sábado. 24.09.2022
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La presión vecinal evita que un perro muerto atropellado acabe en un contenedor de basura

La presión vecinal evita que un perro muerto atropellado acabe en un contenedor de basura

La Policía Local y un operario del servicio municipal de limpieza pretendían arrojar el cadáver al contenedor, pero desistieron ante la indignación de los vecinos.

Eran poco más de las 22.50 de la noche cuando un perro de raza galgo fue atropellado por dos vehiculos y resultó  muerto. El hecho tuvo lugar en la Avenida Cristóbal Colón, cerca de la cuesta de la Cinta. Tras las llegada de dos agentes de la Policía Local y un operario del servicio de recogida de residuos del Ayuntamiento, la intención primera de los mismos fue depositar en un contenedor de basura el cadáver del animal, según han denunciado testigos presenciales de los hechos.

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Gracias a las quejas y presión de los vecinos, se evitó que el animal acabara dentro de uno de los contenedores que se utilizan para la recogida de residuos. Esto originó tensión entre los agentes y varias personas, entre ellas una mujer que además estaba acompañada de su perro. Tras conocer la primera intención del operario de limpieza, la mujer le recriminó que hace meses ocurrió algo parecido y protectoras de animales se quejaron al Ayuntamiento por el procedimiento utilizado en alquel entonces.

Hasta allí se desplazó un periodista que colabora con este diario. Según denuncia el compañero, los agentes quisieron evitar a toda consta que se fotografiara o grabara lo que estaba ocurriendo en el lugar. Los agentes apelaron a que se ponía enriesgo su integridad física. El profesional de los medios de comunicacion no dudo en identificarse y asegurarles que conoce el procedimiento correcto para estos casos y que bajo ningún concepto se les iba a sacar la cara así como número de identificación de los agentes. Uno de los policias, a ver la instistencia del periodista, no dudó en pedir que se acreditara llegando a fotografiar con su móvil personal su DNI.

Según denuncia n los vecinos, presentes en todo momento, lo que se pretendía es que nadie pudiera acreditar que el perro iba a ser depositado en un contenedor de basusa que estaba apenas unos metros del lugar del accidente. Precisament, fue gracias a las quejas de los vecinos lo que origiró que finalmente el animal fuera depositado en un saco y llevado, según la Policia Local, hasta un depósito a la espera de seguir el procedimiento adecuado en estos casos esta marcado por el Plan Director Territorial de Residuos Urbanos de Andalucía. Según esta entidad la gestión habitual es la incineración en instalaciones apropiadas o el vertido con tratamiento sanitario.

La presión vecinal evita que un perro muerto atropellado acabe en un contenedor de basura
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