domingo. 03.03.2024
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Algo se muere en el alma cuando un amo bueno se va

Algo se muere en el alma cuando un amo bueno se va

Me llamo Peter y soy un cruce de Elghund noruego de tamaño medio. Tengo dos años y medio, y todos dicen que tengo un pelo precioso.

Hasta hace apenas unos meses, mis compañeros, Freddy, Pitu, Felicia y Pía, y yo éramos los perros más felices del mundo y teníamos todo lo que te puedas imaginar. Vivíamos con nuestros queridos amos en un precioso chalet con jardín rodeado de un bosque de pinos donde nuestro dueño nos paseaba todos los días. ¡Era tan cariñoso y bueno! Siempre me llevaba con él a todas partes, incluso me dejaba acompañarlo cuando iba de compras al pueblo. En las noches frías de invierno, cuando mi amo encendía la chimenea, me encantaba echarme a su lado y observar el fuego hasta quedarme dormido.

De repente, algo cambió nuestras vidas para siempre, aunque todavía no sé explicar bien qué pasó. Primero, mi dueño dejó de respirar y a los cuatro días a mi amita le pasó lo mismo. Un tiempo después, unas personas entraron en nuestra vivienda, nos sacaron de allí a la fuerza y nos metieron en la perrera municipal, donde oí que un hombre le decía a otro que nos sacrificarían dentro de un mes si nadie pasaba a reclamarnos. En aquel lugar tan tétrico, rodeados de nuestras propias heces que nadie se dignaba a limpiar, contraje filaria, una grave enfermedad de la que, afortunadamente, ya me he recuperado. Un buen día, cuando ya nos habíamos resignado a nuestro triste destino, varias voluntarias de la Protectora de Animales de Ayamonte nos sacaron de aquel infierno y nos trajeron al refugio de animales. Lo primero que hicieron fue llevarme a la veterinaria, quien me dio un tratamiento que me sentó de maravilla y me ayudó a ganar peso.

Peter2

De momento, seguimos en la protectora. Aunque no es lo mismo que nuestro antigua casa, aquí al menos nos atienden con afecto y paciencia mientras esperamos el regreso de nuestros amos. ¡Los echamos tanto de menos!

Peter no entiende qué le sucede y está bastante desorientado. Solo el amor de otra familia puede ayudarlo a superar el mal trago que ha sufrido con la muerte de sus dueños.

AYÚDANOS A BUSCARLE UN HOGAR, ENTRE TODOS PODEMOS CONSEGUIRLO.

Para saber más sobre la Protectora de Animales y Plantas de Ayamonte (APAPA), visita:
https://es-es.facebook.com/asociacionapapa
www.protectoradeayamonte.org

Si deseas adoptar a Peter, puedes escribir a:
[email protected]

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