Pilar Miranda agradece a Huelva su unidad y humanidad tras la misa funeral por las víctimas de Adamuz
La alcaldesa destaca la respuesta ejemplar de la ciudad, el respeto mostrado durante el funeral y el compromiso colectivo de acompañar a las familias, trabajar por la verdad y honrar la memoria de las víctimas.
La alcaldesa de Huelva, Pilar Miranda, ha hecho público un mensaje de agradecimiento a la ciudadanía tras la misa funeral celebrada en el Palacio de Deportes Carolina Marín en memoria de las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz. Un texto cargado de emoción, reflexión y reconocimiento colectivo, en el que destaca la respuesta ejemplar de la ciudad en uno de los momentos más duros de su historia reciente.
A continuación, el mensaje íntegro difundido por la alcaldesa:
💙 GRACIAS, HUELVA
Han pasado ya más de 48 horas desde que los onubenses unidos en un único abrazo arropamos desde el silencio y la fe a las familias que sufrieron un golpe tan terrible en Adamuz. Un tiempo de reflexión, pero también de orgullo a pesar del dolor.
Huelva dio una lección de humanidad, fe, respeto y unidad a todo el mundo. Es por ello que no quiero terminar la semana sin compartir con vosotros mi pública gratitud a todas y todos los que lo hicieron posible. Gracias, de verdad, a cada uno de los que estuvo presente en silencio y recogimiento, reconfortando el dolor de tantas familias.
A Sus Majestades los Reyes, en un gesto de cercanía y apoyo que dio aún más sentido a un acto profundamente humano. A la Diócesis de Huelva por asumir la responsabilidad de ofrecer a las familias el funeral que las víctimas merecían, y a la Diputación Provincial por su colaboración inestimable para su celebración. A la Junta de Andalucía, a su presidente Juanma Moreno, a los alcaldes y alcaldesas y representantes institucionales que nos acompañaron con sinceridad, de corazón.
A Cruz Roja, Protección Civil y todos y cada uno de los cuerpos y fuerzas de seguridad que participaron en el dispositivo, así como a todos los técnicos de todas las administraciones y áreas implicadas. Un agradecimiento que hago extensivo a quienes nos acompañaron desde sus casas en cualquier rincón de España. Estoy convencida de que las familias sintieron su calor.
También quiero destacar el respeto y la sensibilidad con la que los medios de comunicación informaron desde el primer momento, demostrando que se puede contar el dolor sin herirlo. Y quiero hacerlo poniendo un énfasis especial en los medios locales. Estos días la atención de toda España estuvo en Huelva, pero son ellos, los que conviven con las familias y las víctimas a diario, los que han permanecido a su lado desde aquella fatídica noche del 18 de enero, cuando el paso de las horas en la estación nos hizo tomar conciencia de la magnitud de la tragedia. Los grandes focos se apagarán, pero ellos seguirán acompañándolos.
Pero, sobre todo, mi pensamiento y mi abrazo están con las víctimas y con sus familias. Su dignidad, su fortaleza y su manera de afrontar una pérdida tan injusta nos conmueve y nos obliga como sociedad. Nos dieron una lección a todos. Nada puede aliviar su dolor, pero no están ni estarán solas.
Por ello, debemos asumir todos un compromiso firme. Se lo debemos. Sujetemos juntos la rosa blanca a la que Liliana y Fidel se aferraron para encontrar fuerzas durante la misa. Honremos sus palabras trabajando para que se conozca la verdad, para que se haga justicia y para que nunca más tengamos que lamentar una tragedia así.
Huelva ha estado a la altura. Ha sido una ciudad unida, respetuosa y profundamente humana. Gracias por demostrar, una vez más, quiénes somos.
Siempre con las víctimas.
Siempre con sus familias.
Un mensaje que resume el sentir de una ciudad marcada por el dolor, pero también por la solidaridad, el respeto y la unidad mostrada en uno de los días más difíciles para Huelva.