domingo. 15.02.2026
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El agua, el gran desafío de Huelva tras las borrascas

Embalses llenos, ríos al límite y una gestión cada vez más compleja

Embalse del andévalo
Embalse del andévalo
El agua, el gran desafío de Huelva tras las borrascas

Las sucesivas borrascas que han atravesado la provincia en las últimas semanas han devuelto el agua al centro del debate público en Huelva. Embalses al límite de su capacidad, desembalses preventivos, ríos con caudales elevados y municipios pendientes de la evolución de mareas y lluvias han dibujado un escenario poco habitual, pero cada vez más frecuente.

La imagen de pantanos recibiendo grandes aportaciones en pocas horas contrasta con los episodios de sequía prolongada vividos en años anteriores. Esta alternancia extrema obliga a una gestión hidráulica mucho más fina, en la que no solo se trata de almacenar agua para el futuro, sino también de evitar riesgos inmediatos para la población y las infraestructuras.

Los desembalses controlados se han convertido en una herramienta imprescindible, aunque no exenta de polémica. Vecinos de zonas ribereñas reclaman planificación y anticipación, mientras que los técnicos recuerdan que la prioridad es garantizar la seguridad de presas y cauces. A ello se suma la complejidad añadida de las mareas en los tramos finales de los ríos, que ralentizan la salida natural del agua hacia el mar.

Más allá de la emergencia puntual, el episodio reabre el debate sobre la adaptación al cambio climático, con lluvias más intensas y concentradas en menos días. Expertos advierten de que estos fenómenos extremos obligan a repensar infraestructuras, planes de protección civil y ordenación del territorio, especialmente en zonas inundables.

Huelva se enfrenta así a un reto de largo recorrido: aprovechar el agua cuando llega, minimizar los daños cuando sobra y garantizar un uso eficiente cuando escasea. Un equilibrio delicado que marcará el futuro de la provincia en los próximos años.