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La Virgen de Fátima visitó Galaroza en 1948

La Virgen de Fátima visitó Galaroza en 1948

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Las peregrinaciones de la Virgen de Fátima por la provincia de Huelva llevaron la talla también a Galaroza. Concretamente, fue un mes de enero de 1948 cuando la mundialmente famosa imagen recorrió las calles cachoneras.

Se enmarcaba la venida en una serie de actos que el régimen franquista impulsó en una España aún de posguerra influenciada por el llamado nacional-catolicismo imperante tras la Guerra Civil. Localidades como Ayamonte y Cartaya, ese mismo año, y más tarde la propia Huelva, en 1951,  La Palma, Lucena del Puerto, La Nava y otras poblaciones pudieron demostrar la devoción que se le tenía a la virgen portuguesa en aquella época en nuestra provincia.

La llegada a Galaroza tuvo lugar el día 22 de enero y el recordado fotógrafo Fidel Pavón tomó una instantánea para la historia. En ella, puede verse a la talla rodeada de cachoneros que fueron reconocidos por sus paisanos cuando la Asociación Lieva publicó la imagen en el grupo ‘Cachoneros por el Mundo – La Crónica de Galaroza’. Según el comentario de Antonio Fernández Vargas, estaban presentes en aquel momento cachoneros como  Juan, hijo del ‘Platero’, Antonio Muñiz, una de las hermanas Bravo, Evaristo García, la hermana de José el cartero, Joaquín Quinta, Fortuna, Antonio Peña, Nicomedes o Daniel Blanco.

Otro comentario de José Muñiz Tavira aportaba recuerdos de lo que hicieron esos días, con tan sólo diez años, como ir desde el colegio a esperar la imagen al paraje de ‘El Bao’, o pasar toda la noche previa en la parroquia con su amigo Agustín y los monaguillos.

Finalmente, Pilar Pereira González aportaba el dato de que fueron a recoger a la imagen a Rosal de la Frontera en el camión de Peña, y que “cuando llegaron no traía el rosario y alguna devota con recursos le regaló uno para la ocasión”.

La Virgen de Fátima visitó Galaroza en 1948

Pero los recuerdos se han convertido en hechos, gracias al nuevo hallazgo de Lieva, que ha incorporado a su archivo el folleto oficial de la visita, que recoge todos los acontecimientos vividos aquellos días. Los preparativos comenzaron el 20 de enero, con un solemne Triduo de Preparación en la parroquia de la Purísima Concepción, en el que se cantaron las glorias y las Misericordias de la Virgen por parte del Doctor Antonio Tineo Lara, párroco de Omnium Sanctorum de Sevilla.

Ya el día 22, a las seis de la tarde, tuvo lugar el solemne recibimiento de la Virgen. El Rosario comenzó media hora antes y se dirigió al puente de “El Baho”, donde esperaría la llegada de la talla. Cuando se produjo este hecho histórico, la procesión llevó a la imagen en hombros por parte de las autoridades y los vecinos que lo solicitasen y entraría por la calle Don Pedro González, hasta llegar al paseo de Nuestra Señora del Carmen.

Colocada la imagen en el altar preparado, se cantó la Salve por todo el pueblo. El secretario del Ayuntamiento leyó el acta de la sesión y el alcalde el Acto de Consagración del pueblo de Galaroza al Inmaculado Corazón de María, colocándose a los pies de la virgen el Acta, una banderita y el bastón de mando, símbolo de la Autoridad.

A continuación, seguiría la procesión hasta la parroquia. Con la virgen en el altar, un padre capellán subió al púlpito, saludó al pueblo y predicó el mensaje que traía la Virgen. Posteriormente, se expuso el Santísimo Sacramento y se desfiló “de modo ordenado y devoto, en perfecta fila de uno en fondo” para besar el escapulario que pendía de la mano de la talla. En ese acto se aprovechó para instalar una bandeja para “depositar un donativo para los gastos de la visita de la Virgen”.

Luego llegó el momento de las confesiones realizadas por los Capellanes de la Virgen y los sacerdotes residentes, para preparar la Comunión General del día siguiente. Finalmente, se organizaron los turnos para el rezo del Santo Rosario durante todo el tiempo que la imagen estuviera en Galaroza. Gracias a estos turnos, sabemos que la talla pernoctó en la localidad cachonera, ya que cada hora o cada media hora, se alternaron en el rezo diversos colectivos desde las ocho y media de la noche del día 22 hasta las siete de la mañana del 23 de enero. Fueron, concretamente, los niños de los dos grados superiores de las Escuelas Nacionales, dirigidos por sus Señores Maestros; las niñas de los dos grados superiores, mostrando la distinción por sexos en el colegio;  las niñas del Colegio de Religiosas Salesianas de la villa, dirigidas por las Religiosas; el Rosario principalmente para los hombres y los jóvenes, dirigidos por el párroco; la Hora Santa, con exposición de su Divina Majestad, la Estación, la alocución mariana dirigida por Antonio Tino, el Perdón, el Sálvame Virgen María, las Coplas de Fátima y la solemne bendición y Reserva; la Hermandad Sacramental; la Hermandad de la Virgen del Carmen; la Asociación de Hijas de María; el Apostolado de la Oración; la Venerable Orden Tercera; y finalmente las autoridades, el Pleno de la Corporación municipal, con todos los Oficiales y Subalternos, Juez de Paz y personal del Juzgado, Militares, religiosos y párroco.

A las seis y media tuvo lugar el Rosario de la Aurora, sacando en procesión “la Imagen de la Virgen Peregrina de Fátima”, y a las siete tuvo lugar la misa de Comunión General, presidida por el Pleno municipal y demás autoridades. Terminada la misa, se produjo la Bendición de Enfermos, que ocuparon el coro inmediato al presbiterio, y se inició a las ocho la procesión de despedida de la Virgen, que llegó hasta el “Cenegal”, partiendo desde la parroquia y transitando por el centro del pueblo.

De la lectura del folleto se deduce que la talla que visitó Galaroza no fue la original, sino la llamada ‘Virgen Peregrina de Fátima’, una réplica de la imagen original que es la que se utiliza para recorrer ciudades de todo el mundo.

La imagen original de la Virgen de Fátima, que se conserva en la Capilla de las Apariciones, fue coronada el 13 de mayo de 1947 y ha salido en peregrinación desde su santuario en Cova de Iría por diversas ciudades portuguesas y del resto de Europa en momentos puntuales. Para continuar y ampliar estas peregrinaciones, se construyeron trece réplicas, a las que se denominó Virgen Peregrina de Fátima.

España fue el primer país que visitó, fuera de Portugal, debido a la fe que tenían Franco y su esposa hacia esta imagen y a la amistad que mantenía con su homónimo dictador portugués, Oliveira Salazar.

La última ocasión en que la Virgen Peregrina de Fátima visitaba la Diócesis de Huelva fue el 6 de febrero de 2015, para conmemorar los 500 años de la parroquia de La Concepción de Huelva.