Castillos, conventos y casas señoriales: Huelva más allá de la playa

La provincia alberga joyas arquitectónicas que narran historias fascinantes de antaño

La nieve cubre el paisaje del castillo de Cortegana
La nieve cubre el paisaje del castillo de Cortegana
Castillos, conventos y casas señoriales: Huelva más allá de la playa

Huelva, conocida por sus playas y paisajes naturales, es también un territorio repleto de historia y patrimonio. Desde imponentes castillos medievales hasta conventos centenarios y casas señoriales que atesoran relatos de antaño, la provincia ofrece un viaje al pasado que revela su riqueza cultural y arquitectónica.

Castillos que cuentan historias

  • Castillo de Niebla: Situado en el municipio de Niebla, este castillo fue mandado construir por el segundo duque de Medina Sidonia en el siglo XV. A lo largo de los siglos, ha sufrido diversas restauraciones y destrucciones, incluyendo un terremoto en 1755 y la voladura durante la Guerra de la Independencia en 1812. A pesar de su deterioro, el castillo conserva su majestuosidad y es un testimonio de la historia de la provincia.
  • Castillo de Cortegana: Ubicado en la Sierra de Aracena, este castillo de origen medieval fue ampliado entre los siglos XIII y XV. Su función principal era el control de la vía que atravesaba la Sierra de Aroche y comunicaba el valle del Guadalquivir con el Alentejo portugués. Hoy en día, el castillo alberga un museo y es sede de las Jornadas Medievales de Cortegana. 
  • Castillo de Cumbres Mayores: También conocido como Castillo de Sancho el Bravo, esta fortaleza fue mandada construir por el rey Sancho IV en 1293. Su función principal era reforzar la frontera del Reino de Sevilla ante los frecuentes ataques e incursiones del Reino de Portugal. La fortaleza tiene una planta poligonal irregular con nueve lados y ocho torreones, además de una torre de homenaje bicéfala. Fue declarado Monumento Nacional en 1895 y Bien de Interés Cultural en 1985. 
  • Castillo de Cumbres de San Bartolomé: Esta fortaleza se construyó en el siglo XIV con la finalidad de defensa y control del territorio y las vías de comunicación frente a los intereses de las Órdenes Militares y el Reino de Portugal. Se trata de una muralla artillera que cuenta con siete torreones y dos puertas.
  • Castillo de Aroche: Situado en el municipio de Aroche, este castillo de origen musulmán fue ampliado tras la conquista cristiana en el siglo XIII. Su ubicación estratégica en la cima de una colina le otorgaba un control visual sobre la comarca. Aunque en ruinas, aún se pueden apreciar restos de sus murallas y torreones.
Castillo-Fortaleza de Cumbres Mayores
Castillo-Fortaleza de Cumbres Mayores

Conventos que guardan secretos

  • Monasterio de La Rábida: Situado en Palos de la Frontera, este monasterio es conocido por haber sido el lugar donde Cristóbal Colón recibió apoyo para su expedición hacia América. Fue erigido entre los siglos XIV y XV, destacando por su iglesia gótico-mudéjar y las estancias decoradas con frescos de Daniel Vázquez Díaz.
  • Convento de la Encarnación (Almonte): Fundado en 1609, este convento de clarisas nunca llegó a ser habitado por las monjas, pero su construcción y la historia detrás de su fundación son un reflejo de la devoción religiosa de la época.
  • Monasterio de Santa Clara (Moguer): Este monasterio fue fundado en 1337 por Alonso Jofre Tenorio, Almirante Mayor de Castilla, y su mujer Elvira Álvarez para religiosas clarisas. Durante siglos influyó en la vida social, económica, cultural y religiosa de la comarca. Fue declarado Monumento Nacional en 1931 y forma parte del conjunto histórico-artístico de los Lugares Colombinos.

Casas señoriales con historia

  • Casa Consistorial de Palos de la Frontera: Este edificio alberga en sus balcones centrales los escudos de los Reyes Católicos, Fernando de Aragón e Isabel de Castilla, quienes ordenaron la preparación de las carabelas para el viaje de Colón en 1492.
  • Casa Consistorial de Moguer: Obra del arquitecto italiano Tomás Bottani, este edificio de estilo barroco-neoclásico destaca por su fachada artística y su patio central. Fue construido en el último tercio del siglo XVIII y sustituye a la anterior casa del cabildo, demolida tras el terremoto de Lisboa de 1755.