Home Sierra Galaroza 1995, el año que impulsó el prestigio cultural de Galaroza
1995, el año que impulsó el prestigio cultural de Galaroza

1995, el año que impulsó el prestigio cultural de Galaroza

0

Hay años en el calendario histórico de los pueblos que se recuerdan durante muchas generaciones. Esto sucede con 1995 en Galaroza, una etapa reciente que acumuló diversos acontecimientos en el ámbito cultural que impulsaron la vida de los ciudadanos en este apartado.

Ahora, la Asociación Cultural Lieva va a rescatar los eventos y citas que jalonaron ese año, cuando se cumple un cuarto de siglo desde que tuvieron lugar. La campaña incluye recordatorios en redes sociales y la edición de una nueva edición de la revista ‘La Regaera’ con un resumen de imágenes relacionadas con esta efeméride. Incluso se está pensando en organizar una exposición fotográfica, aunque fuese virtual, y también en desarrollar algo más alguno de los eventos que más significación tuvieron o de los que se conserven más datos.

1995, el año que impulsó el prestigio cultural de Galaroza

Comenzó 1995 con la inauguración del Salón Cultural Las Aguas, el 26 de febrero, concretamente, una de las infraestructuras culturales más importantes de la Sierra en aquel momento, y que se ha convertido en lugar de encuentro que ha visto pasar la vida de los cachoneros con celebraciones festivas, representaciones teatrales, bailes, carnavales, actos políticos, exposiciones y un sinfín de iniciativas que han dado vida a Galaroza.

1995, el año que impulsó el prestigio cultural de Galaroza

Este espacio fue pilar fundamental y necesario para la celebración del mayor evento cultural que ha visto la localidad a nivel de prestigio provincial en las últimas décadas. La organización de las X Jornadas del Patrimonio de la Comarca de la Sierra dejó en la población un sentimiento de orgullo en todos los vecinos por el éxito obtenido. Además del nivel organizativo y de contenidos, estas jornadas vieron nacer a la Federación de Asociaciones de la Sierra, una entidad que consolidó las jornadas a partir de ese momento.

La ebullición del pueblo en aquellos momentos era importante. Se habían inaugurado un año antes acontecimientos de relieve a nivel andaluz, como los Encuentros de Escritores de la Sierra o la Velada de Poesía Erótica, se habían publicado varios números de la revista ‘Rumor de Aguas’, el asociacionismo vivía momentos de empuje con la Asociación Al-Jaroza como máximo exponente y el Ayuntamiento, dirigido por Aurelio Fernández Ortega, apoyaba cualquier iniciativa en la medida de sus posibilidades.

1995, el año que impulsó el prestigio cultural de Galaroza

Durante los doce meses se desarrollaron importantes acontecimientos, como por ejemplo el intercambio con la localidad francesa de La Rochelle. Impulsado por Pedro A. Cantero, que fue galardonado con el Pero de Oro de Galaroza, los cachoneros visitaron Francia y también los franceses llegaron a Galaroza y conocieron sus paisajes, fiestas y hospitalidad.

1995, el año que impulsó el prestigio cultural de Galaroza

En otro orden de cosas, se editó un folleto turístico denominado ‘Galaroza, Manantial de Naturaleza’, con fotografías de Eloy García y Fernando Sánchez, que significó el primer elemento de marketíng para la localidad desde hacía décadas, se disfrutó de exposiciones de gran relieve, como la de François Fevre, el pueblo se volcó con la XV edición de los Días de la Amistad, y se celebraron fiestas de barrio, como el de La Era.

El impulso al pueblo no se quedó ahí, ya que en años siguientes siguieron produciéndose hitos interesantes, como la fundación de la Asociación de Mujeres Los Jarritos, la creación de la romería en honor de la Divina Pastora, la publicación de libros sobre la localidad o la celebración de la Concentración Motera Cachonera; de igual modo, las tradiciones e historia cachoneras fueron divulgadas en programas de televisión, como el recordado ‘Tal como somos’, y se recibió a José Luis Tovar, el atleta cachonero que regresó como medallista paralímpico en Atlanta ’96.

La intención de la Asociación Lieva es retrotraer a los cachoneros a momentos relevantes de su historia contemporánea para que los mayores recuerden lo que ayudaron a construir y los más jóvenes conozcan acontecimientos de su pueblo que no están muy lejanos en el tiempo.