martes. 18.06.2024
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Todo lo que siempre quisiste saber sobre el Blackjack, incluyendo el conteo de cartas

El juego de Blackjack o 21 es tan viejo que incluso Napoleón se deleitaba jugándolo. Pasó de Francia a Estados Unidos donde, como tantas otras cosas, adoptó una nueva forma y se volvió a exportar al mundo desde allí. 
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Todo lo que siempre quisiste saber sobre el Blackjack, incluyendo el conteo de cartas

En este recorrido tan largo y, si se quiere, accidentado, no han faltado los tramposos y los contadores de cartas. 

De París a Luisiana

Al igual que pasa con otros tantos juegos de casino, el origen del Blackjack no está súper claro. El pariente más cercano en el árbol genealógico es el “vingt-et-un”, un juego muy popular en Francia en el siglo XVII. 

Las cartas en blackjack no deben superar al número 21. De la misma forma que en el “vingt-et-un” de los casinos parisinos. Las partidas se parecían bastante, pero había diferencias en el formato de las apuestas. Se dice incluso que Napoléon fue un gran jugador de “vingt-et-un”.

Una de las primeras referencias literarias que da una pista sobre la popularidad del juego se encuentra en "Rinconete y Cortadillo", del autor del Quijote Miguel de Cervantes. En esa obra los protagonistas vivían de hacer trampas en el veintiuno en los bares de Sevilla.

Es decir, todo indica que el Blackjack es la evolución del “vingt-et-un” y que, a la vez, ese juego era muy popular en parte de Europa, con amplias certezas de que estaba muy extendido en salones de Francia y España.

El cruce de océano

Cuando el explorador francés René Robert Cavelier de La Salle se plantó en un territorio inexplorado de Estados Unidos, decidió nombrar a ese lugar Luisiana, en honor al rey de Francia Luis XIV  (1643-1715).

Lógicamente, la “tierra de Luis” estaba poblada por muchos inmigrantes franceses. Con ellos, alrededor del siglo XIX, llegó el “vingt-et-un” y se popularizó como una llama sobre un reguero de pólvora.

La fiebre del Oro lo llevó al Oeste y ahí es donde se consolidó el nombre “Blackjack”, que remite al As (black, porque se juega con las picas) y la Jota (jack), dos cartas que suman 21 y convierten al tenedor en ganador automático del juego. A menos que haya empate, claro.

Con ese nombre y esas reglas se exportó al mundo. El blackjack que conocemos hoy tiene como objetivo principal llegar a 21, sí, pero también no pasarse. 

Contar cartas en el blackjack

Tal como hemos visto en los párrafos anteriores, incluso antes de que el juego se llamara blackjack ya había gente tratando de ganarlo a través de atajos y trampas. Contar cartas es uno de esos métodos usados para incrementar las chances de ganar. 

Hay bastante bibliografía al respecto e incluso varias películas de Hollywood donde un grupo de ladrones contrata a algún genio matemático para que haga el conteo y sepa cuál es la próxima carta que saldrá en la baraja. La realidad es que esto no es tan así.

El conteo de cartas existe y no es ilegal, aunque si alguien logra hacerlo con demasiada eficacia seguramente sea “invitado a retirarse” del establecimiento de juego. 

Dicho esto, la efectividad en la práctica está bastante limitada por las medidas de seguridad del casino, las múltiples barajas y los barajadores mecánicos automáticos que modifican la sucesión de cartas que salen al paño.

Los métodos de conteo más conocidos 

Estrictamente en papel, o sea, en la teoría, hay varios métodos de conteo de cartas. El más conocido es el sistema de "cuenta corriente". Consiste en ponerle un valor a las cartas de acuerdo a su número: +1 para las que van del 2 al 6, 0 para las cartas del 7 al 9, y -1 para las que están entre el 10 y el As. 

Al conocer las probabilidades, los apostadores que cuentan cartas pueden decidir cuando subir o bajar la apuesta.

El segundo método conocido es la estrategia Hi-Lo, que además es bastante fácil de aprender. La cuenta empieza en cero y el conteo se va ajustando a medida que se reparten las cartas. Cuando la cuenta da un resultado alto, quiere decir que aún hay cartas de alto valor, favorables al jugador. Eso significa que puede ser un buen momento para aumentar la apuesta. Si pasa lo contrario, se debería bajar los montos.

Finalmente, el método “True Count” sirve para las ocasiones en las que se juega con más de una baraja, lo que suele ser más común en los casinos. 

Es la misma técnica que se usa para la cuenta corriente, pero dividida en dos, ya que hay dos mazos de cartas en juego. De la misma manera que la primera técnica, es una ayuda para saber cuándo subir o bajar el dinero en juego.

Las estrategias avanzadas y sus limitaciones

Aparte de los sistemas que mencionamos, hay al menos dos estrategias más avanzadas. Los métodos Omega II y Hi-Opt I & II, también asignan valores específicos a las cartas. Sin entrar en detalles porque sino este artículo se haría eterno, estas estrategias operan bajo el mismo principio que la Hi-Lo, asignando valores para tratar de prever las cartas que quedan en el mazo.

Como reflexión final vale aclarar que estas metodologías pueden beneficiar a aquellos que ya están familiarizados con las reglas y han dedicado muchas horas al juego. Sin embargo, hasta ahora no se ha inventado un método infalible de conteo de cartas. Eso, únicamente para las películas.

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