La Orden pilotará un proyecto para detectar de forma precoz la enfermedad renal
El centro de salud de Huelva pondrá en marcha un programa pionero con herramientas automatizadas para mejorar el diagnóstico y el tratamiento de esta patología.
El centro de salud de La Orden, en Huelva capital, será el encargado de pilotar un nuevo proyecto para mejorar el diagnóstico precoz de la enfermedad renal crónica (ERC), una iniciativa impulsada por el Servicio Andaluz de Salud (SAS) y desarrollada conjuntamente por los Distritos Sanitarios Huelva-Costa y Condado-Campiña, junto a los servicios de Laboratorio Clínico y Nefrología del Hospital Universitario Juan Ramón Jiménez.
El programa, que posteriormente se extenderá al resto de centros sanitarios del área de influencia de ambos distritos, dotará a los médicos de familia de herramientas automatizadas que facilitarán la detección temprana de la enfermedad, mejorarán el tratamiento y optimizarán la derivación de los pacientes al ámbito hospitalario cuando sea necesario.
Para ello, se han actualizado los perfiles analíticos de diabetes, hipertensión arterial y obesidad, incorporando de forma sistemática dos nuevos parámetros en las analíticas de sangre y orina: el filtrado glomerular estimado y la microalbuminuria, considerados fundamentales para detectar alteraciones en la función renal.
Además, el Laboratorio Clínico del Hospital Juan Ramón Jiménez incorporará automáticamente la medición de la microalbuminuria en determinados pacientes mayores de 18 años con resultados compatibles con un deterioro de la función renal, evitando así que posibles casos pasen desapercibidos. También se incluirá de forma automática la estratificación del riesgo según los criterios internacionales KDIGO, acompañada de una propuesta personalizada de seguimiento.
El proyecto incorpora igualmente un documento de apoyo para los médicos de familia con recomendaciones basadas en la evidencia científica sobre hábitos de vida saludables, control de los factores de riesgo cardiovascular y el uso de fármacos nefrotóxicos y nefroprotectores, con el objetivo de facilitar la toma de decisiones clínicas.
En los pacientes con estadios avanzados de la enfermedad también se calculará automáticamente la ecuación KFRE, una herramienta que estima el riesgo de progresión hacia la insuficiencia renal y ayuda a decidir la necesidad de derivación al especialista.
La enfermedad renal crónica afecta aproximadamente al 10-15 % de la población adulta, aunque se estima que hasta un 70 % de los pacientes desconoce que la padece, al no presentar síntomas en sus fases iniciales. Los especialistas recuerdan que una analítica sencilla permite detectarla precozmente y que los tratamientos actuales pueden ralentizar o incluso frenar su progresión, reduciendo el riesgo de complicaciones cardiovasculares y mejorando la calidad de vida de los pacientes.