Los embalses de Huelva se sitúan casi un 30% por encima de la media de la última década y alejan la sequía
La provincia alcanza un 92,82% de capacidad, muy por encima del año pasado y de la media de los últimos diez años
La situación hídrica en la provincia de Huelva ha dado un vuelco radical en apenas un año. Los embalses onubenses presentan a día de hoy una media del 92,82% de su capacidad, un dato que confirma la excelente salud del sistema hídrico provincial y que aleja, al menos a corto y medio plazo, el temor a la sequía que marcó etapas recientes.
El contraste con ejercicios anteriores es significativo. En la misma semana de 2025, los pantanos se encontraban al 79,40%, mientras que la media de los últimos diez años apenas alcanza el 66,11%. Este incremento evidencia el impacto directo de las abundantes lluvias registradas durante los meses de invierno, que han permitido una recuperación prácticamente total de las reservas.
El análisis por embalses refleja una situación muy homogénea y positiva en toda la provincia. Destaca el lleno total del Olivargas, que alcanza el 100% de su capacidad, seguido de otros como el Chanza (96%), Corumbel (95%), Zufre (95%) o Aracena (93%), todos ellos en niveles muy próximos al máximo. También presentan cifras muy elevadas el Andévalo y Los Machos, ambos al 92%, mientras que Piedras se sitúa en el 90% y Jarana en el 88%.
Incluso los embalses con menor porcentaje muestran niveles más que aceptables. Es el caso de El Sancho, que con un 83% continúa en una situación de estabilidad y lejos de cualquier escenario preocupante.
Estos datos consolidan un escenario de tranquilidad hídrica en la provincia, muy diferente al vivido en años anteriores, cuando las restricciones y la incertidumbre eran protagonistas. La recuperación de los embalses no solo garantiza el abastecimiento urbano, sino que también aporta seguridad al sector agrícola y a la actividad industrial, altamente dependientes del agua.
No obstante, los expertos insisten en la necesidad de mantener una gestión responsable del recurso. Aunque la amenaza inmediata de sequía parece descartada gracias a este extraordinario nivel de reservas, el carácter irregular de las precipitaciones en el sur peninsular obliga a no caer en la complacencia.
En cualquier caso, la fotografía actual es clara: Huelva vive uno de sus mejores momentos hídricos de los últimos años, con unos embalses prácticamente llenos que reflejan el efecto directo de un invierno especialmente generoso en lluvias. Una situación que permite mirar al futuro con optimismo, pero también con prudencia.