domingo. 15.03.2026
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Opinión

Los valores

Qué lástima y qué alejado de aquellos valores que adquirimos junto a nuestra formación académica

Ayer tuve la suerte de participar en el encuentro de la Asociación de Antiguos Colegiales y Amigos del Colegio M. San Pablo de Huelva. Reencontrarme con amigos, compañeros, educadores y director espiritual fue una grata experiencia. Volver a recordar anécdotas, preguntar por compañeros, compartir comida me hizo reflexionar, en el trayecto desde la Escuela de Hostelería Santa María de Belén a mi domicilio en Almonaster la Real, sobre el concepto “valores”.

En la presentación fuimos pronunciando nuestro nombre, lugar de nacimiento o procedencia, así como el periodo que nos acogió nuestro querido San Pablo con alguna pincelada en lo profesional, y el denominador común de todos fue “los valores” que nos transmitió el Colegio, en mi caso, Menor San Pablo.

Todo ello me llevo a la conclusión que hoy día,” gracias” a las Redes Sociales, la Inteligencia Artificial y algún adelanto tecnológico más, no disponemos de tiempo para aprender, reconocer y aplicar valores. Y quizás sea el motivo que nos lleve a la crispación en la que vivimos permanentemente, y me refiero a un estado donde la polarización prima sobre el consenso. Hoy día hemos dado paso a la incomprensión, tanto en lo público como en lo privado, se es del César o contra el César, ya no prima la tolerancia, ya no prima la familia, ya no prima la amistad. Ahora la idea o el concepto está por delante de la persona.

Qué lástima y qué alejado de aquellos valores que adquirimos junto a nuestra formación académica. Hoy la intolerancia, lo individual, la falta de compromiso, la traición, la mentira, el fraude, el sálvese quien pueda, son los valores que han sustituido a aquellos que un día me inculcaron en mi familia y en mi Colegio San Pablo. La amistad, el esfuerzo, el trabajo, la verdad, la honestidad, el compañerismo, la tolerancia cotizan a la baja en la Bolsa de la vida. Las posturas extremas se imponen a la racionalidad, a la comprensión y al diálogo.

Por la edad de los asistentes, y siendo de los más jóvenes, comprendí que quizás estas nuevas generaciones de guerreros se están adaptando a la realidad que les ha tocado vivir, un mundo más individual donde el ser humano compite con todo y contra todo, donde lo importante es el yo y no el nosotros.

Qué suerte he tenido de tener familia, mujer e hija, padre, madre, hermanos, amigos, compañeros y como no, Colegio Menor San Pablo de Huelva.