domingo. 14.08.2022
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Un libro recoge que en Doñana se comía lince con tomate

En 1954 los tres propietarios del coto invitaron a Franco a cazar a Doñana. Le expusieron al dictador la necesidad de parar los planes del gobierno de plantar eucaliptos en la zona.
Un libro recoge que en Doñana se comía lince con tomate

FOTO: El Rey Alfonso XIII cazando en Doñana  (Estación Biológica de Doñana)

Puede parecer extraño, incluso horripilante, pero lo cierto es que en un pasado no tan lejano, los habitantes del entorno de Doñana tenían al lince ibérico no como una especie en alto peligro de extinción que habitaba una reserva natural protegida, sino como una pieza de caza menor, que, una vez abatida, podía ser utilizada para la cocina al igual que hoy lo es un ciervo, un jabalí o un conejo, sin ir más lejos.

El lince con tomate, era un plato típico de la gastronomía onubense en esta zona, así se recoge en el libro 'Los ingenieros de Franco' del científico Lino Camprubí, historiador del Instituto Max Plank .

Según el propio autor, este libro trata de explicar como era la ciencia y la tecnología bajo el franquismo y entender su papel en la constitución del nuevo régimen a través de sus proyectos de redención de la España salida de la Guerra Civil.

De este estudio surge un panorama distinto al habitual de los años difíciles de la autarquía: un panorama en que la investigación científica y técnica aparece, no como una simple herramienta del poder, sino como "un elemento constituyente que dotó de contenido al régimen" y entre ellos uno de los papeles esenciales lo tuvo Doñana y el CSIC.

Este historiador recoge un capitulo enterno a Doñana y al nacimiento de la corriente ecologista en pleno franquismo. Concretamente el capítulo 7 de este libro se llama: Doñana: aristócratas, cazadores y administradores coloniales .

Según el historiador Lino Camprubí, en unas declaraciones recogidas en un podcast de El Independiente: “el gusto cinegético de los aristócratas de la época les convirtió en aliados de un grupo heterogéneo e internacional , algunos vinculados al CSIC, otros a WWF, esforzado en la conservación del coto de Doñana”.

Cuando Franco quería cubrir Doñana de Eucaliptos para la industria papelera

Según se recoge en el libro, en 1954 los tres propietarios del coto invitaron a Franco a cazar a Doñana. Le expusieron al dictador  la necesidad de parar los planes del gobierno de plantar eucaliptos en la zona. Un árbol de rápido crecimiento, muy adecuado para producir papel y que tiende a esquilmar otro tipo de vegetaciones, produciendo una alteración de los ecosistemas donde se introduce. En la carta en que piden la moratoria, hablan de conservar “un paraíso cinegético y zoológico de Europa”. En ese contexto, el considerado padre de Doñana, José Antonio Valverde, había hecho campaña por Europa entre nobles y reyes. Y entre nombres pujantes del conservacionismo como Edward Max Nicholson (WWF), Guy Monfort o Luc Hoffman.

Según se recoge en El Independiete Poscast, en paralelo, el ecologismo se empezaba a tratar como ciencia, más allá de la conservación. A nivel internacional, la propia WWF había nacido al calor de la descolonización, mientras que biólogos ingleses venían a Doñana a realizar expediciones ornitológicas. Después de todo, era una manera relativamente cercana de ver aves africanas. De manera romántica, Andalucía era descrita en libros ingleses como “más africana que la propia África”.

Según explica Camprubí a El Independiente Podcast, “la expulsión de ADENA del rey emérito (Juan Carlos I) por cazador, es paradójica, porque se le hizo presidente honorífico de Adena en 1968 por ser un cazador reconocido, con vínculos con otros cazadores aristócratas que eran los que querían conservar territorios sin urbanizar con cotos de caza”.

En 1969 llegaba el decreto que declaraba Doñana como Parque Nacional. Se ponía así freno a la amenaza de los nuevos cultivos de arroz, la creación de carreteras para el turismo e industrias del fertilizante. En puertas de la crisis de 1973, esto no evitó disputas entre distintos actores interesados en sacar un partido u otro de Doñana, y que tenían visiones muy enfrentadas de lo que debía ser el conservacionismo. La zona estaba históricamente afectada por el paludismo y las condiciones de vida de buena parte de la población agrícola rozaban lo infrahumano.

Un libro recoge que en Doñana se comía lince con tomate