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Todos los test de Covid-19 realizados hasta hoy en los asentamientos de inmigrantes dan negativo

Todos los test de Covid-19 realizados hasta hoy en los asentamientos de inmigrantes dan negativo

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La Consejería de Salud de la Junta de Andalucía y Cruz Roja están realizando más de 2.000 test de coronavirus entre los inmigrantes que viven en condiciones precarias en los asentamientos de pueblos freseros de Huelva. Hasta ahora, todas las pruebas realizadas han dado negativo.

El brote de coronavirus detectado en Lleida y que ha puesto en cuarentena y confinado a toda una comarca catalana donde residen decenas de miles de personas ha hecho volver la mirada hacia uno de los sectores que vive la pandemia sumido en la precariedad y la pobreza: los inmigrantes, muchos de ellos trabajadores, que residen a duras penas en los asentamientos repartidos por los pueblos agrícolas de Huelva.

Porque uno de los focos del problema allí, en esta provincia catalana, ha saltado entre los temporeros del sector frutero, la mayoría subsaharianos con escasa documentación, hacinados en infraviviendas. Lo mismo que en Huelva.

Sin embargo aquí, y de momento, todos los controles sanitarios y test de Covid-19 realizados a este sector de la población residente en los pueblos fruteros onubenses ha dado negativo.

Los test de Covid-19 en los asentamientos de Huelva comenzaron a hacerse bien entrado el mes de junio gracias a un convenio suscrito entre la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía y la Cruz Roja. Y el cribado ha dado resultados muy satisfactorios.

Todos los test de Covid-19 realizados hasta hoy en los asentamientos de inmigrantes dan negativo

En total el Servicio Andaluz de Salud entregó al personal de Cruz Roja 2.155 test y reactivos para detectar la posible incidencia y presencia de la Covid-19. Y realizar así analíticas a otras tantas personas de los asentamientos de Moguer, Palos, Lucena y Lepe, que son los que aglutinan mayor número de residentes.

Hasta la fecha no ha sido necesario, pero si algunos de los análisis da positivo se le indica inmediatamente la prueba de contraste por el método PCR, el más fiable,  y se confirma o descarta la existencia de Covid-19.

El control sanitario de esta población es considerado por la autoridad sanitaria andaluza extremadamente necesario para prevenir escenarios como el de Lleida, entre otras cosas porque al carecer de vivienda y puntos de residencia en condiciones dignas resulta más complicado aislarlos o confirnarlos con garantías y no digamos hacer un seguimiento de su círculo de contactos.

Se da la circunstancia de que los controles de coronavirus realizados a los inmigrantes de los asentamientos de pueblos freseros han coincidido en el tiempo con las enormes aglomeraciones que se produjeron en ayuntamientos como el de Palos para reclamar el Ingreso Mínimo Vital a las que fueron empujados con bulos y engaños. Colas de cientos de personas que hicieron saltar todas las alarmas sanitarias por la escasez de medios de prevención.

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Hace más de dos meses, diariodehuelva.es se desplazó hasta los campamentos de inmigrantes para comprobar las condiciones en las que este sector de la población afrontaba la pandemia.

Más de sesenta días después de aquella visita no se ha producido brote alguno en el colectivo formado por unas 3.500 personas que habitaban en plena campaña en chabolas en zonas como Vía Verde, Hotel Portugal, La Noria, El Bosque, Polígono San Jorge, Las Madres o Los Pinos correspondientes a municipios de Lepe, Lucena, Palos y Moguer. Medio centenar de asentamientos en total.

Sin agua, ni luz, ni servicios mas que los que le proporcionan las Organizaciones No Gubertamentales (ONGs) que como Asnuci, Cáritas o Cruz Roja, entre otras más, le ayudan a sobrevivir. Hace poco encontraron el respaldo del Relator de la ONU, que se desplazó a Huelva y denunció su situación. Para ellos la ‘nueva normalidad’ ha vuelto en forma, también, de escasez.