lunes. 12.01.2026
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Opinión

No respetar las alergias de un enfermo es delictivo

La psicóloga y escritora Pilar Enjamio narra en este artículo una complicada situación personal vivida con un familiar en un hospital de Santiago de Compostela
No respetar las alergias de un enfermo es delictivo

Se vive de forma continuada en el Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela, y especialmente en Medicina Interna, la coacción continua al enfermo a administrarle productos a los que es intolerante o alérgica. Parecen tener supuestamente comisiones de empresas farmacéuticas, porque si no no son entendibles los protocolos que atentan contra la salud y vida del enfermo. Sucede con el bisoprolol.

En una paciente, la ingesta de este fármaco le produjo hipotensión severa de 7 de máxima disnea y ahogo, además de pérdida conocimiento. En todos los ingresos, es coaccionada a su uso, y con la falta de ética de un informe donde no se dice el origen de su no utilización. Sólo se remite una falsa afirmación de que la familia se niega a su tratamiento, cuando debería constar su intolerancia y respetar sus alergias. Demasiadas malas praxis la que se han sucedido en el Hospital, actuaciones que se han vivido con una angustia permanente acompañando a un familiar. 

En medicina no hay "palabra de Dios" porque existen diferencias individuales, y no aceptarlo y generalizar es pura ignorancia. Hasta los laboratorios piden que si sucede algún efecto adverso no descrito se les comunique. El consentimiento informado es informar de un tratamiento y que el paciente acepte o rechace en base a un razonamiento de peso. Las mentiras en informes llevan a un peligro vital en posteriores ingresos.

Tras un problema de insuficiencia cardíaca y arritmia, jamás acude un cardiólogo sino que lo trata Interna. Y ahora nos preguntamos para qué hay especialidades, espero no implanten un marcapasos o hagan un trasplante de corazón. Es ironía.

Las críticas son constructivas para quienes defendemos la vida y no queremos el edadismo o maltrato al mayor, de la forma que sea, y porque la Medicina es humanista y no carcelaria e impositiva. Solo el enfermo sabe lo que sucede en su cuerpo, sus dolencias y sensaciones. Nadie puede sentir por él. Empatía, por favor, y verdad.