domingo. 23.06.2024
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La Asociación Crysallis: "El género lo determina el cerebro y no los genitales"

En el Día Internacional de la Visibilidad Transgénero, conocemos las principales reivindicaciones del sector en Huelva de la mano de dos asociaciones: Crysallis y Género Sentido
La Asociación Crysallis: "El género lo determina el cerebro y no los genitales"

El 31 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Visibilidad Transgénero. Una fecha para crear conciencia y sensibilizar a la población mundial con el objetivo de acabar con la discriminación hacia las personas transgénero.

Pero ¿Qué significa ser una persona transgénero?

"A nosotres más que utilizar el término transgénero, nos gusta utilizar el término trans, que se considera un termino paraguas, donde se engloba tanto a las personas transgéneros, como transexuales, como las que ejercen el travestismo. Es decir, cualquiera que indicara que no estaba conforme con el género asignado al nacer", explica Lucas Franco Alcázar, cofundador (presidente) de la asociación onubense Género Sentido.

"Dentro de nuestro colectivo existieron muchas disputas en torno a estas definiciones. El término transgénero surgió desde una perspectiva crítica a lo transexual, en EEUU, ya que elles argumentaban que no era necesario pasar por todo el proceso de cirugía y adaptación que se nos hacía por parte de la Medicina, para ser una persona trans.

Ya sabes que hasta hace poco desde la Medicina (y desgraciadamente desde la desfasada pero aún vigente Ley Trans Estatal) se considera que una persona para ser trans debía someterse sí o sí a una serie de cirugías y tratamientos, para ser del género en el que ya eras desde nacimiento. Aunque ya esto se considera totalmente superado y nosotres somos un colectivo diverso, como lo es el de la mujer, como lo es el del hombre....como lo es cualquiera", aclara Lúcas.

Este colectivo onubense defiende que "vivimos en una sociedad sexista que nos dice cómo debemos  comportarnos según el género asignado por una determinada genitalidad. Nos consideramos feministas en su término más amplio. De hecho, desde la Asociación consideramos un fundamento la definición trans anteriomente explicada, ya que no queremos excluir absolutamente a nadie de nuestro colectivo", afirma.

Actualmente, el acceso al empleo es uno de los problemas que más preocupan a este sector. Así como la visibilidad del hombre trans: "si se dan cuenta, somos los menos nombrados en cualquier cuestión referente a las personas trans. Es como si no existieramos, en torno a los debates (desgraciadamente) que se han generado sobre el feminismo y la cuestión trans, los hombres trans pocas veces hemos sido nombrados, es como si simplemente, se nos ignorase", critica el onubense.

Para Lúcas Franco, es necesario que exista un Día Internacional de la Visibilidad Transgénero "porque todo lo que no se nombra no existe, y si no existe, no se toman medidas en los casos que la población no cuente con las mismas oportunidades que cualquier otro ser humano por ser, simplemente, lo que es.

Es necesario hacernos visibles porque somos una parte de la población que no está siendo atendida como se requiere".

La Asociación Género Sentido está integrada por mujeres trans, hombres trans, personas no binarias y, desde hace poco, por una persona que ejerce el travestismo.

"La asociación surgió hace como unos tres años. Yo salí a la palestra (desgraciadamente para mí) en redes sociales, narré mi historia de vida muy desesperado ante la falta de información que existía en Huelva y además atisbando en el horizonte la vida que me esperaba (siempre profesionalmente hablando) sumado a la vida que había tenido que vivir, y desde ahí me hice algo conocido, y Cristian y Tyrel se pusieron en contacto conmigo.

Nosotros tres comenzamos a reunirnos y fuimos conscientes de que era totalmente necesario llevar la causa trans a otro nivel en Huelva, para tener un lugar en todo el tejido asociativo que forma la ciudad. Y que si no estábamos, entonces sí que nunca dispondríamos de ayuda humanitaria. Y los chicos que formamos esta asociación sabemos que tenemos que hacer algo para que las generaciones futuras no vivan lo que estamos teniendo que vivir nosotros en muchas situaciones sociales", cuenta Lúcas.

Lo más doloroso y recurrente, dice el onubense, es la "duda" sobre tu identidad. "Es muy duro, que tú digas lo que eres, y que las personas de alrededor lo cuestionen, o simplemente se rían.

La identidad es algo muy íntimo de las personas, y aunque terminas acostumbándote a ello, a que existan siempre comentarios inafortunados, es algo que nos afecta psíquicamente muy negativamente. Yo por ejemplo, estoy realizando con un psicólogo que me ha proporcionado Fundación Triángulo Andalucía, un taller sobre resiliencia, y desde aquí animo a cualquier persona trans a que vaya recogiendo todas aquellas herramientas que considere, porque les será necesaria para tener una vida plena y féliz", se sincera.

El acceso a las relaciones más afecto-afectivas también supone una traba para las personas trans. "Por el hecho de ser trans, no nos consideran como personas con las mismas capacidades de tener relaciones como cualquiera. Algunos parece que sólo se "enamoran" (por ejemplo) de lo que tiene la otra persona entre las piernas, no del intelecto o las capacidades y actitudes, como pienso que debería ser", explica.

"Por no hablar de que muchas veces se nos considera tan sólo como un fetiche sexual, y es muy desagradable", lamenta Lucas.

La pandemia empeora la situación de las personas trans

La Asociación Género Sentido explica a este diario que la pandemia ha afectado muy negativamente a este sector. "En los casos en los que tu familia no acepta lo que eres, ha sido especialmente duro, ya que has tenido que convivir a la fuerza con tus enemigos en espacios muy reducidos.

Hay una compañera que se ha tenido que marchar de su pueblo. Además, toda la destrucción de empleo afecta psíquicamente, porque eres conocedor de que aún será más difícil vertebrar tú vida, y tienes más miedo a dejarlo o a denunciarlo si sufres trato vejatorio, ya que eres consciente de que existen menos oportunidades. Ha sido como ahogarnos aún más".

Incluso, en ciudades como Madrid (donde existe menos miedo a denunciar) se han multiplicado los casos de llamadas al Observatorio contra la LGTBIfobia de personas trans.

La actividad en Género Sentido Huelva

En estos momentos cuentan con dos grupos de apoyo: asesoramiento y acompañamiento, en distintas facetas de la vida (escucha, resolución de dudas, apoyo tras agresiones, consejos para conseguir mejores cambios...).

Este año, además, comenzarán un proyecto audiovisual que se llama UnaHuelvadeColores, donde están estableciendo contacto con todos les actores (políticos, músicos, escritores de Huelva...) que forman la ciudadanía onubense, para que ofrezcan su imagen de apoyo hacia las personas trans.

"Aunque en tiempos de pandemia nos hemos visto muy limitados, las personas trans somos unes auténtiques supervivientes y estamos muy contentos con esta iniciativa. Primero porque ha gustado mucho y segundo porque sabíamos que algo debíamos seguir haciendo aunque no pudiéramos vernos físicamente, y ante la imposibilidad de reuniones y hacer actos, qué mejor que la visibilidad y el abrazo de aquellas personas influyentes de la provincia de Huelva sobre nuestra causa", explica Lúcas Alcázar.

Desde Género Sentido sueña con que un día, tanto Manuel Carrasco como Carolina Marín abanderen UnaHuelvadeColores. "Y desde luego ya le digo, que desde Género Sentido se va hacer todo lo que esté en nuestra mano, para que esto ocurra", asevera Lúcas.

Los grandes logros de las personas trans en Huelva

  • Hacer visible a nivel institucional la figura del papá gestante. "El hombre trans puede gestar y necesitamos que exista conocimiento sobre esto, porque es una opción personal que puede escoger cualquier chico trans y debe de ser atendido y considerado como cualquier mujer que quiera hacerlo".
  • Mantener un diálogo con la FOE. "Para nosotres era importante poderles trasladar las dificultades tanto de acceso al empleo como de desarrollo profesional y estamos muy agradecidos por haber podido mantener esa reunión. Creemos firmemente en que es una de las acciones más efectivas que hemos realizado. El resultado ha sido espectacular. Ya que a partir de ahora, por parte de la Federación se va a tener en cuenta muy especialmente en las negociaciones colectivas, nuestra posible discriminación.
  • La concienciación en materia trans en diferentes centros escolares e institutos.
  • Y formación. "Hemos tenido el placer de contar con Charo Alises para una webminar sobre Delitos de Odio LGTBI. Muy importante ya que sólo un 10% de las agresiones se denuncian".

La Asociación Crysallis: "El género lo determina el cerebro y no los genitales"

Jesús Garrido Maestre es el tesorero de la Asociación Chrysallis. Una entidad que se marca entre sus principales objetivos la defensa de los derechos e intereses de los menores trans, en todos los ámbitos, incluyendo el administrativo y judicial, así como la promoción de las reformas legales que procedan en interés de los menores transexuales.

Desde Chrysallis, con delegación en Huelva, se lleva a cabo la ayuda, formación y asesoramiento a las familias de los menores trans, en todo lo relativo a la transexualidad.

Igualmente, se encargan de la visibilización de la realidad de los menores trans y sus familias, así como de la difusión de sus derechos y reivindicaciones, en los diferentes ámbitos, como el educativo, el sanitario, el social, cultural y deportivo, el jurídico, y en los medios de comunicación, promoviendo en todos ellos, además, la despatologización y normalización de la transexualidad.

Además, aportan información a los profesionales llamados a intervenir en relación con los menores trans, así como la colaboración y participación en la realización de estudios e investigaciones de interés para estos menores.

"Actualmente en la provincia de Huelva somos 19 familias asociadas, aunque sabemos que hay más familias en la misma situación", explica Jesús Garrido a diariodehuelva.es

La Asociación nace en 2014 con un puñado de familias repartidas por toda España, que se organizan y se ponen en contacto para buscar información y dar respuesta a algo que se desconocía por completo, la transexualidad en menores y adolescentes.

"Llegamos a la conclusión, apoyada por diferentes estudios, de que el género lo determina el cerebro y no los genitales y que el género no se elige sino que se desarrolla en el cerebro desde que la persona tiene conciencia de ella como tal en la sociedad. Y esto ocurre desde muy temprana edad. A partir de los 2 ó 3 años", explican desde Chrysallis.

Lo más duro para los menores trans: la aceptación familiar y el rechazo en los centros

Uno de los principales problemas a los que se enfrentan los menores trans es la aceptación de sus familias. "Que sus padres les escuchen, les apoyen, les acompañen, que se informen y se atrevan a hacer el tránsito social. Para esto lo principal es la visibilidad y que las familias puedan encontrar información veraz al respecto. Es necesario dar a conocer en el ámbito educativo esta realidad, para que tanto los padres como el profesorado, puedan detectar estos casos cuanto antes y que, además, el alumnado también reciba formación en cuanto al respeto y conocimiento de la realidad afectivosexual y de género".

Por otro lado, sigue preocupando la falta de concienciación de la sociedad sobre el respeto y la inclusión a todos los niveles (educativo, social, sanitario, laboral). "Tenemos que lograr que la sociedad deje de ver la transexualidad como algo malo y lograr que se vea como un valor añadido en cuanto a que aporta diversidad a la sociedad".

A día de hoy, algunos centros educativos se resisten a llamar a la persona por su nombre sentido, a que las notas vengan con ese nombre. Afirman que todavía algunos profesores no ven bien que un menor de edad pueda cambiar de género. "Algunos registros civiles ponen pegas para el cambio de nombre. Hay ambulatorios donde no conocen que podemos pedir el cambio del nombre en la tarjeta sanitaria del SAS sin tener que justificar nada; médicos que con una mirada tránsfoba tratan de quitarles de la cabeza el cambiar de género, como si fuera una patología o trastorno. También hay federaciones deportivas que ponen trabas a que nuestros hij@s puedan hacer deporte y competir (estamos hablando de niños o adolescentes que ven frustradas sus ganas de hacer deporte o se sienten discriminados en algún momento). También hay familias que ponen el grito en el cielo si su hij@ les cuenta que tiene una pareja trans...", lamentan.

La transfobia, principal escollo

La pandemia y el confinamiento en ocasiones han venido a empeorar ciertos casos donde la persona trans no era aceptada en su casa por su familia y se ha visto obligada a convivir todo el tiempo con una familia que no le ha respetado. "No es la tónica general pero sí hemos detectado ciertos casos muy duros de sobrellevar", apunta Jesús Garrido Maestre.

"Sigo pensando que el principal problema hoy día es la Transfobia que existe en la sociedad. Que, a veces, como con el machismo, pasa casi desapercibida. Además, también podríamos decir que hay microtransfobias, que persisten y se ven con normalidad y hacen mucho daño", señala.

En cuanto al principal logro de este colectivo en Huelva, es y seguirá siendo acompañar a familias en el tránsito de sus hijos. "Ayudar a estas familias y lograr que dejen de verlo como una tragedia y se sientan orgullosos de sus hijos y les acompañen es la mayor recompensa que podemos tener, es algo maravilloso y es por lo que trabajamos. Para esto es muy importante que cada vez haya más visibilidad y más referentes trans. ¿Para cuándo tendremos un bestseller con protagonistas trans, o una película taquillera, o un/a presentadora en la tv? ¿y un catedrátic@, científic@, premio Nobel que sea trans?", se preguntan desde Chrysallis.

Dice Jesús Garrido que aunque en Huelva son 19 familias asociadas, les consta que existen muchas más. "A menudo recibimos llamadas de menores que no se sienten apoyados por sus padres o que no se sienten capaces de dar el paso, a los que poco podemos ayudar, ya que al ser menores están desprotegidos y no podemos actuar directamente sobre ellos, sino sobre sus progenitores y si éstos se niegan no podemos hacer nada".

También llama la atención un dato: casi la totalidad de las 19 familias son de Huelva capital, área metropolitana y zonas costeras. "¿Qué ocurre en las zonas más rurales o del interior? No pensemos que no hay personas trans por el Andévalo , Sierra o el Condado. Claro que las hay, pero no sé atreven a manifestarlo y algunas ni siquiera saben que lo son por falta de información. Por eso es tan importante la visibilidad y tener referentes", concluye.

"La diversidad como ventana hacía el respeto"

En el marco de este día, Chrysallis, como Asociación Estatal de Familias de Menores Trans* de referencia, insta e incluso exige que se abandone el debate político y se ponga en el centro el foco sobre los Derechos Humanos: "Queremos que nuestres hijes vivan en libertad, sin cuestionamientos ni ataques a su infancia y su futuro, exactamente igual que el resto de las infancias y adolescencias.

Necesitamos una sociedad y un Estado que reconozcan la diversidad como una ventana de oportunidad hacía el respeto, la inclusión, la solidaridad".

Por todos estos motivos reclaman el registro y aprobación de una ley que garantice, de forma integral, el reconocimiento de la identidad de género de las personas trans y la igualdad social de las mismas, en la que se contemple:

La plena despatologización de las identidades trans*. "El reconocimiento realizado por la Organización Mundial de la Salud en 2018 de que no somos personas enfermas ha de llegar a todos los niveles administrativos y sociales", explican.

El derecho a la libre autodeterminación de género independientemente de la edad, incluyendo las personas no binarias. Sin tutelas, sin cuestionamientos, sin plazos administrativos, sin periodos de “reflexión” ni experiencias de vida real.

La protección absoluta de las personas trans* menores independientemente de la edad. "Las infancias y adolescencias trans* han de poder desarrollar libremente su personalidad sin sufrir acoso escolar, incomprensión familiar, o ser tuteladas mediante las normas establecidas que pueden ir en contra de su dignidad e identidad de género", señalan.

La garantía de una educación en valores de respeto y conocimiento de la diversidad afectivo-sexual y de género. Que se promueva que los materiales educativos reflejen la existencia de las personas trans*. El acceso a servicios sanitarios y ginecológicos desde una perspectiva psicosocial, asegurando los derechos sexuales y reproductivos de todas las personas trans*, así como la adopción de medidas urgentes para paliar la discriminación  en el ámbito laboral.