domingo. 02.08.2026
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Huelva se rinde a Onírico y a una tarde de hombros

Huelva se rinde a Onírico y a una tarde de hombros
Huelva se rinde a Onírico y a una tarde de hombros

Cuarta corrida de abono. Lleno de reventón, ambiente de gran acontecimiento y un calor sofocante en una tarde plenamente veraniega. Los toros de Juan Pedro Domecq, de excelente presentación y con juego suficiente para propiciar una corrida triunfal. Miguel Ángel Perera indulta a Onírico, mientras Roca Rey y David de Miranda completan una tarde de siete orejas y salida a hombros de los tres matadores.

Huelva vivió una de esas tardes que quedan prendidas en la memoria de una feria. La cuarta corrida de abono reunió un lleno de reventón y un público entregado desde mucho antes de que saltara el primer toro al ruedo. El calor, de los que pesan en agosto, no consiguió apagar el ambiente. Al contrario: la plaza respiró expectación, color y ganas de toros en una jornada de marcado acento festivo.

Y si hubo un nombre que terminó por imponerse sobre todos los demás, ese fue Onírico, el toro de Juan Pedro Domecq que encontró en Miguel Ángel Perera al torero capaz de conducirlo hasta la puerta grande más excepcional: la del indulto.

La corrida de Juan Pedro Domecq destacó, además, por su gran presentación. Un encierro serio, armónico y con presencia, que permitió a los tres espadas expresarse y que terminó ofreciendo un balance rotundo: los tres matadores salieron a hombros.

Perera y el sueño cumplido de Onírico

La tarde tuvo su momento cumbre en el encuentro entre Miguel Ángel Perera y Onírico. El diestro supo aprovechar las condiciones del toro y construir una faena que fue creciendo hasta convertir el ambiente en una petición unánime de indulto.

El pañuelo naranja terminó apareciendo en el palco. Onírico fue indultado y Perera se convirtió así en el gran protagonista de una tarde que ya era triunfal y que encontró en ese episodio su imagen para la historia.

El torero recibió el reconocimiento de una plaza completamente volcada. Y aún tendría ocasión de sumar una oreja en su segundo, rubricando una actuación de enorme trascendencia: indulto y oreja. La salida a hombros fue el premio natural a una tarde marcada por el acontecimiento.

Roca Rey, contundencia de principio a fin

Roca Rey volvió a demostrar su capacidad para convertir cada actuación en un acontecimiento. Ante su primero cortó una oreja y en el segundo redobló la apuesta hasta hacerse con las dos orejas.

Su actuación mantuvo siempre la temperatura de una plaza que ya venía caliente —también literalmente— y que encontró en el peruano otro de los argumentos para prolongar la celebración. Tres orejas y una nueva puerta grande para el torero.

David de Miranda, otra de las grandes noticias

También David de Miranda se sumó con autoridad al triunfo colectivo. El torero obtuvo dos orejas de su primero y añadió una más en el segundo, para un total de tres apéndices.

La tarde tuvo, por tanto, un marcado acento onubense en el reconocimiento a un torero que supo aprovechar la oportunidad y que terminó compartiendo protagonismo en una salida a hombros que reunió a los tres actuantes.

Una tarde para recordar

La fotografía final resume perfectamente lo sucedido: tres toreros en hombros, una plaza abarrotada y un público que disfrutó de una corrida de Juan Pedro Domecq bien presentada y con posibilidades.

Pero por encima del resultado numérico —siete orejas cortadas y un indulto— queda la singularidad de Onírico, ese toro que pasó de la arena al recuerdo de la feria. En una tarde de calor sofocante, de tendidos llenos y de ambiente grande, el sueño se hizo realidad.

Huelva tuvo toros, tuvo triunfos y tuvo un indulto. Y cuando un toro recibe el perdón de la vida en medio de una plaza llena, la tarde deja de ser una tarde más: se convierte en historia.

Ficha del festejo

Huelva. Cuarta corrida de abono.

Ganadería: Juan Pedro Domecq. Toros de gran presentación y buen juego en conjunto.

Entrada: Lleno de reventón.

Miguel Ángel Perera: indulto de su primero, Onírico; oreja en el segundo.

Roca Rey: oreja en el primero; dos orejas en el segundo.

David de Miranda: dos orejas en el primero; oreja en el segundo.

Incidencias: Los tres diestros salieron a hombros. Indulto de Onírico, de Juan Pedro Domecq, por Miguel Ángel Perera.