El Decano, junto con otros 21 clubes, envía una nueva carta a la RFEF mostrándose dispuesto a jugar lo que resta de liga. Y si no fuera posible, apuesta por anular toda la temporada.
El ente federativo estudiará todas las propuestas recibidas de clubes y territoriales y no adoptará una decisión definitiva hasta la próxima semana o la siguiente.
Cádiz B, Villarrubia, Don Benito, Atlético Sanluqueño, Algeciras, Talavera, Recreativo Granada, Mérida, Villarrobledo y diez equipos de Tercera División serían los rivales del Decano.
Antonio Molina, técnico del rival de los albiazules en la lucha por el título, desvela que la "disputa de la final se puede ir a julio, agosto o incluso septiembre“.
Pretende preservar los ingresos televisivos de los equipos de la Primera y la Segunda División, que jugarían lo que resta de temporada, aunque sea a puerta cerrada.
La territorial castellano-manchega, que representa al Villarrubia, Villarrobledo y Talavera, apoyará que la liga finalice sin jugarse las diez jornadas que restan y sin que haya descensos.