Home Cuenca Minera El Campillo Elaboran una nueva investigación sobre la “masacre” de la cárcel de Salvochea
Elaboran una nueva investigación sobre la “masacre” de la cárcel de Salvochea

Elaboran una nueva investigación sobre la “masacre” de la cárcel de Salvochea

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Los investigadores Gilberto Hernández Vallecillo y Alfredo Moreno Bolaños sostienen que los asesinatos fueron perpetrados por el Comité de Defensa de la República y no por la aviación franquista

Dos investigadores locales de la Cuenca Minera de Riotinto, el campillero Gilberto Hernández Vallecillo y el riotinteño Alfredo Moreno Bolaños, han elaborado una nueva investigación sobre los famosos hechos ocurridos el 25 de agosto de 1936 en la cárcel o depósito municipal de El Campillo, llamado entonces Salvochea, donde fueron asesinadas 11 de las 26 personas que se encontraban encarceladas.

Hernández Vallecillo y Moreno Bolaños consideran, en virtud de este nuevo estudio, que lo sucedido en la cárcel salvocheana no fue consecuencia de un bombardeo de la aviación franquista, como sostienen otras investigaciones publicadas, sino una “masacre” promovida por el Comité de Defensa de la República (C.D.R.), que se había creado nada más estallar el golpe de estado, el 18 de julio, y tenía su “principal núcleo” precisamente en la antigua Salvochea, tal y como ha explicado el propio Moreno Bolaños.

“Es cierto que el 25 de agosto hubo un bombardeo en Salvochea, pero por la mañana y en una zona muy alejada de la cárcel, donde estos hechos tuvieron lugar sobre las cinco de la tarde”, sostiene el investigador riotinteño, autor del libro ‘Génesis del Anarquismo en Minas de Río Tinto’, donde se abordan, entre otros muchos aspectos, los famosos sucesos ocurridos el 4 de febrero de 1888 en el antiguo pueblo de Riotinto y que han pasado a la historia con el nombre del Año de los Tiros.

Con este nuevo estudio, Hernández Vallecillo y Moreno Bolaños dan por buena, por tanto, la tesis que siempre defendió el franquismo y que fue seguida por muchos de los familiares de las personas asesinadas, refrendada también en el libro ‘El Campillo. De la independencia a la democracia’, publicado por la Universidad de Huelva en 2007 por encargo del Ayuntamiento de la localidad y escrito por los historiadores María Dolores Ferrero, Cristóbal García y José Manuel Vázquez Lazo.

Doce años después de aquella publicación, con la que el Consistorio campillero quiso conmemorar el 75 aniversario de la emancipación de la localidad, que se constituyó como municipio en 1931 con el nombre de Salvochea, los dos investigadores locales se basan en varias fuentes documentales, como las Actas Capitulares (AMEC), los documentos sumariales de los procesos judiciales (AMHDH) y otros documentos de índole variada en el Legajo Taylor (AHMFRT), así como en la transmisión oral, la hemerografía y testimonios de familiares de los asesinados y de algunos de los presos que salvaron su vida.

Todo ello ha sido utilizado por Gilberto Hernández Vallecillo y Alfredo Moreno Bolaños para la elaboración de un texto que han titulado ‘El estigma rojo de la Cuenca Minera de Río Tinto: Salvochea, Agosto 1936’, que formará parte del nuevo libro que ambos autores ya tienen casi finalizado y que esperan publicar en breve con el nombre de ‘Memoria Vindicada. 1936-1939. Estudio de la Memoria Histórica en la Cuenca Minera de Río Tinto. A la luz de las fuentes documentales’.

“La Cárcel o Depósito Municipal fue testigo de una actuación cruel con vecinos de Salvochea (El Campillo), bien por ser de diferente índole político al que gobernaba por entonces en dicho pueblo, bien por circunstancias de estatus social y sobre todo y lo más referido en declaraciones, por rencillas de la Huelga Revolucionaria de 1934 que pasaron factura en gran parte a los detenidos”, señalan estos investigadores en dicho capítulo.

“Nada más estallar el golpe de estado el 18 de Julio de 1936 -continúan- se formó el llamado Comité de Defensa de la República (C.D.R.)”, tras lo que “las detenciones y represalias por parte de los componentes de dicho Comité no se hicieron esperar y se inician dichas actuaciones a partir del día 19 de Julio y continuaron hasta el día 25 del mes de agosto con el execrable final de 11 asesinados, 5 heridos, 6 ilesos y 4 liberados”, añaden estos investigadores, seguros de que aquella masacre “no fue motivada por bombas procedentes de la aviación, primero por lógica ante la documentación gráfica y segundo porque hubo bombas, ¡sí!, las procedentes del desarme de los cuarteles de la Guardia Civil y arrojadas por la mano de los participantes en la detención y encarcelamiento de los asesinados”.