sábado. 26.11.2022
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Preguntas y respuestas para prevenir y hablar ante el suicidio

El suicidio es un problema social, multicausal y poliédrico, pero es también un problema evitable y prevenible
El apoyo como tabla de salvación
El apoyo como tabla de salvación
Preguntas y respuestas para prevenir y hablar ante el suicidio

Asociación Andaluza de Supervivientes por Suicidio de un Ser Querido (Ubuntu) y Asociación de Profesionales en Prevención y Posvención del Suicidio ‘Papageno’

El tercer sábado del mes de noviembre de cada año se dedica al Día Internacional del Superviviente de Suicidio. Los supervivientes son personas que han perdido a un ser querido por suicidio, iniciando así un duelo complicado caracterizado por la culpa, el estigma, la incomprensión, el tabú o las preguntas sin respuesta. En el caso del suicidio, numerosos estudios afirman que por cada muerte por suicidio se ven afectadas al menos seis personas de su círculo más cercano.

Datos y contexto

Once personas se suicidan cada día en España. En el año 2020, 3.941 personas se suicidaron en nuestro país, el número más alto desde que se tienen registros. Si echamos un vistazo a las cifras, desde el inicio del siglo XXI el número de suicidios nunca ha sido inferior a 3.000 muertes.

Todavía no conocemos los datos de 2021

En total el pasado año 2020 se produjeron en Huelva hasta 41 suicidios, según el Instituto de Medicina Legal, lo que coloca a la provincia como uno de los puntos negros en cuanto a porcentaje de muertes suicidas.

Sirva como referencia de que el problema va a más que 2017 terminó con 29 fallecidos por suicidios y lesiones autoinfligidas. Doce suicidios más en 4 años. Y si nos remontamos a 2010, según las cifras que recoge el Instituto Nacional de Estadística (INE), el dato es más alarmante, con 13 suicidios registrados. En una década hemos pasado en Huelva de 13 suicidios en un año a 41. Y el dato no ha provocado la reacción de las autoridades.

El suicidio es, además, la primera causa de muerte externa en España y duplica a las muertes por accidente de tráfico. El riesgo de suicidio aumenta con la edad y es por este motivo que las mayores tasas se producen en personas adultas y de la tercera edad, siendo menor en los adolescentes, que cometen más intentos.

Sin embargo, en la actualidad España no cuenta con un Plan Nacional dedicado a prevenir el suicidio, ni con medidas suficientes para reducir las cifras. A pesar de algunos avances en los últimos años, son escasas las campañas preventivas si las comparamos con las dedicadas a los accidentes de tráfico o a la violencia machista.

Grupos de ayuda mutua

Las personas que han perdido a un ser querido por suicidio quedan marcadas por un complejo duelo en el que el silencio suele ser el protagonista. Hay ocasiones en las que la muerte de su ser querido es tabú en el ámbito familiar, no pueden contar cuál ha sido la causa de la muerte o sienten que es una muerte que solo les ha ocurrido a ellos. Para avanzar en el duelo, existen los grupos de ayuda mutua, en los que las personas que han pasado por esta situación se reúnen para hablar de la pérdida, expresar sus emociones en un ambiente de comprensión y escucha o encontrar recursos que les permitan avanzar en este proceso natural.

La Asociación Andaluza de Supervivientes por Suicidio de un Ser Querido (Ubuntu), en colaboración con la Asociación de Profesionales en Prevención y Posvención del Suicidio ‘Papageno’ cuentan con grupos de ayuda mutua en las provincias de Cádiz, Sevilla, Córdoba y Jaén, además de en la ciudad de Jerez.

Medios de Comunicación

Los medios de comunicación son un agente crucial en la prevención del suicidio. A pesar de la creencia que prefiere silenciar estas informaciones para no producir un efecto contagio, numerosos expertos defienden que las informaciones basadas en el rigor, en el respeto y en la responsabilidad ayudan a salvar vidas.

Por contra, una pieza sensacionalista, que aporta detalles como el método empleado o simplifica las causas, provoca mucho daño en las personas afectadas por esta problemática.

Aportar datos y contexto, contar con especialistas, informar de los factores de riesgo, las señales de alerta o los factores de protección, junto a desmentir mitos e incluir recursos de ayuda, son las principales pautas a seguir en esta materia.

En definitiva, la presentación de información preventiva y la difusión de alternativas son esenciales para ayudar a visibilizar esta problemática y a salvar vidas.

En la misma línea, Papageno y las asociaciones La Niña Amarilla y AFASIB han publicado el manual ‘En mis zapatos: guía de recomendaciones para comunicar sobre el suicidio’, para ayudar a los periodistas a informar sobre este tema.

Conclusión

El suicidio es un problema social, multifactorial y poliédrico, pero es un problema evitable y prevenible. La mejor vacuna para salvar vidas es hablar de ello con el conocimiento y la experiencia de los especialistas y de las personas que conocen de primera mano esta realidad.

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