lunes. 27.04.2026
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Andalucía refuerza la vigilancia del virus del Nilo mientras persiste el riesgo en Huelva

El aumento de controles, la experiencia de años anteriores y las lluvias recientes marcan una campaña clave frente a un virus que no desaparece

Fumigaciones para evitar la presencia del virus del Nilo
Fumigaciones para evitar la presencia del virus del Nilo
Andalucía refuerza la vigilancia del virus del Nilo mientras persiste el riesgo en Huelva

Andalucía encara una nueva temporada de vigilancia del virus del Nilo Occidental con más medios, mayor anticipación y la experiencia acumulada tras varios años de incidencia, aunque las autoridades insisten en que el riesgo sigue presente, especialmente en provincias como Huelva.

Tras el fuerte impacto registrado en 2024, con más de un centenar de casos y una decena de fallecidos, la comunidad ha intensificado las medidas de control con campañas más tempranas, aumento del número de trampas para mosquitos y una mayor coordinación entre administraciones. El objetivo es detectar la circulación del virus antes de que se produzcan contagios en humanos.

El virus del Nilo, transmitido por la picadura de mosquitos —principalmente en zonas húmedas—, mantiene una estrecha relación con factores ambientales. En este sentido, las lluvias registradas durante el invierno y la primavera suponen un elemento de especial vigilancia, ya que favorecen la proliferación de estos insectos al multiplicar los puntos de cría.

Huelva se encuentra entre las provincias andaluzas con mayor exposición debido a sus características geográficas, con amplias zonas de marismas, humedales y espacios naturales donde el mosquito encuentra un entorno propicio. Municipios de la provincia han sido incluidos en niveles altos de riesgo dentro de los mapas de vigilancia sanitaria elaborados por la Junta de Andalucía.

Recomendaciones para el Virus del Nilo.
Recomendaciones para el Virus del Nilo.

A pesar del refuerzo institucional, el virus no ha desaparecido. En 2025 se registró una menor incidencia respecto al año anterior, pero los expertos advierten de que se trata de una enfermedad endémica que puede reaparecer cada temporada. La clave, señalan, está en la prevención y en la detección precoz.

Más allá de los datos, el impacto también se deja sentir en la vida cotidiana de muchas zonas rurales. Trabajadores del campo, ganaderos o vecinos de áreas cercanas a ríos y marismas conviven cada verano con la presencia constante de mosquitos, adaptando rutinas y extremando precauciones. El virus afecta además a animales, especialmente a caballos y aves, lo que refuerza la necesidad de un enfoque integral.

Las administraciones insisten en la importancia de la colaboración ciudadana para reducir riesgos, evitando acumulaciones de agua en viviendas y espacios privados, así como utilizando medidas de protección frente a picaduras.

Con la llegada del calor y tras una primavera especialmente húmeda, Andalucía afronta así un nuevo periodo clave en la lucha contra el virus del Nilo Occidental, en el que la prevención vuelve a situarse como la principal herramienta para evitar un repunte de casos.