación en el ámbito educativo, así como coordinadora más de 8 años de programas de Mediación en el ámbito escolar. Es socia de la Fundación Laberinto en Huelva para integración y ayuda a personas con discapacidad y colaboradora con el programa "De familia a familia" de la asociación Aspapronias, una red de padres que apoyan a las familias con hijos con discapacidad.

Edmundo Bal Francés (Huelva, 2 de julio de 1967) miembro del Congreso de los Diputados por Ciudadanos en representación de Madrid. Es licenciado en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid, está casado y tiene dos hijos. Abogado del Estado desde 1993.

En 2017, como responsable penal de la Abogacía del Estado, tuvo un papel relevante en la denuncia por delito fiscal de Hacienda a varios futbolistas de la Liga española como Lionel Messi, Cristiano Ronaldo, Radamel Falcao, Ángel Di María, Luka Modrić y José Mourinho.

En los casos de Messi y Xabi Alonso la fiscalía no había visto delito y fue la abogacía quien los denunció. Durante unos años fue elegido para presidir la Asociación de Abogados del Estado. También participó en las causas contra Jordi Pujol y de la trama Gürtel.