Macarena de la Torre: "El Rocío no es solo una semana al año, es una vida entera"
Almonteña de cuna y artista de corazón, Macarena de la Torre encarna la unión perfecta entre la tradición más pura y la comunicación del siglo XXI
En esta entrevista, la cantaora desglosa su idilio con la Virgen del Rocío, su respeto sagrado por el flamenco y cómo la naturalidad la llevó a convertirse, casi sin buscarlo, en un referente en las redes sociales. Una charla sobre raíces, fe y la verdad que reside en el cante.
P: ¿Cómo empezó tu relación con el cante y qué papel jugó Almonte en ese camino?
R: En Almonte es muy común que las personas, prácticamente desde el vientre de su madre, ya estén escuchando sones rocieros. Es una tierra donde el cante forma parte de la vida cotidiana y donde mucha gente tiene una facilidad natural para cantar.
En mi caso, canté por primera vez con apenas tres años en el Chaparral, en un acto conmemorativo del Día de Andalucía. Aquel momento, aunque yo era muy pequeña, fue muy especial. De alguna manera intuí que el escenario iba a formar parte de mi vida.
P: ¿Qué significa para ti cantar siendo almonteña y rociera?
R: Las primeras letras que salieron de mi garganta fueron dedicadas a la Virgen del Rocío, concretamente una plegaria de María Pulido que empieza diciendo: “Y mis padres me hablaron de ti”.
De todo lo que canto, creo que aquello que va dedicado a la Virgen en mi voz suena diferente, porque es de las cosas que más siento en mi vida. Y, por supuesto, el privilegio de poder cantarle a mi Virgen del Rocío el Lunes de Pentecostés, a hombros de sus almonteños, puedo afirmar que es también lo más grande a lo que jamás pude aspirar.
P: ¿Recuerdas la primera vez que cantaste en un ambiente relacionado con la romería?
R: En mi infancia tuve la suerte de ir al Rocío con mis padres, mis tíos y mis primos. Son recuerdos muy bonitos que guardo con mucho cariño.
Recuerdo que muchas veces me subían a una mesa, a modo de pequeño escenario, y yo, jugando a ser artista, cantaba sevillanas mientras todos me miraban y se reían. Sin saberlo, ya estaba empezando a vivir el cante dentro del ambiente rociero.
P: ¿Qué palo o estilo del flamenco sientes más cercano a tu personalidad?
R: Aunque llevo muy dentro el fandango de Huelva, he de reconocer que cantar por seguiriyas me permite ahondar mucho más en mi interior como artista. Cada tercio me hace descubrir sensaciones nuevas.
Creo que cantando por seguiriyas uno se enfrenta a lo más profundo del cante. Como decían los antiguos, cuando se canta por seguiriyas “te sabe la boca a sangre”.
P: ¿Cómo combinas tu vida artística con tu faceta como influencer?
R: La verdad es que ser influencer no ha sido algo que yo haya buscado de manera consciente. Con el paso de los años se ha ido convirtiendo, simplemente, en una parte más de mi vida.
Todo empezó durante la pandemia. En aquellos momentos tan difíciles me aferré a lo que sabía hacer: cantar, cocinar y compartir pequeñas cosas de mi vida cotidiana. Me consta que había mucha gente pendiente de esos momentos y, de alguna forma, acompañábamos juntos esos días en los que parecía que ni siquiera la televisión tenía contenido.
A día de hoy tengo claro que, si no fuera por la gente que me sigue, no tendría la visibilidad que tengo. Por eso siento que también me debo a ellos, y puedo decir que las redes sociales me han aportado muchas cosas bonitas.
P: ¿Qué tipo de contenido intentas transmitir a tus seguidores sobre la cultura rociera?
R: En cuanto al Rocío, mi única intención es mostrarlo tal como forma parte de mi vida cotidiana.
Siempre digo lo mismo: el Rocío no es solo una semana al año. El Rocío es una vida entera. Es compartir, tender la mano a quien lo necesita, vivir desde un espíritu bondadoso y caritativo que muchas veces echamos en falta en la sociedad de hoy. El Rocío es mucho más que una fiesta. Es, como digo siempre, una forma de vida.
P: ¿Crees que las redes sociales ayudan a mantener vivas las tradiciones o las transforman?
R: Las tradiciones se transmiten de padres a hijos. Son vivencias compartidas que pasan de generación en generación y que se mantienen vivas con el tiempo.
Las redes sociales, en cierto modo, nos permiten mirar hacia el pasado y recordar la esencia y la verdad de muchas cosas. No creo que transformen las tradiciones en sí mismas; en realidad es la sociedad la que va cambiando. A veces esos cambios son positivos y otras veces no tanto.
P: ¿Quiénes han sido tus mayores referentes en el cante?
R: Dentro del flamenco, mis grandes referentes han sido La Niña de los Peines, Pepe Pinto, Chocolate, Camarón o Enrique Morente, entre muchos otros.
Y en el ámbito de las sevillanas también he tenido referentes muy importantes para mí, como Manuel Pareja Obregón, La Canastera o Chiquetete.
P: ¿Qué sientes cuando cantas sevillanas o plegarias relacionadas con la devoción rociera?
R: Cantar sevillanas o cualquier canción relacionada con la devoción rociera me lleva directamente a mi origen. Me lleva a mi tradición y, sobre todo, me lleva a mi madre. No hay nada más verdadero que aquello que te hace mirar hacia tu raíz.
P: ¿Cómo te preparas emocionalmente antes de una actuación importante?
R: Antes de una actuación importante intento, en primer lugar, cuidar mucho mi voz y apoyarme en una técnica vocal adecuada.
Pero también procuro estar tranquila, concentrada y mentalmente preparada. Siempre pienso en el público y en la responsabilidad que supone subirse a un escenario. Mi intención es dar siempre lo máximo de mí.
P: ¿Qué mensaje te gustaría dejar a las nuevas generaciones de rocieros y amantes del flamenco?
R: El mensaje sería distinto para cada uno.
Al rociero le diría que no pierda nunca la noción de la fe, porque el Rocío es mucho más que cante, baile y vino. El Rocío es agradecer a la Virgen, es tener siempre presente a los demás y vivir desde la generosidad.
Y al que ama el flamenco le diría que se prepare, que estudie y que se forme. Cuando existe una base sólida, cada artista puede mirar hacia el horizonte que quiera. La innovación es buena, pero cuando el cante está bien fundamentado, la verdad siempre permanece.
P: ¿Cuál ha sido el momento más especial que has vivido cantando?
R: Sin duda, los momentos más especiales que he vivido han sido cantarle a la Virgen del Rocío durante su procesión. Son instantes difíciles de explicar con palabras.
P: ¿Qué proyectos tienes para el futuro como artista y creadora de contenido?
R: Como cantaora, ahora mismo se plantea una primavera y un verano con bastantes conciertos, además de algunas exaltaciones dedicadas a la saeta.
Y como creadora de contenido estoy inmersa en un proyecto muy bonito: un podcast en el que invito a diferentes personas a compartir vivencias y experiencias con la gente.
P: Si tuvieras que describir con una palabra lo que es ser cantaora y rociera, ¿cuál sería y por qué?
R: Si tuviera que definirlo con una sola palabra, sería: un regalo de la Virgen.
P: ¿Quieres agregar o expresar algo más que no te haya preguntado?
R: Nada más; bueno sí, agradecerte que me hayas hecho un hueco en tu querida sección Rincón Choquero.