Incendio en Huelva controlado y respiro mental

Una angustia incesante con consecuencias traumáticas

El incendio iniciado en Niebla, con una gran extensión de terreno calcinada, que llegaba incluso a la provincia de Sevilla, nos ha inquietado durante más de una semana.

Pero nos centraremos en el aspecto psicológico, íntimamente ligado a una tragedia inmensa y devastadora que afecta al equilibrio y la salud mental. He sentido con Huelva esa angustia que no cesaba y el temor a perder sus casas y todo aquello que con esfuerzo habían conseguido. La peor etapa es la de la duda, la incertidumbre y el no saber si volverán, y cuándo, a sus casas. Son conscientes de que prima la vida, la suya y la de su entorno.

Si hay vida todo vuelve a renacer y reconstruirse, y eso es positivo, porque si la vida desaparece ya es una pérdida sin remedio, sin futuro. He escuchado en una emisora de radio que son tan importantes las pérdidas materiales cono las humanas. Jamás, porque prima la vida humana. Muchas veces, cuando tenemos un familiar grave afirmamos que daríamos todo lo que tenemos por su curación. 

Ya controlado el incendio, también la mente empieza a respirar, pero lo vivido quedará grabado para siempre. Será normal sufrir insomnio y pesadillas. También, un estado de alerta que genera angustia y crea sobresaltos. Las personas con asma o problemas respiratorios pueden sufrir sensación de ahogo que, en muchas ocasiones, se trata de un ataque de angustia o pánico al recordar lo vivido. Todo pasará, ya que es normal que después de cualquier catástrofe haya episodios traumáticos durante un tiempo. Es el síndrome post traumático, extensible también a bomberos, voluntarios y fuerzas de seguridad. Es como una película grabada en la mente y que, en ocasiones, se reproduce.

Por fortuna, el carácter andaluz es alegre y positivo, transformando en arte y cante cada experiencia vivida, rehaciendo de sus cenizas. Nunca mejor dicho porque aquí no es metáfora sino realidad.

Con Huelva, Hoy y siempre