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La medicina me dio una vida...y el Recre me enseñó a sentirla

El Dr. Emilio Márquez Contreras, que es mi invitado esta semana, encarna una vida dedicada a la Medicina, la docencia, la investigación y su tierra
Emilio Márquez Contreras
Emilio Márquez Contreras
La medicina me dio una vida...y el Recre me enseñó a sentirla

Médico de Familia desde hace 41 años y doctor en Medicina por la Universidad de Sevilla, Emilio Márquez Contreras ejerce actualmente en el Centro de Salud Molino de la Vega de Huelva. Es Académico de la Real Academia de Medicina de Sevilla, de la Academia Iberoamericana de La Rábida, profesor vinculado al SAS y coordinador del Grupo de Trabajo sobre cumplimiento terapéutico en enfermedades cardiovasculares de la Sociedad Española de Hipertensión.

Autor de numerosas publicaciones nacionales e internacionales sobre diabetes, hipertensión, enfermedad cardiovascular o anticoagulación, ponente habitual en congresos, tutor formador y miembro de grupos de trabajo sanitarios en Andalucía, ha contribuido a situar la investigación onubense en el ámbito internacional. Pero, más allá de los méritos académicos, su identidad profesional se sostiene en algo más profundo: el vínculo con las familias, la vocación por la atención primaria, la gratitud de sus pacientes y el orgullo de pertenecer a Huelva y al Recreativo.

Emilio siempre enarbolando la bandera del Recre. Aqui en el Estadio de la Cartuja
Emilio siempre enarbolando la bandera del Recre. Aqui en el Estadio de la Cartuja

En esta conversación, el Dr. Márquez repasa su trayectoria, emociones, aprendizajes, miedos y esperanzas sobre la medicina, la sanidad pública, el futuro de la profesión y su pasión recreativista. Una entrevista que revela no sólo al médico sino también al maestro, al investigador, al padre, al abuelo y al hombre que nunca dejó de creer en el servicio a los demás.

P: ¿Recuerdas el momento exacto en que sentiste que la medicina sería tu camino?

R: Sí, de niño vivía en Punta Umbría, mis padres eran maestros. Siempre estudiaba y jugaba al fútbol y era amigo del hijo del médico. Viendo al Dr. Enrique Prieto, en Punta Umbría, me enamoré de la medicina y ya siempre soñaba con ella. Él me enseñó la vivencia de la medicina y me transmitió la dedicación al cuidado de otras personas. Gracias a él, hoy sigo siendo médico de familia. Y hoy, de mayor, sueño con mis nietos, con mi Recre en primera y con pescar un buen atún.

P: ¿Qué ha sido lo más bonito que te ha regalado tu profesión a nivel personal?

R: El agradecimiento de muchas personas, el haber podido cuidar familias enteras, desde bisabuelos a hijos, nietos y bisnietos. Pero, sobre todo, me ha ayudado a cuidar y querer a mi propia familia. La medicina la seguimos viviendo todos juntos: esposa, hijos y sus parejas y mis queridos nietos.

P: ¿Hay algún paciente o historia que se te haya quedado grabada para siempre?

R: Muchas imágenes grabadas de la vida, la salud, la enfermedad y la muerte. Todo le impacta al médico, unas cosas por buenas y otras por malas. Pero algo me impactó hace 14 años, algo que sucedió que me alarmó, me puso nervioso, me entristeció, me sorprendió, me estresó, necesité de un gran esfuerzo y, a la vez, me dio vida y me alegró. Estando en el Puerto Marina del Rompido, en mi barco, entró un barco donde un tripulante chillaba llamando a un médico, todo parecía una broma, miré y me lo tomé así. Seguí mirando y vi que paró en los pantalanes y bajaron a una persona del barco y la tumbaron en el suelo del puerto. Me percaté de que algo pasaba, que no era broma. Corriendo fui y cuando llegué se me vino el mundo abajo, me paralicé un instante, en el suelo estaba una preciosa niña de 6 años ahogada. El barco la encontró flotando boca abajo en la ría, no eran sus padres, la habían recogido y salieron corriendo al puerto. La exploré y estaba sin pulso y sin conciencia. Estaba muerta. Afortunadamente hice las maniobras de resucitación y salió bien. Sorprendentemente, a la niña le comenzó a latir el pulso y comenzó a respirar. Había resucitado.Tras varios días en UCI, sobrevivió y hoy es una feliz mujer.

Asimismo, recuerdo el día en que sentí que me contagiaron de covid, un día en el que la consulta de covid estaba rebosada y quienes estábamos en consulta teníamos que atender a los pacientes enfermos sin los medios adecuados, sin saber quiénes eran posibles enfermos. Ese día los virus volaban entre nosotros. Al llegar a casa dije: “Hoy me han contagiado”. Afortunadamente tuve una buena recuperación.

P: ¿Qué parte de tu día como médico te hace sentir que todo el esfuerzo merece la pena?

R: La sanidad y la sociedad han cambiado totalmente desde que me inicié como médico hace 41 años. Hoy en día, creo que solo los médicos más veteranos, más serenos, con mayor experiencia, sienten que el esfuerzo de cada día merece la pena. Desafortunadamente, los médicos más jóvenes padecen los cambios en la sanidad y en la sociedad, y una gran cantidad de ellos no tienen satisfacciones por ser médicos.

Pero ser médico es algo indescriptible: cuidar a las personas, ayudarles en su vida habitual, en sus conflictos familiares y laborales, en sus enfermedades y en sus padecimientos, te da vida, alegría, bienestar y ganas de seguir esforzándote. Pero también te produce tristeza, agobio, lamento cada día cuando te hablan mal, cuando no te cuidan, cuando la enfermedad progresa a tu pesar, cuando no puedes aliviar más los procesos crónicos, etc. El sentimiento de un médico es complicado, pasas de la mayor alegría a la mayor impotencia en cuestión de minutos, y cada día, es para toda la vida y para todos.

Un médico de familia tiene consulta a demanda para diagnosticar y tratar la enfermedad, tiene consulta para prevenir la enfermedad como el cáncer de cérvix, de colon o el tratamiento del tabaquismo. Pero, además, hace retinografías en la prevención de la retinopatía en diabéticos, controla embarazos sanos, realiza dermatoscopias para el diagnóstico de enfermedades dermatológicas, fondos de ojos, infiltraciones, sorprendente cirugía menor, cuidados paliativos, ecografías de casi todo, control de procesos crónicos como hipertensión, diabetes, EPOC, asma, colesterol alto y múltiples más, y actuamos sobre las enfermedades mentales y conflictos familiares y laborales, entre otras muchas más cosas.

P: Con tantos años de experiencia, ¿qué te ha enseñado la Medicina sobre las personas… y sobre ti mismo?

R: La medicina te hace fuerte moralmente, te enseña a ser sensible con los pacientes, a ser prudente, a escuchar a quien te necesita, pero también a capear las exigencias de la población. La medicina te enseña a investigar, a esforzarte en aprender más cada día. La medicina te hace más sabio cada día que pasa.

Sobre las personas, los médicos de familia saben varias cosas, como que la inmensa mayoría de ellas te quiere, te cuida, te necesita, se apoya en ti y te busca. Esto es maravilloso y te colma de alegría. Pero el médico también sabe que no puedes aferrarte a ellas. Cualquier persona, inesperadamente, ante el más mínimo conflicto, por ejemplo, no hacer una simple receta de 1 euro echa por tierra muchos años de cuidados hacia ella y toda su familia, toda una desilusión, muy frecuente en nuestra sociedad actual, y le sucede a todos los médicos de familia. Una pena.

P: Hablemos de tu pasión por el Recreativo de Huelva y luego continuaremos hablando de la sanidad pública. ¿Qué significó para ti el Recreativo en tu infancia o juventud?

R: Mi pasión por el RECRE nació muy pronto, con 4-5 años iba con mi padre al Colombino desaparecido. Recuerdo el primer ascenso del Recre, cuando estudiaba medicina y fui a recibirlos al Hotel Macarena de Sevilla dónde pernoctaron antes de venir a Huelva. Fue mi padre, un gran recreativista fallecido, tenía su pequeño museo del Recre, que incluso expuso públicamente el que me emocionó con el Recre. De él, mis hermanos y yo heredamos la pasión.

En la consulta con su bata y el escudo del Recre
En la consulta con su bata y el escudo del Recre

P: ¿Qué siente cuando entra en el estadio o cuando escucha el ambiente antes de un partido?

R: Mi RECRE no es mi hobby, es mi pasión, es mi vida, me da fuerzas para seguir viviendo, lo vivo cada día y por supuesto cada fin de semana. Pero a mí lo que me emociona es escuchar el himno del recre que canta Rocío Márquez y sobre todo escucho cada día desde el 16 de octubre el mismo himno, su música por amanaway que tengo colgado en mi Facebook. Lo escucho y me emociona y se me ponen las carnes de gallina.

P: ¿Hay algún partido del Recre que asocie a un momento personal importante?

R: Un momento importante reciente e indescriptible ha sido la temporada 2020-2021, el sufrimiento a lo largo de las últimas semanas de liga fue incalculable, semanas que culminaron con el descenso de 2 categorías, al descender de 2º B a 3º RFEF.

P: Si tuviera que explicar tu amor por el Recre a alguien que no lo entiende, ¿qué le diría?

R: Amo a Huelva y su gente, y allá dónde voy alardeo de ello, explico sus virtudes y la defiendo a muerte. He trabajado en dos barrios, La Orden y el Molino, vivo en el centro y cada día camino 10 km por las calles de Huelva, y observo como su gente es amable y cariñosa.

El RECRE de mi alma, es la pasión de mi vida, es lo que hace grande Huelva y a su población. Si el Recre gana, mañana Huelva siempre está más contenta. Soy socio y recreativista que me transmitió mi padre Emilio Márquez de Mora, creador de un minimuseo personal con cosas escritas y recuerdos del recre.

Su pasión por el Recre le ha convertido en tertuliano
Su pasión por el Recre le ha convertido en tertuliano

P: Sé que comparte esta afición con la familia ¿Cómo son esos momentos?

R: Efectivamente, compartimos mis dos hermanos y yo los partidos del Recre y sus tertulias, y por supuesto mi hijo y, con frecuencia, mi hija y mi nuera. Y ni que decir tiene, que mis 4 nietos son socios del Recre y los 2 mayores me acompañan algunas veces al estadio y ya han pisado el césped del Nuevo Colombino y fotografiado con los jugadores.

Hay pocos placeres tan sencillos, como que tu familia te acompañe a animar al Recre en sus partidos.

En el césped del Colombino celebrando el último ascenso con su familia
En el césped del Colombino celebrando el último ascenso con su familia

P: ¿Qué devenir le augura a nuestro Recre esta temporada?

R: El devenir deportivo del Recre esta temporada es muy incierto, he pasado de estar convencido del ascenso directo a valorar un posible descenso, ya que está a 3 puntos con un partido menos. Van muchas jornadas y, aunque se entrevé la calidad de muchos jugadores, como equipo es uno más de la categoría y cualquiera nos puede ganar. Está claro que el equipo técnico cesado no ha sido capaz de transmitir intensidad al equipo, no ha sido capaz de evitar el estrés de los jugadores en los últimos 10 minutos de cada partido, no ha sido capaz de evitar las ocasiones de gol del contrario, no ha sido capaz de los jugadores siguieran sus instrucciones como ha repetido en las dos últimas ruedas de prensa.

Pero no olvidemos que los jugadores son los que no siguen muchas instrucciones del entrenador y que la falta de ocasiones es por falta de calidad de los jugadores y los goles casi siempre por falta de concentración de los mismos. Esperamos todos los recreativistas que el nuevo técnico sea capaz de resolver estos y otros problemas, pero también se necesita una sustitución de jugadores en el mercado de invierno.

P: Volvamos a la sanidad pública. ¿Qué emociones te despierta ver cómo ha cambiado la sanidad pública a lo largo de tu carrera?

R: La atención primaria de nuestra Salud Pública está al borde del caos. El motivo principal es la falta de médicos, por presupuestos insuficientes. Los médicos ya no soportamos tener consultas con pacientes de otros médicos y un número creciente de urgencias banales de todo tipo. Que quiten los cupos dónde no hay médicos y cambien a los pacientes a cupos donde si hay médicos.

El problema se incrementará próximamente. Hay que destinar muchos más medios económicos a la  atención primaria, pero para utilizarlos en compensar a los profesionales sanitarios. Si esto no es así los profesionales emigraran a otros países, a otras Comunidades o a la privada.

P: ¿Hay algo que te duela especialmente de la situación actual del sistema?

R: Sí, me duele que algunos pacientes no quieran a sus médicos y los maltraten casi a diario. Cada día hay que soportar una situación banal conflictiva, y eso duele, y sobre todo duele a los médicos jóvenes, que los desmotivan y no quieran ser médicos de familia. Hay que cuidar a tú médico, porque será, el que te cuidará y mejorará tu vida cuando estés enfermo. Lo fundamental es que quieran a sus médicos y enfermeros, que los traten bien, que son quienes cuidan de su salud y si los maltratan quien les va cuidar.

Que anulen sus citas si no van a acudir a la misma. Cada día, a cada médico, entre 5 y 7 citas no acuden los pacientes y no son anuladas. Eso son 35 citas a la semana. O sea, como si un médico no pasara consulta un día de la semana. Un grave problema, dependiente de la población. Así que nadie se queje, que todos somos culpables de los problemas en atención primaria.

P: ¿Qué te preocupa más cuando piensa en tus pacientes y en el futuro de la Atención Primaria?

R: Me preocupan las citas con el médico de familia y con los especialistas. Las citas para ver a tu médico de familia están entre 10 y 35 días y las citas de especialistas entre 60 días y 270 días. Esto provoca que el médico de familia tenga dificultades en apoyarse en otros especialistas ante enfermedades que no puede resolver con sus medios.

Cada día lloro al ver las colas por las mañanas en cualquier centro de salud para pedir cita para su médico. Esta mañana, cuando llegue al centro de salud a las 8 horas había una larga cola. En ella, había 3 pacientes de mi cupo entre 75 y 83 años que estaban en la cola desde las 7 horas. Me vieron y me dijeron: "hemos preguntado en la cola y somos los primeros pacientes de su cupo, como hay 8 citas diarias para cogerlas a las 8 h, pues nos veremos luego". Más tarde, fueron a mi consulta y me dijeron: "no nos han dado número para usted, ¿qué hacemos?". ¿Qué pasó?, pues que delante de ellos había 8 pacientes que cogieron mis citas, eran pacientes de cupos de médicos que no tenían consultas ese día y estos se reparten entre los demás cupos que si están los médicos presentes. Un horror. Evidentemente, los atendí sin cita, ¿cómo los iba a dejar sin atención después de venir tan temprano para verme?. Esto necesita una solución inmediata, situación que perdura desde hace 5 años.

P: Si pudiera pedir un único cambio realista para mejorar la sanidad, ¿cuál sería?

R: Es difícil, para ello, o se incrementa los presupuestos dirigidos a que los profesionales trabajen más y en mejores condiciones o esto se irá a pique. Desafortunadamente, los dirigentes cercanos de nuestra sanidad hacen lo que pueden con los presupuestos que tienen, ya no pueden mejorar nada la sanidad. Se necesita una actuación diferente a nivel global, a nivel, no de centros, ni distritos, ni provincial, sino Comunitario o Nacional.

La sanidad pública ha modificado todo su esquema por diferentes motivos. El principal es que no existen médicos para cubrir plazas libres y anualmente no se crean las plazas necesarias para que no haya déficits. Los médicos emigran a lugares donde ganen más dinero, dónde tengan contratos largos y donde sean mejor tratados por la administración y por la población.

P: Hablemos de jubilaciones y futuro de la profesión. ¿Qué siente al pensar que en pocos años os jubilaréis tantos compañeros?

R: Una gran desilusión. Un porcentaje creciente de médicos son personas recién terminadas la carrera, no son especialistas en medicina de familia, sin experiencia y sin sabiduría. Y esto no puede ser, esto provoca menor calidad de la medicina y un bloqueo creciente de las citas a especialistas, de las urgencias hospitalarias o de las citas de resonancias o ecografías. Un problemazo.

La Sanidad se seguirá viendo afectada. Y más aún si el Gobierno antes de fin de año no prorroga la jubilación activa que permite a médicos de familia seguir trabajando jubilados. Si no prorroga la jubilación activa en 1 mes, 1200 médicos de familia de España quedarán definitivamente jubilados y nos quedaremos con muchas plazas sin cubrir, sobre todo en los pueblos pequeños.

P: ¿Te inquieta cómo quedará el sistema sin tantos médicos con experiencia?

R: Sí, a todos les inquieta como quedará el sistema sanitaria en breve, inquieta a políticos, dirigentes, profesionales y parece que a la población en general le interesa poco. Yo no veo a asociaciones vecinales, sindicatos y otras organizaciones luchar fervientemente para mejorar la sanidad con propuestas a pie del centro de salud y de la consulta del médico.

P: ¿Qué legado profesional te gustaría dejar cuando llegue tu jubilación?

R: Bueno, que un médico de familia deje un legado es complicado, tiene una labor difícil, y sólo sus pacientes y compañeros le recordarán. Pero yo si estoy satisfecho y sí considero que voy a dejar un legado. Este legado es en la Investigación. He tenido la fortuna de dirigir un equipo de investigación líder a nivel mundial, en la investigación del cumplimiento terapéutico en las enfermedades cardiovasculares. Si escribes en google cumplimiento terapéutico o adherencia terapéutica en Huelva veras nuestros múltiples estudios nacionales e internacionales.

P: En la familia continua la vocación. ¿Qué sentiste la primera vez que tu hija te dijo que quería ser médico como tú?

R: Sí, mi hija Sara es médico de familia y mis hijos, Cristina y Emilio, ópticos-optometristas. Sara desde pequeña quería ser médico. Su vocación la fue adquiriendo poco a poco mientras iba creciendo e iba viendo la dedicación de su padre hacia la medicina y el cuidado de los demás. Ha sido una gran ilusión y una gran alegría, hay pocas cosas en la vida como que tu hija quiera seguir los pasos vocacionales y profesionales de su padre. Gracias.

Junto a su hija Sara
Junto a su hija Sara

P: ¿Qué te gustaría que ella heredara de tu forma de ejercer… y qué te gustaría que hiciera diferente?

R: Afortunadamente, y aunque es muy joven, todo lo que deseaba que pudiera heredar ya lo ha conseguido, es una profesional excelente, dedicada, de trato amable con sus pacientes y compañeros, muy eficaz y muy trabajadora. Siempre dije que mi etapa como investigador acabaría cuando mi hija, con su trabajo de investigación y mi ayuda, consiguiera el doctorado y el título de Doctor en Medicina. Y ya lo ha conseguido, con lo cual mi satisfacción con la herencia está colmada.

P: ¿Tienes proyectos futuros que desarrollar?

R: Nuestros proyectos actuales se centran en la investigación. Actualmente estudiamos el cumplimiento en la enfermedad pulmonar con la dirección de una Tesis doctoral. Y colaboro con el desarrollo de la terapia visual, salud visual, ortoqueratología o prevención de la miopía de la óptica que mis hijos tienen en calle Rascón.

Y en el centro de salud estamos dirigiendo y enseñando a realizar ecografías y tenemos una escuela de cirugía menor que promovemos.

P: ¿Existe algún referente en tu vida personal?

R: Sí, a nivel personal, mi querida esposa Esperanza Rivero ha sido siempre mi referente, la conocí a los 16 años y juntos hemos vivido los buenos y malos momentos con sosiego, pero los éxitos familiares han sido conjuntos, pues ella ha colaborado en mis proyectos de investigación, ha cuidado de sus hijos y de sus nietos y mantiene cohesionada a toda su familia, con una gran capacidad conciliadora y eficaz en todo lo que hace.

Junto a su esposa  Esperanza Rivero
Junto a su esposa Esperanza Rivero

P: Ha sido un placer conversar contigo. ¿Te gustaría añadir algo más?

R: Nada Félix darte las gracias por hacerme un hueco en tu sección y por el tiempo dedicado 

Gracias a ti, ha sido un placer conversar contigo

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