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La ampliación de la mina de Riotinto obliga a desviar la carretera A-461

La ampliación de la mina de Riotinto obliga a desviar la carretera A-461

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La actividad minera del Proyecto Río Tinto está acelerando el deterioro del trazado de la carretera A-461 que discurre entre el cruce de Zalamea la Real con la Nacional 435 y la conexión con la Autovía de la Plata, ya en el límite oriental de las provincias de Huelva y Sevilla.

Los mayores problemas se están dando en los kilómetros que discurren sobre la explotación minera, desde los accesos a Minas de Riotinto y la salida hacia el cruce de Campofrío y La Granada de Riotinto por La Dehesa.

El trasiego continuo de camiones de gran tonelaje que salen de la explotación cargados de mineral unido a los vehículos pesados que utilizan esta vía de acceso al vertedero de residuos industriales de Nerva y el transporte inducido hacen que el proyecto de mejora de esta arteria se haya convertido en una continua reclamación de los ayuntamientos de la zona minera.

La carretera A-461 ha quedado literalmente engullida por la explotación de los filones adyacentes, entre ellos el de la Corta de Cerro Colorado, que ha generado una vertiginosa caída e inclinación del terreno de un par de decenas de metros de profundidad visible desde el Mirador.

El peligro de deslizamientos o derrumbes (más en época de lluvias), la ausencia de arcenes de seguridad y las voladuras de los barrenos de la mina traen de cabeza a los conductores y usuarios que a diario circulan por esta vía de comunicación.

Precisamente el último corte de la A-461 se produjo el pasado 23 de enero. Estaba programado y avisado por el Servicio de Carreteras de la Junta de Andalucía. La Consejería de Fomento ordenó a la empresa Atalaya Riotinto Minera esta operación se seguridad y limpieza tras observar el estado de la vía de comunicación, que entrañaba riesgos para los usuarios.

Y son muchos los vehículos que la atraviesan: los vecinos de la Sierra de Huelva adscritos al área sanitaria del Hospital de Riotinto, los conductores de la zona de Nerva y Minas de Riotinto que la usan para conectar con el cruce de Campofrío hacia Aracena, urgencias, ambulancias o los vehículos que procedentes de la N-435 en Zalamea quieren conectar con la autovía de Extremadura.

Las autoridades calculan que unos 2.500 vehículos pueden circular diariamente por este deteriorado trazado.

Una vez que el proyecto de autovía de la Cuenca Minera ha quedado apartado en el congelador de la Junta solo se conoce la inversión anunciada y ejecutada por parte de la Consejería de Fomento y Vivienda de la Junta de Andalucía en 2018. Unas obras que tuvieron un coste de 650.000 euros, básicamente invertidos en la mejora del firme.

Pero esas obras no contemplaban el desvío alternativo para esta carretera que evitaría tener que atravesar la instalación minera y las balsas de residuos de Gossan y Cobre situadas en las cercanías del pantano de Campofrío.

De hecho, la Consejería de Fomento ha confirmado a Diariodehuelva.es que no existe propuesta oficial para modificar este trazado por lo que, sencillamente, hoy por hoy no está en la cartera de prioridades.

Aunque el Ayuntamiento de Nerva ya ha planteado a Atalaya Riotinto Minera la necesidad de hacer una carretera que una Nerva con La Dehesa sin tener que pasar obligatoriamente por Riotinto. La compañía tomó nota de la petición municipal el pasado verano pero nada se sabe de esa conexión Nerva-La Dehesa que evitaría la zona vial en cuestión.

El proyecto de ampliación de la actividad minera planteado para los próximos años por Atalaya Riotinto conlleva la ampliación de la corta minera y obligará a desviar el actual trazado de la A-461 que discurre entre la Corta Atalaya y Cerro Colorado, centro neurálgico de la actividad industrial y donde se acumulan las voladuras. El tramo entre Minas de Riotinto y la aldea de La Dehesa es el más afectado por lo que necesitará un desvío alternativo que bordee Corta Atalaya.

La olvidada Autovía de la Cuenca Minera

Hace justo una década se anunció que la Consejería de Obras Públicas y Transportes había sacado a información pública el tramo Zalamea la Real – Minas de Río Tinto perteneciente a la prometida autovía de la Cuenca Minera. Se trataba del primer tramo, de 9 kilómetros de longitud, de esta nueva vía de alta capacidad y su construcción, dijeron, contaba con un presupuesto estimado de 41,7 millones de euros.

La autovía de la Cuenca Minera se incluyó en el Plan de Infraestructuras para la Sostenibilidad del Transporte en Andalucía (PISTA 2007 y 2013) y tenía previsto conectar la N-435 a la altura de Zalamea la Real con la A-66 Ruta de la Plata en El Ronquillo, mediante una nueva vía de gran capacidad de 50 kilómetros de longitud cuya inversión se estimó en 300 millones de euros.

Según el proyecto, este eje canalizaría el tráfico de largo recorrido entre el núcleo urbano de Huelva, las zonas turísticas de la costa occidental onubense y la zona de producción agraria intensiva del litoral hacia la Ruta de la Plata.

El anteproyecto que salió a información pública planteaba la construcción del tramo de la nueva autovía al sur de la actual carretera A-461 Este tramo conectaría con la A-476 entre las localidades de Minas de Riotinto y Nerva.

El trazado incluido en el proyecto comenzaba en el enlace de Zalamea la Real, que se situará en la actual N-435, a unos 2,2 kilómetros al sur de la población.

La nueva autovía planteaba adentrarse en el término municipal de El Campillo, con un trazado paralelo a la carretera A-461. En este punto cruza la cola del Embalse de Zumajo mediante el Viaducto de los Covachones y continúa la traza en la vertiente norte del embalse, al sur del municipio de Minas de Riotinto. El primer tramo de la Autovía de la Cuenca Minera finaliza al sur de la carretera HU-6104, en el futuro enlace de Minas de Riotinto.

El anteproyecto incluía la construcción de un ramal de 1 kilómetro para conectar la autovía con la A-476 entre Minas de Riotinto y Nerva. Además, se construirá un ramal de 1,4 kilómetros de conexión de la carretera A-478 con la N-435 al sur de Zalamea la Real. Además del Viaducto principal de los Covachones, se planteó construir un total de 13 estructuras para salvar caminos rurales y vías pecuarias. Por separado se redactará el proyecto de Restauración Paisajística correspondiente, de forma que la nueva autovía quede integrada en el paisaje y su entorno.

Todo ha quedado varado en los cajones de la Consejería hasta el punto que ni está previsto construir el desvío por Cerro Colorado y Corta Atalaya.

 

 

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